Eurovisión lleva décadas siendo mucho más que un concurso de música. Cada edición trae nuevas canciones, nuevas actuaciones… y, casi siempre, nuevas polémicas. En los últimos años, el certamen ha vivido algunos de sus momentos más controvertidos de toda su historia: descalificaciones de última hora, presiones políticas, escándalos con las votaciones y un debate que no para de crecer sobre la participación de Israel. En este artículo repasamos, uno a uno, los escándalos y polémicas de Eurovisión más sonados de la última etapa del festival.
1. Maneskin y la polémica de las drogas (Eurovisión 2021, Rotterdam)
Era la noche del 22 de mayo de 2021. Los italianos Maneskin acababan de ganar Eurovisión con su canción «Zitti e buoni» cuando estalló en redes sociales un vídeo que dio la vuelta al mundo: en él se veía a Damiano David, el vocalista del grupo, inclinarse sobre la mesa de la green room de una forma que muchos usuarios interpretaron como que supuestamente estaba consumiendo cocaína.

El vídeo se viralizó a una velocidad enorme y algunos llegaron a pedir la descalificación de Italia. Sin embargo, la explicación fue mucho más mundana: Thomas Raggi, el guitarrista del grupo, había roto un vaso, y Damiano se había agachado para ver los cristales que habían caído al suelo. La UER lo confirmó, y el propio Damiano se sometió voluntariamente a una prueba de drogas que dio resultado negativo. El asunto quedó cerrado oficialmente, pero el rumor ya había corrido por toda Europa.
2. Rusia, expulsada de Eurovisión por la guerra en Ucrania (2022, Turín)
El 24 de febrero de 2022, Rusia invadió Ucrania. Al día siguiente, la UER tomó una decisión sin precedentes: Rusia quedaba excluida del Festival de Eurovisión 2022 y, de hecho, sus televisiones públicas fueron expulsadas de la propia UER como organización. La razón oficial fue que las cadenas rusas habían perdido su independencia editorial y se habían convertido en plataformas de propaganda estatal, lo cual viola los valores fundamentales de la UER. Varios países nórdicos, con Suecia a la cabeza, habían amenazado con no participar en el festival si Rusia no era vetada, lo que aceleró la decisión.
Lo curioso es que, en un primer momento, la UER argumentó que Eurovisión era un evento cultural de naturaleza «no política», pero pocas horas después dio marcha atrás y anunció la expulsión. Esta exclusión de Rusia es el principal punto de comparación en el debate que surgió años después con Israel: ¿por qué a Rusia sí y a Israel no?
3. El escándalo de las votaciones amañadas: cuando los jurados votaron entre sí (Eurovisión 2022, Turín)
Menos conocido que otros escándalos, pero igual de grave. La UER detectó en la edición de Turín 2022 que los jurados nacionales de seis países habían mostrado «patrones de votación irregulares sin precedentes»: Azerbaiyán, Georgia, Montenegro, Polonia, Rumanía y San Marino.
¿Qué significa eso exactamente? Que estos seis países se habían votado entre sí de forma coordinada, situándose mutuamente en los primeros puestos de sus puntuaciones. El análisis estadístico demostró que era prácticamente imposible que eso ocurriera por casualidad. Cuatro de los seis jurados colocaron a los mismos cinco países en su top 5, y todos ellos eran los otros cinco del grupo.

Como consecuencia, la UER anuló los votos de estos seis países y los recalculó en base a los patrones de otros países con resultados similares. Esto cambió los resultados finales, aunque España se mantuvo en el tercer puesto con Chanel y su «SloMo». Para evitar que se repitiera algo parecido, Eurovisión 2023 introdujo un cambio histórico: en las semifinales, el jurado ya no tendría poder de decisión. Solo votaría el público. Sin embargo, este 2026 los jurados regresan a las semifinales.
4. Israel, los abucheos de Malmö y Eurovisión 2024
La 68ª edición del festival, celebrada en Malmö (Suecia) en mayo de 2024, fue sin duda una de las más tensas de la historia reciente. El conflicto bélico entre Israel y Gaza, que había comenzado tras los ataques de Hamás del 7 de octubre de 2023, convirtió la participación de la delegación israelí en el centro de los debates.
La representante de Israel, Eden Golan, fue abucheada en cada uno de sus ensayos en el Malmö Arena. El público gritaba «Free Palestine» (Palestina libre) mientras actuaba en los ensayos de la semifinal. La propia artista reconoció en declaraciones a la televisión israelí KAN que estaba preparada para ello y que los abucheos le daban «más fuerza». Por su parte, el Consejo de Seguridad Nacional de Israel llegó a recomendar a sus ciudadanos que no viajaran a Malmö, citando preocupaciones de seguridad relacionadas con las protestas.

La situación forzó a las autoridades suecas a tomar medidas de seguridad extraordinarias. Además, el debate sobre si Israel debía o no participar en el festival enfrentó a artistas, delegaciones y a la propia UER, que insistía en que Eurovisión era un evento cultural y «apolítico».
5. Joost Klein, descalificado horas antes de la final (Eurovisión 2024, Malmö)
Si la situación con Israel no eran suficientes polémica para una edición, el sábado 11 de mayo de 2024 (el mismo día de la final) la UER anunció la descalificación del representante de Países Bajos, Joost Klein, y su canción «Europapa», de la gran final.
¿Qué había pasado? Según la UER, una mujer del equipo de producción había interpuesto una denuncia por un comportamiento inadecuado. La investigación policial se puso en marcha y, de manera preventiva, la organización decidió apartar a Klein de la competición.
Según explicó la televisión pública neerlandesa AVROTROS, lo ocurrido fue lo siguiente: justo después de su actuación en el escenario, Joost Klein indicó en repetidas ocasiones que no quería ser grabado. Eso no fue respetado, y el artista hizo un gesto amenazante hacia la cámara. Según AVROTROS, en ningún momento llegó a tocar a la camarógrafa ni a la cámara. La emisora calificó la descalificación de «innecesaria y desproporcionada».
El final de la historia llegó meses después: en agosto de 2024, la fiscalía sueca cerró la investigación sin cargos, al no poder demostrar que Joost Klein hubiera actuado con intención de causar daño. Sin embargo, la UER mantuvo su decisión de descalificación, argumentando que se basaba en una violación de las normas internas del festival, no en si había delito penal o no.

6. Nemo, el trofeo roto y la bandera prohibida (Eurovisión 2024, Malmö)
En la misma noche en que Joost Klein era descalificado, otro protagonista ocupó los titulares por razones muy distintas: Nemo, el representante de Suiza que ganó Eurovisión 2024 con «The Code». Nemo es la primera persona no binaria en ganar el Festival de Eurovisión.

Pero su victoria no estuvo exenta de polémica. Durante la gala, Nemo confesó que la organización de Eurovisión le había prohibido sacar la bandera del colectivo no binario. A pesar de eso, le coló en el desfile de banderas del inicio y en la green room. «Me han dicho que no y la he metido igualmente», afirmó. Además, en la rueda de prensa posterior a la victoria, el Micrófono de Cristal se rompió por accidente sobre el escenario. Nemo aprovechó el momento con una frase que se hizo viral: «He roto el código y el trofeo. El trofeo se puede arreglar, así que, tal vez, Eurovisión también necesite algunos arreglos».
La historia tuvo un capítulo más en diciembre de 2025: Nemo anunció que devolvía su trofeo a la sede de la UER en Ginebra, en señal de protesta por la participación de Israel en Eurovisión 2026. Varios ganadores históricos del festival siguieron sus pasos.
7. RTVE vs. la UER en Eurovisión 2025 (Basilea, Suiza)
Eurovisión 2025 se celebró en Basilea, Suiza, y la polémica de Israel volvió a estar en el centro. El jueves 15 de mayo, durante la retransmisión de la segunda semifinal del festival, los comentaristas de RTVE para Eurovisión, Tony Aguilar y Julia Varela, leyeron un mensaje antes de la actuación de la representante israelí, Yuval Raphael.
Tony Aguilar informó de que RTVE había pedido formalmente a la UER un debate sobre la participación de Israel y mencionó que las víctimas de los ataques israelíes en Gaza superaban las 50.000, incluyendo más de 15.000 niños según la ONU. Julia Varela añadió que se trataba de «un llamamiento por la paz, la justicia y el respeto a los derechos humanos», no de una petición contra ningún país.
La emisora israelí KAN presentó una queja formal ante la UER. En menos de 24 horas, la organización del festival envió una carta a la delegación española advirtiéndole de que si los comentaristas repetían ese tipo de mensajes en la final del sábado 17 de mayo, RTVE sería sancionada con «multas punitivas». La respuesta de RTVE fue contundente: justo antes de comenzar la retransmisión de la final, emitió un mensaje en pantalla negra con letras blancas: «Frente a los derechos humanos, el silencio no es una opción. Paz y justicia para Palestina.»
8. ¿Por qué vetaron a Rusia y no a Israel? La pregunta que no para de hacerse
Este es, sin duda, el debate más recurrente de los últimos dos años en el mundo de Eurovisión. En 2022, Rusia fue excluida del festival en cuestión de días tras la invasión de Ucrania. En 2024 y 2025, Israel continuó participando pese al conflicto en Gaza. ¿Cuál es la diferencia oficial?
La UER argumenta que la exclusión de Rusia no se debió directamente a la guerra, sino a que sus televisiones públicas (Rossiya 1 y Piervy Kanal) fueron expulsadas de la propia UER por haber perdido su independencia editorial y por difundir propaganda estatal, lo que viola los valores de la organización. En el caso de Israel, la televisión pública KAN sigue siendo considerada una emisora independiente, por lo que, según las normas actuales del festival, tiene derecho a participar.
Sin embargo, esta distinción no ha convencido a una parte importante de la comunidad eurovisiva, artistas y televisiones públicas. España, Irlanda, Países Bajos, Eslovenia e Islandia anunciaron su retirada de Eurovisión 2026 en señal de protesta. Más de 1.000 artistas firmaron una carta pidiendo el boicot al festival. El ganador de 1994, Paul Harrington (Irlanda), devolvió su trofeo. Nemo, ganador de 2024, hizo lo mismo. Y el propio presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, pidió públicamente la expulsión de Israel y denunció «dobles estándares».

Eurovisión: un festival que siempre tiene algo que contar
Lo que queda claro después de repasar todos estos momentos es que Eurovisión es mucho más que canciones. Es un espejo de lo que ocurre en Europa y en el mundo: las guerras, los derechos de las personas, la política y los intereses económicos se cuelan inevitablemente en un festival que nació precisamente para unir a los países tras la Segunda Guerra Mundial.

¿Puede Eurovisión mantenerse como un evento «apolítico» en un mundo tan convulso? Las últimas ediciones demuestran que es muy difícil. Y lo que es seguro es que, mientras el festival exista, seguirá generando debates, polémicas y momentos que darán que hablar mucho más allá de la semana de com petición.¿Cuál crees tú que ha sido el momento más polémico de Eurovisión en los últimos años?

