Cosas que probablemente no sabías de Eurovisión Junior (pero deberías)

Dos décadas de magia, números sorprendentes y momentos que definieron una generación de artistas y espectadores

El Festival de Eurovisión Junior cumple más de dos décadas regalándonos momentos inolvidables, talentos increíbles y una buena dosis de emoción. Pero detrás de las actuaciones que vemos en pantalla se esconden curiosidades que ni los eurofans más acérrimos conocen. Desde idiomas inventados hasta récords que parecen imbatibles, aquí te contamos los secretos mejor guardados del certamen infantil más importante de Europa.

Georgia ganó con un idioma totalmente inventado

En 2008, el trío georgiano Bzikebi hizo historia en Limassol (Chipre) al convertirse en los primeros artistas en ganar Eurovisión Junior con una canción cantada en un idioma inventado. Su tema «Bzz…» llevó a Georgia a su primera victoria con 154 puntos, demostrando que la música puede trascender las barreras lingüísticas. Curiosamente, esta fue también la primera vez que un grupo ganaba el festival.

Georgia se ha convertido en el país más exitoso del certamen con cuatro victorias (2008, 2011, 2016 y 2024), superando incluso a potencias eurovisivas que nunca han triunfado en la versión adulta. En la edición de Madrid 2024, Georgia ganó nuevamente con 239 puntos, recibiendo los 12 puntos máximos de 12 de los 17 países participantes.

María Isabel sigue siendo la reina absoluta

Cuando una niña de nueve años de Ayamonte subió al escenario en Lillehammer (Noruega) en 2004, nadie imaginaba que estaba a punto de crear un fenómeno imparable. María Isabel conquistó Europa con «Antes Muerta Que Sencilla» consiguiendo 171 puntos y ocho máximas puntuaciones, estableciendo dos récords (máxima puntuación y mayor margen de victoria) que tardaron más de una década en ser superado. Malta finalmente lo batió en Bulgaria 2015 con Destiny Chukunyere y su canción «Not My Soul» consiguiendo 185 puntos.​ Su récord de margen de victoria fue superado por la ganadora de Ámsterdam 2012, Anastasiya Petryk, que ganó con una diferencia de 35 puntos.

Sin embargo, el récord de María Isabel sigue siendo especial por una razón: recibió puntos de absolutamente todos los países participantes, algo que habla de una victoria verdaderamente apabullante y unánime. Además, proclamándose ganadora a los nueve años, diez meses y 16 días, se convirtió en la persona más joven en ganar el concurso hasta la fecha (unos días más joven que The Tolmachevy Sisters, los únicos otros ganadores de 9 años).

Pero lo realmente icónico fue el abanico. Aquel complemento flamenco se convirtió en un símbolo tan potente que, en la edición de Eurovisión Junior 2022 en Armenia, durante el vigésimo cumpleaños del concurso infantil, un coro de niños homenajeó la canción española con abanicos rojos incluidos. El tema de María Isabel se convirtió en el primer éxito global del concurso juvenil, triunfando no solo en Europa sino también en América Latina y Japón.

Países Bajos: la presencia inquebrantable

Existe un país que ha estado presente en todas y cada una de las ediciones de Eurovisión Junior: Países Bajos. Desde su debut en 2003 en Copenhague como uno de los 16 países fundadores, la cadena AVROTROS ha mantenido una participación ininterrumpida sin excepciones, gracias a su conocida y exitosa selección nacional Junior Songfestival.​

Aunque solo ganó una vez (en Kíev 2009 con Ralf Mackenbach y «Click Clack»), su puntuación media de 85,18 puntos demuestra consistencia y calidad. Países Bajos también ha organizado el festival en dos ocasiones (Róterdam 2007 y Ámsterdam 2012). En 2025, confirman nuevamente su participación con Meadow y el tema «Freeze».

El país ganador no siempre organiza la siguiente edición

A diferencia de su hermano mayor, en Eurovisión Junior el país ganador no está obligado a acoger el festival al año siguiente. La organización se decide entre los países que se ofrecen voluntariamente, aunque el ganador tiene preferencia.

Este sistema ha llevado a situaciones curiosas, como la de España en 2024. Aunque Francia ganó en 2023, la televisión gala renunció a organizar el certamen por tercera vez en pocos años debido a los costes y el esfuerzo que supone. RTVE aceptó entonces el encargo de la UER para celebrar el festival en Madrid, convirtiéndose en anfitriona sin haber ganado la edición anterior. Anteriormente, ya sucedió en dos ocasiones más: la primera vez en 2015, en la que se eligió a Bulgaria para organizar el concurso, aunque el año anterior ganara Italia el certamen infantil, y la segunda vez en el 2018, en la que se eligió a Bielorrusia antes de la edición de 2017, de la que salió ganadora Rusia.

Australia y Kazajistán participan en un festival «europeo»

Sí, has leído bien. Australia, ese país de Oceanía situado a más de 14.000 kilómetros de Europa, ha sido participante habitual de Eurovisión Junior. El país oceánico debutó en 2015 con Bella Paige y su canción «My Girls» y logró dos terceros puestos consecutivos en 2017 y 2018 con 172 y 201 puntos respectivamente. Sin embargo, desde 2020 Australia no participa en el certamen infantil, aunque sigue presente en la versión adulta del festival.​ La participación australiana se debe al enorme seguimiento que Eurovisión tiene en el país, con una media de 2,7 millones de telespectadores.

En Minsk 2018, además, se invitó a otro país asociado de la UER a participar, Kazajistán, que debutó con Daneliya Tuleshova y su «Ózińe sen (Seize The Time)», consiguiendo un sexto puesto en la final y 171 puntos. El país de Asia Central participó entre 2018 y 2022, consiguiendo un muy buen palmarés: dos segundos puestos consecutivos en Gliwice-Silesia 2019 y Polonia 2020.

España estuvo 13 años fuera por «fomentar estereotipos»

Tras cuatro años de participación exitosa (con una victoria en 2004, dos segundos puestos y un cuarto lugar), TVE tomó en 2007 una decisión sorprendente: retirarse de Eurovisión Junior. El director de la cadena, Javier Pons, declaró que el concurso «fomenta estereotipos que no compartimos» y que preferían diseñar programación propia para el público infantil.

Esta polémica salida dejó fuera a España durante 13 años, hasta que en 2019 RTVE decidió volver al certamen con Melani García y su canción «Marte». Desde entonces, España ha brillado con regularidad, consiguiendo dos segundos puestos en 2020 y 2023.

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Francia también desapareció 14 años del mapa

Nuestros vecinos franceses protagonizaron un retorno épico en 2018 tras 14 años de ausencia. France Télévisions había participado únicamente en 2004, quedando sexta con 106 puntos, y después se retiró declarando que «demasiado Eurovisión mata a Eurovisión«.

Su regreso en Minsk 2018 con Angélina y «Jamais Sans Toi» marcó un punto de inflexión. Desde entonces, Francia se ha convertido en una potencia del certamen con tres victorias consecutivas entre 2020 y 2023, empatando con Georgia como los países más laureados de la historia.

El festival estuvo al borde de la cancelación

En 2013, la UER consideró seriamente cancelar el festival debido al escaso número de participantes. Aquel año solo compitieron 12 países, la cifra más baja junto con 2012. La situación era tan crítica que solo mediante cambios en las reglas y mayor flexibilidad se logró salvar el certamen.

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El punto de inflexión llegó en Malta 2014 cuando países de Europa Occidental como Italia, Bulgaria, Chipre y Serbia regresaron, y otros como Eslovenia y Montenegro debutaron. Desde entonces, el festival ha experimentado un resurgimiento constante.

El límite de edad ha cambiado con los años

Actualmente, los participantes deben tener entre 9 y 14 años el día de la final. Sin embargo, esto no siempre fue así. Entre 2003 y 2006, la edad mínima era de 8 años. Este cambio se implementó para proteger mejor a los menores y garantizar que tuvieran mayor madurez artística. En el caso de España, Soleá Fernández (9 años en 2020) y Chloe De la Rosa (9 años en 2024) son de las representantes más jóvenes que han debutado en el certamen infantil.

En el festival adulto, curiosamente, no existió límite de edad hasta 1990. Sandra Kim ganó para Bélgica en 1986 con solo 13 años (aunque declaró tener 15), lo que provocó que se estableciera la edad mínima de 16 años.

El sistema de votación ha evolucionado constantemente

El sistema de votación de Eurovisión Junior ha experimentado múltiples transformaciones desde sus orígenes. En 2008 se introdujo el sistema mixto, donde el 50% de los votos provenía de un jurado profesional y el otro 50% del televoto. Durante años, la competición utilizó un sistema de votación telefónica, pero tras problemas técnicos en 2014 cuando el servidor se saturó durante el premio del «Voto de la Gente», la EBU decidió implementar un nuevo sistema digital desde cero.

En 2016, el Festival de Eurovisión Junior fue único: durante todo el concurso se utilizó únicamente jurados, tanto adultos como infantiles, además de un panel de expertos, compuesto por el mánager musical de Universal Music, Mads Grimstad; el productor musical y jefe de producción del MelodifestivalenChrister Björkman y el dúo irlandés Jedward, quienes representaron a Irlanda en el 2011 y 2012. Esta decisión se tomó estratégicamente para permitir que los equipos técnicos desarrollaran y testear la nueva plataforma de votación online sin presiones de tiempo. Tras un año dedicado al desarrollo, en 2017 se introdujo finalmente el voto online del público, permitiendo que espectadores de todo el mundo participasen en la decisión del ganador.

Hasta 2021, los porcentajes debían ser exactamente 50-50. Sin embargo, el sistema se flexibilizó posteriormente para permitir una votación más dinámica. En la edición de 2024 en Madrid, se implementó un innovador sistema de voto online previo a la gala, reduciendo el tiempo de espera durante la retransmisión.

Hay países que han ganado Eurovisión Junior pero nunca el adulto

Este dato sorprende a muchos: Armenia, Bielorrusia, Croacia, Georgia, Malta y Polonia han conquistado el micrófono de cristal infantil pero jamás han ganado Eurovisión senior.

Particularmente llamativo es el caso de Georgia, que acumula cuatro victorias en Eurovisión Junior, o Malta con dos trofeos en la versión infantil (2013 y 2015). Estos países han demostrado que el talento joven no siempre se traduce en éxito adulto, o que quizás las dinámicas de votación difieren sustancialmente entre ambos festivales.

Polonia establece un récord imposible de superar

La edición de 2019 en Gliwice-Silesia fue testigo de un hito histórico: Viki Gabor, representante de Polonia, ganó con su tema «Superhero» estableciendo el récord absoluto de puntuación en Eurovisión Junior con 278 puntos. Esta cifra no solo es la más alta jamás registrada, sino que consolidó a Polonia como bicampeona consecutiva (ganó también en 2018).​ El anterior récord era de 239 puntos (Georgia 2016 y 2024), dejando una brecha de 39 puntos de diferencia. Este récord es especialmente notable porque demuestra la evolución y sofisticación del sistema de votación que permitió puntuaciones más altas.

2011: El año de los cambios importantes

En 2011, Eurovisión Junior experimentó transformaciones significativas. Por primera vez en la historia del certamen, el país ganador del festival anterior (Armenia en 2010) fue el anfitrión de la siguiente edición.​

Además, el horario cambió de las 20:15 CET a las 19:30 CET para acomodarse a los espectadores más jóvenes. Se implementó también una nueva restricción: cada país debía cantar en su idioma oficial con un máximo del 25% de la letra en inglés. Sietse Bakker se estrenó como nuevo supervisor del festival.

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Participaciones excepcionales: el regreso único de Ekaterina Ryabova

Otra diferencia notable de Eurovisión Junior es que un mismo artista no podía repetir su participación más de una vez en el festival. Sin embargo, la UER concedió un permiso especial para que Ekaterina Ryabova, tercera clasificada por Rusia en 2009 con 116 puntos (empatada con Armenia), volviera a representar a su país en la edición de 2011, siendo la primera vez que esto sucedía en la historia del concurso.

Previo a esto, en 2010 Ekaterina fue descalificada de la preselección rusa por la norma que prohibía la repetición de artistas. No obstante, esta regla fue eliminada a partir del festival de 2012, permitiendo desde entonces que cantantes puedan participar más de una vez en Eurovisión Junior.

De hecho, con la regla ya eliminada, en los últimos años de participación rusa en el certamen, se volvió a producir una situación parecida: Tatyana Mezhentseva representó a Rusia en Gliwice-Silesia 2019 junto a Denberel Oorzhak con la canción «A Time for Us» y, posteriormente, regresó de nuevo en solitario en Paris 2021 interpretando «Mon Ami», siendo la última representante del país hasta la fecha.

Este hecho excepcional subraya la evolución y flexibilidad del certamen en sus años formativos, así como la relevancia de artistas que logran conectar con el público infantil de manera única.

Los escenarios cuentan historias propias

Cada edición de Eurovisión Junior ha dejado su marca arquitectónica. La Caja Mágica de Madrid en 2024 fue testigo de un despliegue técnico mastodóntico con cerca de 800 personas trabajando en el montaje del escenario: una pantalla central que medía 19 metros de alto por 11 de ancho, y un suelo que estaba cubierto por 100 metros cuadrados de pantalla LED. En París 2021, La Seine Musicale se transformó en una réplica de la ciudad luz con puentes, la Torre Eiffel y techos arqueados representando la arquitectura francesa.​

Las ediciones de 2011 y 2022 en Ereván utilizaron el Complejo Karen Demirchyan, un espacio que representa el devenir histórico de Armenia. Cada escenario, cada productor, cada designer ha intentado traducir la esencia de su país en un espacio de apenas pocos metros cuadrados donde la magia debe suceder.

Todo este despliegue convierte al festival infantil en un espectáculo de producción profesional que nada tiene que envidiar a la versión adulta.

El vestuario también cuenta historias

En 2019, Melani García representó a España en su regreso al festival infantil con un vestido realizado íntegramente con 15 botellas de plástico recicladas. La diseñadora Alma Aguilar, de la marca española Ecoalf, creó un modelo 100% reciclado y 100% reciclable que reforzaba el mensaje ecologista de la canción «Marte».

Este tipo de decisiones demuestra que Eurovisión Junior no solo es un certamen musical, sino también una plataforma para transmitir valores importantes a las nuevas generaciones, como la sostenibilidad y el respeto al medio ambiente.

Los presentadores también son parte de la historia

En varias ediciones, el ganador del año anterior ha regresado como co-presentador del festival. Por ejemplo, en 2019, Roksana Węgiel (ganadora de Polonia en 2018) fue una de las presentadoras en Gliwice-Silesia. Esta tradición refuerza el sentido de comunidad y continuidad del certamen, permitiendo que los artistas infantiles vivan la experiencia desde ambos lados del escenario.

Ida Nowakowska, Aleksander Sikora y Roksana Węgiel, presentadores del Festival de Eurovisión Junior 2019. Imagen: Junioreurovision.tv

Cuando reciben todos los 12 puntos

En la gala de Eurovisión Junior 2024, Georgia experimentó un triunfo apabullante al recibir los 12 puntos máximos de 12 de los 17 países participantes. Esto significa que más del 70% de los países le otorgó la puntuación máxima del jurado profesional, un consenso prácticamente unánime que solo se ve en victorias históricas. Fue una confirmación de que «To My Mom» de Andria Putkaradze había conquistado a la audiencia de forma casi universal.

Eurovisión Junior, como ves, es mucho más que un concurso de canciones. Es una plataforma donde los jóvenes talentos brillan, donde se crean amistades internacionales y donde cada edición escribe su propia historia. Desde idiomas inventados hasta abanicos icónicos, pasando por producciones millonarias y regresos épicos, desde Croacia ganando en la primera edición hasta Georgia dominando la década, el festival infantil demuestra año tras año que la música no tiene edad… solo necesita pasión y talento. Después de dos décadas, Eurovisión Junior ha dejado de ser simplemente un concurso para convertirse en una institución cultural que define generaciones completas de europeos.

Así fue Eurovisión Junior 2025: “unidos por la música” de vuelta a Georgia

La 23º edición del Festival de Eurovisión Junior viajó hasta Tiflis, capital de Georgia, siendo la segunda ocasión en el que la ciudad acogía el certamen europeo. El sábado 13 de diciembre desde las 17:00 CET, el escenario eurovisivo de Tiflis recibió a los jóvenes talentos de toda Europa. El certamen tuvo lugar en el Gymnastic Hall of Olympic City (Pabellón de Gimnasia) en Tiflis con David Aladashvili y Liza Tsiklauri como presentadores del evento musical.

Tras meses de muchos rumores e intensas negociaciones, la UER apostó una edición más por el país ganador en la edición previa para asumir la organización del evento. El 13 de mayo, seis meses después de la gran celebración musical de Madrid en 2024 donde el joven georgiano Andria Putkaradze se alzó con el triunfo con su «To My Mom», la organización hizo oficial el destino del certamen de 2025.

A pesar de que Georgia es el país con más triunfos en el Festival de Eurovisión Junior, con cuatro en total, solo ha acogido el evento en dos ocasiones en 2017 y 2025.

Hubo que esperar hasta el 1 de octubre para conocer nuevos detalles de esta esperada edición del Festival de Eurovisión Junior. La UER desveló que 18 países competirán por alzarse con el micrófono de cristal, siendo el dato de participación más alto desde París 2021. A pesar de las retiradas Alemania y Estonia, el certamen infantil cuenta con los regresos de Azerbaiyán, Croacia y Montenegro.

En una etapa de cambios dentro de la UER, el Festival de Eurovisión Junior se suma a esta renovación adoptando el nuevo logotipo genérico junto al eslogan permanente “United By Music”. En esta ocasión, el certamen de Tiflis 2025 contó con un theme art colorido y muy visual, con toques infantiles y juveniles que se adaptaron al espíritu de Eurovisión Junior.

Finalmente, tras un espectáculo único, Francia volvió a arrasar en la votación del Festival de Eurovisión Junior. Lou Deleuze se alzó con el triunfo y consiguió el cuarto micrófono de cristal para la emisora francesa con su tema «Ce Monde». De esta manera, Francia iguala a Georgia como países con más victorias, cuatro en total.

Eurovisión Junior

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