Etapa de intensos cambios en el Festival de Eurovisión. La Unión Europea de Radiodifusión (UER-EBU) podría estar estudiando una modificación completa del sistema de votación de cara a Burgas 2027. Según avanza el diario sueco Aftonbladet citando fuentes internas de la organización, la propuesta contempla trasladar el televoto exclusivamente a Internet y obligar a cada espectador a seleccionar varias candidaturas, con el objetivo de reducir el impacto de los votos movilizados por bloques de países.
Este jueves 13 de agosto, jornada informativamente intensa en relación al Festival de Eurovisión, las emisoras que forman parte de la UER han recibido una carta firmada por Jean Philip De Tender, director ejecutivo, y Ana María Bordas, presidenta del Grupo de Referencia.
En la misiva, se informaba de las novedades en torno a Burgas 2027 y la salida de Moroccanoil como patrocinador. Además, se destalla brevemente las novedades que se implantarían en la votación.
Esta profunda reforma del sistema de votación de cara a 2027, plantearía la eliminación del televoto tradicional mediante llamadas telefónicas y mensajes de texto para trasladar todo el proceso al entorno digital, algo que ya ocurre en Eurovisión Junior y Eurovisión Asia (junto a sus preselecciones). Además, como ya avanzaron otros medios previamente, se busca limitar el voto político y de diáspora mediante un proceso condicionado a la selección de un mínimo de tres países.
El objetivo sería aumentar la participación y, al mismo tiempo, reducir el peso que pueden tener las votaciones coordinadas o movilizadas entre determinados grupos de seguidores.
Con la aplicación de este nuevo formato de votación, aún en fase de estudio y sin confirmación por parte de la UER, la organización trataría de reconstruir progresivamente la confianza de estas emisoras y facilitar su regreso al certamen de los cinco países que decidieron retirarse en 2026 (Eslovenia, España, Irlanda, Islandia y Países Bajos).
¿Únicamente voto online en Eurovisión?
En el documento al que se hace referencia en Aftonbladet, los responsables de la UER explican que sus estudios apuntan hacia dos modificaciones principales. La primera sería trasladar completamente el televoto a Internet, abandonando los actuales sistemas de llamadas telefónicas y mensajes de texto. Sobre todo, en un momento en el que la audiencia social del certamen cuenta con gran empuje.
El cambio permitiría introducir con mayor facilidad nuevas reglas dentro de la plataforma de votación. Es decir, implantar la posibilidad de exigir al público que vote por más de una candidatura. La propuesta contempla, por ejemplo, que cada votante tenga que seleccionar sus tres actuaciones favoritas. Por tanto, cada usuario no podrá destinar todos sus votos a un solo país.
Este sistema modificaría sustancialmente la dinámica actual del televoto. En lugar de concentrar todo el apoyo en una sola candidatura, cada espectador tendría que distribuir sus preferencias entre varias propuestas. Con ello, la UER trataría de limitar los votos masivos que han caracterizado las últimas ediciones con Ucrania y, sobre todo, Israel.
Poco a poco, el voto online de pago va desplazando al televoto tradicional. De hecho, es cada vez más utilizado por los espectadores. Además, permite implicar a los seguidores del certamen de todo el mundo, no solo de los países participantes. Esto permite a la UER seguir consolidando su estrategia de expansión internacional de la marca eurovisiva, avanzando hacia un evento global.
Desde su inicio en el Festival de Eurovisión Junior 2017 (de forma gratuita), el voto online ha ido ganando peso. Fue en la edición del Festival de Eurovisión 2023 cuando hizo su entrada en el sistema de votación, tanto para los países participantes como para el resto del mundo.
Objetivo: “diluir” el efecto del “voto en bloque” en Eurovisión
Uno de los motivos detrás de la reforma sería combatir el impacto del denominado “voto en bloque”, un fenómeno recurrente en las últimas ediciones del Festival de Eurovisión. La UER considera que pedir a los espectadores que voten por varias canciones podría “diluir” el efecto de una movilización masiva de votos hacia una única candidatura.
Recordemos que en la pasada edición de Viena 2026, los presentadores Victoria Swarovski y Michael Ostrowski animaron constantemente a repartir los votos disponibles a varias propuestas. En esta ocasión, ese reparto mínimo se hace obligatorio y, de esta manera, la UER busca seguir limitando la injerencia externa para acabar con el voto masivo, habitual en las últimas ediciones con países como Israel y Ucrania.
Según la explicación recogida en el documento, la organización espera que las modificaciones permitan incrementar el voto de los espectadores sin poner en riesgo la confianza y transparencia en el sistema.
“Este trabajo ya está en marcha, con la esperanza de tenerlo listo para 2027. Creemos que estos cambios aumentarán la participación y la voluntad de votar, y ayudarán a diluir el efecto del voto en bloque movilizado, sin comprometer la imparcialidad ni la confianza”
Jean Philip De Tender, director ejecutivo de la UER, y Ana María Bordas, presidenta del Grupo de Referencia
Es importante destacar que esta posible modificación del televoto no dependería únicamente de una decisión técnica de la UER. El organismo también tendría que analizar las distintas legislaciones nacionales de los países participantes. El motivo es que el sistema actual de llamadas y mensajes de texto está sujeto a diferentes regulaciones en cada territorio. Por ello, se tiene previsto revisar durante el otoño la legislación relacionada con este tipo de votaciones en los países que participan en el festival.
Por el momento, las medidas se encontrarían en fase de estudio. La UER no habría confirmado que el nuevo modelo vaya a aplicarse definitivamente, pero el organismo ya habría comenzado los trabajos necesarios para evaluar su viabilidad.
La intención es que las posibles modificaciones puedan estar listas para Festival de Eurovisión 2027, que tendrá lugar en Burgas (Bulgaria) el 11, 13 y 15 de mayo del próximo año.
Las diferencias y similitudes entre la votación de Eurovisión y Eurovisión Junior
Recordemos que, desde Tiflis 2017, el actual formato del Festival de Eurovisión Junior cuenta con un sistema mixto de jurados nacionales y voto online. En el caso del voto de los espectadores a través de la plataforma jesc.vote, se lleva a cabo de forma gratuita y sin necesidad de registro.
Con un único voto por dispositivo, cada usuario debe votar por tres propuestas distintas de forma obligatoria (en este caso, incluido el propio país desde el que se vota, si participa). Además, tal y como ha confirmado la UER en varias ocasiones, cuentan con mecanismos para detectar votos fraudulentos o patrones sospechosos, eliminando dichos votos del resultado total.
Por su parte, en el Festival de Eurovisión, hay destacadas diferencias, ya que, en este caso, el voto es de pago (tanto online como llamadas telefónicas y SMS), hay un límite de 10 votos por método de pago y, además, no se permite votar por el propio país. Sin embargo, en las últimas ediciones hemos visto cómo el certamen europeo ha adoptado algunas medidas que previamente habían sido testadas en Eurovisión Junior, como el voto online y la posibilidad de que espectadores de todo el mundo puedan participar en la votación.
Todo parece indicar que lo ocurrido en las ediciones recientes con Israel y Ucrania habría llevado a muchas emisoras públicas a reaccionar ya que consideran que es “injusto”. Por este motivo, la UER habría tratado de satisfacer las peticiones de las emisoras críticas con el sistema de votación del Festival de Eurovisión. De esta forma, se trata de un paso más en la estrategia iniciada en 2026 con la limitación a 10 votos por método de pago, el regreso de los jurados nacionales a las semifinales (ampliados a siete miembros) y el control a las campañas financiadas por terceros o gobiernos.
A lo largo de las ultimas ediciones, la UER ha trabajado para consolidar este nuevo formato de votación y dotarlo de las garantías que impidan una posible manipulación o injerencia. Sin embargo, los intentos de Israel por conseguir un voto masivo hacia sus candidaturas han tensionado las relaciones entre la organización y algunas emisoras. Innumerables son las maniobras llevadas a cabo por Israel para acaparar el mayor televoto a través de campañas financiadas por el Gobierno del país en las que se animaba a votar masivamente por la propuesta israelí. Es decir, destinar todos los votos disponibles a Israel, algo a lo que la UER intenta poner freno. De hecho, en 2026, la organización del certamen se vio obligada a intervenir para detener la campaña.
Ese mismo año, la UER ya introdujo los primeros cambios en el sistema de votación para reforzar la transparencia y la independencia de las votaciones. Desde entonces, se reduce de 20 a 10 el máximo de votos por método de pago, regresaron los jurados nacionales a las semifinales y se ampliaron de cinco a siete sus integrantes, al tiempo que se endurecieron las normas contra campañas promocionales desproporcionadas o respaldadas por terceros, incluidos gobiernos, y se reforzaron los sistemas para detectar votaciones coordinadas o fraudulentas.
Bulgaria asume la organización de Eurovisión 2027
El Festival de Eurovisión 2026 culminó su 70ª edición con el triunfo de Bulgaria. DARA y su «Bangaranga» consiguió alzarse con el ansiado micrófono de cristal. En su primer triunfo en el festival, la emisora búlgara ha conseguido pleno de puntuaciones, siendo favorita de jurados nacionales y televoto. En total, sumó 516 puntos. Es la primera vez desde el triunfo de Portugal en Kiev 2017 que el vencedor lo hace de forma unánime para jurados y televoto.
Con su victoria, Bulgaria asume la organización del Festival de Eurovisión 2027. Como curiosidad, este no será el primer evento eurovisivo que pisa suelo búlgaro, ya que, en 2015, acogió el Festival de Eurovisión Junior.
Ante meses de preparativos, tanto el Gobierno de Bulgaria como la emisora pública BNT han conformado un comité organizador para canalizar los detalles de un proceso que llevará hasta la celebración de la 71ª edición. Burgas, Plovdiv, Sofía y Varna fueron las candidatas oficiales a acoger el festival europeo. Tras un intenso y competitivo proceso de valoración de los proyectos, solo quedaron dos finalistas: Burgas y Sofía.
Tras posponerse el anuncio en varias ocasiones, el jueves 13 de agosto, se hizo oficial el destino del Festival de Eurovisión 2027: Burgas. La ciudad costera se impuso a la capital búlgara y dará la bienvenida al evento que tendrá lugar el 11, 13 y 15 de mayo.
Paralelamente, la UER se enfrenta a nuevos desafíos tras el boicot de cinco países en 2025 (Eslovenia, España, Irlanda, Islandia y Países Bajos). Sobre la mesa, la posibilidad de que esas protestas por la participación de Israel continúen y que se sumen nuevos países como Bélgica. En el caso de España, desde RTVE se analizará “si se dan las condiciones para participar” una vez se conozcan la evaluación de la 70ª edición.
Por su parte, Macedonia del Norte ha confirmado su regreso y Canadá su esperado debut. En cambio, desde Eslovaquia, Eslovenia y Hungría podrían dar la sorpresa y volver a la competición. A ellos, podrían sumarse debuts como el Kosovo ante la creación de nuevos tipos de membresía por parte de la UER.

