Finalizada la edición de 2026 marcada por el boicot a Israel, las emisoras europeas inician un periodo de debate y análisis para determinar su postura de cara a Bulgaria 2027. En el caso de Eslovenia, su regreso al Festival de Eurovisión podría estar más cerca coincidiendo con un incipiente cambio de ciclo político en el país.
En marzo de 2026, las elecciones parlamentarias de Eslovenia dejaron un panorama político incierto donde ningún partido alcanzó la mayoría absoluta. Robert Golob, líder del Movimiento por la Libertad (Gibanje Svoboda, GS), el partido liberal de centroizquierda, no logró formar Gobierno en Eslovenia. Seguidamente, la presidenta Nataša Pirc Musar encargó a Janez Janša la formación de un nuevo ejecutivo, consiguiendo la mayoría parlamentaria suficiente gracias al apoyo de pequeños partidos de centroderecha.
Janez Janša, líder del ultraconservador y nacionalista Partido Democrático Esloveno (Slovenska Demokratska Stranka, SDS), segundo más votado, ha conseguido formar gobierno en sustitución de Robert Golob, quien ganó los comicios, pero perdiendo 12 escaños que le alejaron de la posibilidad de conseguir apoyos. Janša sumó los votos necesarios el pasado viernes 22 de mayo en la Asamblea Nacional de Eslovenia, asumiendo su cuarto mandato.
Este cambio político en Eslovenia podría repercutir en la postura de la emisora Radiotelevizija Slovenija (RTVSLO) con respecto al Festival de Eurovisión lo que allanaría su camino de regreso a la competición.
Giro político en Eslovenia: ¿Regresará el país a Eurovisión en 2027?
Hay que destacar que el recién elegido Janez Janša se opuso a la postura antiisraelí del Gobierno anterior que culminó en la retirada de Eslovenia del Festival de Eurovisión. El nuevo primer ministro redefinirá las relaciones internacionales del país y, sobre todo, la posición de Eslovenia hacia Israel. Por tanto, es probable que el nuevo ejecutivo se distancie del boicot en eventos culturales como el Festival de Eurovisión.
El regreso de Janša podría conllevar un cambio significativo en la dirección política de Eslovenia. Durante sus mandatos anteriores, mantuvo una postura euroescéptica y proisraelí. Contó con una relación muy estrecha con Benjamin Netanyahu, primer ministro israelí.
El debilitamiento político de la administración actual y de los partidos de centroizquierda en Eslovenia ha impulsado al bloque conservador. De esta manera, Eslovenia vive un giro político del centroizquierda a la derecha nacionalista.
Recordemos que el Gobierno de Robert Golob reconoció al Estado de Palestina en mayo de 2024, convirtiéndose en uno de los pocos países de la Unión Europea en poner sanciones a Israel. De hecho, la prensa local apunta a que la opinión general en Eslovenia es que la retirada del Festival de Eurovisión “está estrechamente ligada al clima político bajo el gobierno de Golob” apuntando a la posible presión interna ejercida sobre RTVSLO.
Por tanto, el organigrama actual de la emisora eslovena podría verse afectado con destituciones de los actuales directivos del medio en el momento en el que el nuevo ejecutivo de Janez Janša asuma sus respectivas carteras ministeriales. De confirmarse, esta situación podría propiciar el regreso de Eslovenia al Festival de Eurovisión 2027.
El renovado liderazgo político podría permitir que RTVSLO abandone gradualmente su postura de boicot. También se destaca que los progresivos regresos en Macedonia del Norte y los rumores en torno a Hungría y Eslovaquia podrían influir en la decisión favorable hacia el retorno a la competición.
Aunque la participación en el Festival de Eurovisión es una decisión formal de las emisoras públicas, las posturas de sus respectivos gobiernos parecen tener cada vez mayor influencia en las estrategias y prioridades de las cadenas.
El caso de Eslovenia plantea un hecho controvertido: el impacto de los cambios de signo político en la participación o no en el Festival de Eurovisión en función de los principios que defiende cada partido. En un escenario geopolítico tan polarizado como el actual, estás tendencias tienen una creciente trascendencia en el certamen, a pesar de la “naturaleza apolítica” por la que aboga la Unión Europea de Radiodifusión (UER-EBU).
Eslovenia, de las críticas por la participación de Israel al boicot a Eurovisión
La emisora eslovena RTVSLO fue una de las cinco cadenas europeas que se unió al boicot al Festival de Eurovisión como protesta a la participación de Israel.
El ente público esloveno pidió cambios en el sistema de votación y mayor transparencia en la toma de decisiones de la UER. Sin embargo, no contaron con respuesta favorable por parte de la organización y las críticas desde Eslovenia sobre la gestión y la credibilidad del formato eurovisivo han sido la tónica general en las últimas ediciones. De hecho, responsables de la emisora RTVSLO llegaron a afirmar que se sentían “ignorados” por la UER.
De hecho, Eslovenia fue uno de los países más críticos con la UER en su decisión de mantener a la emisora israelí en el certamen. Junto a España, Irlanda, Islandia y Países Bajos, suscribieron un boicot al festival europeo sin precedentes, empañando la celebración de su 70º aniversario. Este hecho llevó a la competición a su nivel más bajo de participación desde que se implantó el actual sistema de semifinales con sólo 35 países asistentes en Viena (Austria).
A su decisión de no competir ni emitir el evento en su 70º aniversario, la emisora RTVSLO decidió sustituir la retransmisión del Festival de Eurovisión 2026 por una programación especial dedicada a dar voz al pueblo de Palestina con documentales, espacios de debate y entrevistas y películas que mostraban la dura situación de los palestinos durante el conflicto con Israel.
Hay que recordar que Eslovenia ha apostado por un hermetismo absoluto en torno al Festival de Eurovisión 2026. Durante estas semanas, no ha contado con cobertura en los medios eslovenos.
Eslovenia en el Festival de Eurovisión
Eslovenia debutó en el Festival de Eurovisión en la edición de Millstreet 1993 con 1XBand y su «Tih Deževen Dan». Fue uno de los tres primeros países que se unieron al certamen europeo tras la caída de la Unión Soviética y la disolución de Yugoslavia. La propuesta eslovena fue la vencedora de la eliminatoria previa Kvalifikacija Za Millstreet donde compitieron siete países por una de las tres plazas disponibles.
Desde entonces, ha mantenido una presencia muy regular, ausentándose únicamente en 1994 y 2000. Su mejor resultado histórico lo alcanzó en Dublín 1995 cuando Darja Švajger y su balada «Prisluhni Mi» recibió 84 puntos hasta situarse en un meritorio 7º lugar. Varias ediciones después, en Copenhague 2001, Eslovenia alcanzó la misma posición con Nuša Derenda y su «Energy».
Desde la introducción de las semifinales en el Festival de Eurovisión, Eslovenia es uno de los países con más eliminaciones consiguiendo el pase a la gran final en pocas ocasiones.
En Turín 2022, el grupo LPS con su «Disko» fue el último clasificado (17º lugar) en la primera semifinal con solo 15 puntos. Por su parte, en Liverpool 2023, el grupo Joker Out con «Carpe Diem» superó holgadamente su eliminatoria y en la gran final recibieron 78 puntos situándose en 21º lugar.
En la edición de Malmö 2024, se mantuvo la apuesta por elegir internamente a su representante. En esta ocasión, Raiven con «Veronika» volvió a llevar al país a la gran final donde consiguió 27 puntos hasta alcanzar el 23º lugar.
En Basilea 2025, Klemen Slakonja con «How Much Time Do We Have Left» no consiguió el pase para la gran final. En la primera semifinal, recibió 23 puntos que se tradujeron en un 13º lugar, alejándose de los puestos clasificatorios.

