Eurovisión Junior ha evolucionado durante más de una década como una vitrina del talento juvenil europeo, pero su impacto visual ha sido tan trascendental como el musical. Cada edición del festival ha dejado un legado de producciones escénicas que combinan diseño innovador, tecnología de vanguardia e identidad cultural única. A continuación, revisamos los escenarios que han marcado hito en la historia del concurso infantil más prestigioso de Europa.
Limassol 2008: Agua real y diseño orgánico
Edición: VI Festival de Eurovisión Junior (2008)
Ubicación: Spyros Kyprianou Athletic Centre, Limassol, Chipre
Diseñador: George Papadopoulos (Chipre)
Características: Escenario circular representando una isla, agua real en el escenario, dos embarcaderos, cinco velas, cinco remos




El escenario de Limassol 2008 es uno de los más innovadores en la historia de Eurovisión Junior. Diseñado por George Papadopoulos, el concepto convirtió la plataforma central en una representación literal de Chipre rodeada de agua real. Durante cada actuación, un balón con la bandera del país participante flotaba en la piscina escénica, creando una imagen visual memorable. El escenario fue nominado para los prestigiosos Live Design Excellence Awards, reconocimiento que subraya su innovación técnica.
Contó con una gran pasarela que pretendía simular los embarcaderos del país. El resto de la decoración del escenario representaba las olas rompiendo y alejándose de la isla y los veleros por el mar. Para representar los rayos del sol, utilizaron tecnología MiStrip sobre el escenario, con cuatro divisores de haz a cada lado del escenario y 800 m de tiras LED en el suelo del escenario. Todo ello, acompañado de una pantalla trasera que cada vez adquiría mayor protagonismo de las escenografías. El fondo del escenario se cubrió con una tela de estrellas LED que cambiaban de color.
Por primera vez, hubo agua en el escenario. Este fue un gran desafío ya que había que evitar que el agua dañara la estructura. Para ello, se diseñó un tanque doble. Además, el agua se iluminaba con focos de tecnología LED sumergibles. Se añadieron trozos de espejo en el fondo del tanque para reflejar las luces. También se emplearon varias bombas sumergibles para crear el movimiento de las olas.
Madrid 2024: Innovación vertical y espectáculo floral
Edición: XXII Festival de Eurovisión Junior (2024)
Ubicación: La Caja Mágica, Madrid, España
Diseñador: Marvin Dietmann (Austria)
Características principales: Pantalla central vertical de 19 metros × 11 metros, 800 dispositivos de iluminación, dos jardines florados






La producción de Madrid 2024 representó un punto de inflexión en la historia visual de Eurovisión Junior. Bajo el concepto temático «Let’s Bloom» (Florezcamos), la Caja Mágica fue transformada en un espectáculo botánico futurista. La decisión de utilizar una pantalla vertical de proporciones monumentales rompió con la tradición horizontal del diseño escénico televisivo, un reto técnico que Marvin Dietmann y su equipo español resolvieron flanqueando la pantalla con dos jardines florados que mantenían el equilibrio visual. Todo ello para crear una atmósfera futurista y acogedora a la vez.
Con un presupuesto superior a los 4 millones de euros y aproximadamente 800 personas trabajando en el montaje, el escenario contaba con 20 kilómetros de cableado, 175 motores y una pantalla de suelo de 100 metros cuadrados que multiplicaba las posibilidades creativas de cada actuación. Esta fue, sin duda, una declaración de intenciones de RTVE sobre su capacidad de producción.
Una de las más beneficiadas de este escenario fue Chloe DeLaRosa, que conquistó la pantalla vertical de 19 × 11 metros con una explosión de color y baile inspirado en Lola Flores. La delegación española usó la enorme estructura LED para proyecciones en tiempo real y selfies gigantes, mientras sus cuatro bailarinas llenaban los jardines florales laterales de energía. Esta puesta en escena teatral demostró cómo el diseño vertical puede multiplicar la presencia escénica de un solo artista.
Varsovia 2020: Realidad aumentada y simbolismo circular
Edición: XVIII Festival de Eurovisión Junior (2020)
Ubicación: Estudio 5, Sede de la TVP, Varsovia, Polonia
Diseñador: Anna Brodnicka y Konrad Smuga (Polonia)
Características principales: Esferas multimedia gigantes, tecnología de realidad aumentada, cientos de dispositivos de luz








A pesar de las restricciones impuestas por la pandemia de COVID-19, Eurovisión Junior 2020 en Varsovia logró crear uno de los escenarios más innovadores de la historia del festival. El diseño de Anna Brodnicka se inspiró en el rico simbolismo del círculo: perfección, vida y unidad. El escenario presentaba varias esferas, anillos y plataformas multimedia circulares que se movían en sincronización con la música.
Lo verdaderamente revolucionario fue la implementación de elementos de realidad aumentada, una tecnología que nunca antes se había utilizado en Eurovisión Junior. Los cientos de dispositivos de luz generaban un espacio mágico que compensaba la ausencia de público físico, creando una sensación de proximidad y unión imposible de lograr de otra manera en aquella época. Un claro ejemplo del uso de la realidad aumentada ocurrió cuando todos los participantes cantaron juntos la common song de ese año «Move The World» encima del escenario.
Sofía 2015: Iluminación LED sofisticada y simbolismo del diente de león
Edición: XIII Festival de Eurovisión Junior (2015)
Ubicación: Arena Armeec, Sofía, Bulgaria
Diseñador: Claudio Santucci (Italia)
Características principales: Tres pantallas LED semicirculares traseras, dos pantallas laterales grandes, variedad de rigs de iluminación LED, concepto visual del diente de león




El escenario de Sofía 2015 incorporó un diseño visual sofisticado basado en el logotipo del diente de león del festival. El escenario se componía de tres pantallas LED semicirculares en la parte trasera que mostraban gráficos específicos para cada actuación, flanqueadas por dos pantallas laterales grandes. La iluminación no era minimalista: incluía una variedad de rigs de iluminación LED distribuidos estratégicamente alrededor de la plataforma central.
Claudio Santucci, de la empresa Gio’Forma, se encargó del diseño del concepto escenográfico de la edición. Este equipo también fue el responsable del escenario de 2014. Se trató de un diseño propio inspirado en el logotipo oficial. Las formas curvas y circulares protagonizaron la escenografía, donde las grandes pantallas LED dotaron al plató de versatilidad, haciendo cada propuesta única. El concepto del diente de león se reflejaba tanto en la identidad visual como en el movimiento de las gráficas LED, creando efectos de dispersión y vuelo.
Según muchos aficionados a Eurovisión Junior, el escenario de Sofía mantiene una vigencia estética que trasciende el paso del tiempo, demostrando que la buena escenografía no requiere necesariamente de la última tecnología disponible.
Gliwice-Silesia 2019: Ligereza y dinamismo – La cometa
Edición: XVII Festival de Eurovisión Junior (2019)
Ubicación: Gliwice Arena, Polonia
Diseñador: Giorgos Stylianou-Matsis
Características principales: Cintas LED vibrantes, formas aerodinámicas, iluminación colorida




El elemento protagonista y más llamativo del escenario de Gliwice 2019 fue la gran pantalla LED de 40 metros de largo y 12 metros de ancho situada al fondo del recinto. Fue la responsable de marcar la disposición del resto de elementos del plató, como la gran estructura central y las pasarelas laterales.
La pantalla dio una gran sensación de espacio libre, al ser ligera, simple y amplia. Además, la ausencia de artificios que distrajeran la atención permitió que cada propuesta sobre el escenario fuera única.
El gran escenario central tuvo forma de rombo con las esquinas redondeadas, lo que daba mayor sensación de suavidad del diseño, inspirándose en “el viento, el aire y el vuelo de una cometa”. Se unía con la parte final del recinto donde se instaló el gran muro LED mediante un pequeño puente.
Del fondo del plató surgían dos pasarelas laterales con formas curvas dando sensación movimiento del viento. Al final de la pasarela izquierda, se instaló un pequeño escenario a modo de satélite con la forma del principal, desde donde los presentadores conectaron en varias ocasiones. Por su parte, la pasarela de la derecha contó con más longitud y unas escaleras que servían para llegar hasta la green room. La sala desde donde los artistas vibraron con el espectáculo se situó al fondo del recinto, justo frente al escenario.
Tanto el escenario como las pasarelas se iluminaban en todo su contorno. Además, la estructura central contó con una gran pantalla LED en el suelo con 112,36 metros de superficie. Tenía una gran definición, lo que dotó a las actuaciones de mayor dinamismo y visibilidad.
Los elementos más llamativos del escenario fueron las cuatro estructuras LED de 14 metros de longitud que dibujaban ondas verticales y con las que se intentó hace un guiño a los lazos de una cometa volante. Este elemento permitió crear una sensación de ondulación y movimiento en escenario principal gracias a la icónica iluminación utilizada. Adam Tyszka fue el responsable de dar el protagonismo necesario a estas estructuras LED que rodeaban el escenario principal. Además, al recrear las mismas líneas en la pantalla LED del fondo, la escenografía adquiría una profundidad sin límites.
Además, se instalaron tres de estructuras sobre el techo del recinto que tenían la misma forma geométrica que el escenario principal. En ellas, se incluyeron números focos e iluminación LED.
El gran espacio disponible en el Gliwice Arena permitió la instalación de una escenografía impresionante, pero sin entorpecer la presencia de numeroso público en gradas y de pie frente al escenario.
Este diseño demostró que la interacción entre luz y forma puede ser tan impactante como las pantallas gigantes, un aprendizaje que influyó en futuras producciones del festival.
Tiflis 2025: «United by Music» – Patrimonio georgiano reinventado
Edición: XXIII Festival de Eurovisión Junior (2025)
Ubicación: Gymnastic Hall of Olympic City, Tiflis, Georgia
Diseñador: Marvin Dietmann (Austria)
Características principales: Representación del Doli (tambor tradicional georgiano), formas escultóricas inspiradas en paisajes montañosos, identidad gráfica juvenil



El escenario diseñado para Eurovisión Junior 2025 en Tiflis representa una filosofía completamente diferente a la del año anterior: en lugar de priorizar la tecnología maximalista, este diseño busca conectar con la identidad cultural profunda del país anfitrión. El centro del escenario presenta una sorprendente representación del Doli, el tambor folclórico tradicional georgiano que ha mantenido el ritmo en las celebraciones durante generaciones.
Alrededor de este elemento central, se despliegan formas escultóricas inspiradas en los espectaculares paisajes montañosos de Georgia, sus castillos y pueblos fortificados. El resultado es un espacio que fusiona lo atemporal con lo moderno, permitiendo que la creatividad de los artistas jóvenes brille sin ser opacada por el decorado.
Elementos clave que definen los grandes escenarios de Eurovisión Junior
Después de analizar las mejores puestas en escena del festival, emergen varios patrones que distinguen un escenario memorables de uno ordinario:
Identidad y contexto cultural. Los escenarios más aclamados no son aquellos que copian fórmulas anteriores, sino los que añaden una capa de significado cultural específica del país anfitrión. Tiflis 2025 es un excelente ejemplo: el tambor georgiano tradicional como núcleo del diseño conecta directamente con la audiencia local e internacional.
Equilibrio entre tecnología y sencillez. Madrid 2024 alcanzó un punto de equilibrio mediante la innovación (pantalla vertical) sin sacrificar la elegancia. No se trata de acumular dispositivos técnicos, sino de utilizarlos con intención artística.
Funcionalidad para la coreografía. Los escenarios que mejor funcionan son aquellos que facilitan, no entorpecen, la movilidad y creatividad de los artistas. El minimalismo de Gliwice 2019 permite que cada bailarín se desplace libremente sin luchar contra elementos decorativos abrumadores.
Iluminación como narración. En lugar de considerar la iluminación como un complemento, los diseños contemporáneos la tratan como un lenguaje narrativo. Madrid 2024 utilizaba más de 800 dispositivos de iluminación para contar historias visuales paralelas a cada canción.
El futuro del diseño escénico en Eurovisión Junior
La tendencia actual parece dirigirse hacia producciones que combinan respeto por la identidad local con innovación tecnológica selectiva. Tiflis 2025 ejemplifica esta evolución: rechaza el maximalismo de Madrid 2024, pero no descarta completamente la tecnología moderna. En su lugar, la integra sutilmente al servicio de una narrativa cultural más profunda.
Según expertos en diseño de eventos, esta dirección es sostenible a largo plazo, ya que permite a diferentes ciudades anfitrionas desarrollar identidades visuales únicas sin competir únicamente en escala o presupuesto tecnológico.
Los mejores escenarios de Eurovisión Junior no son los más caros ni los que utilizan la mayor cantidad de tecnología disponible, sino aquellos que logran equilibrar innovación, identidad cultural y funcionalidad artística. Desde la geometría audaz de Sofía 2015 hasta la verticalidad revolucionaria de Madrid 2024, pasando por el simbolismo cultural de Tiflis 2025, cada escenario cuenta una historia sobre los valores que el festival intenta comunicar: diversidad, talento juvenil, unión europea e innovación.
Para futuras ediciones del festival, el desafío residirá en mantener esta excelencia escénica mientras se permita que cada país anfitrión imprima su propia marca visual distintiva. No se trata de romper récords, sino de crear momentos que permanezcan en la memoria de millones de espectadores.
Así fue Eurovisión Junior 2025: “unidos por la música” de vuelta a Georgia
La 23º edición del Festival de Eurovisión Junior viajó hasta Tiflis, capital de Georgia, siendo la segunda ocasión en el que la ciudad acogía el certamen europeo. El sábado 13 de diciembre desde las 17:00 CET, el escenario eurovisivo de Tiflis recibió a los jóvenes talentos de toda Europa. El certamen tuvo lugar en el Gymnastic Hall of Olympic City (Pabellón de Gimnasia) en Tiflis con David Aladashvili y Liza Tsiklauri como presentadores del evento musical.
Tras meses de muchos rumores e intensas negociaciones, la UER apostó una edición más por el país ganador en la edición previa para asumir la organización del evento. El 13 de mayo, seis meses después de la gran celebración musical de Madrid en 2024 donde el joven georgiano Andria Putkaradze se alzó con el triunfo con su «To My Mom», la organización hizo oficial el destino del certamen de 2025.
A pesar de que Georgia es el país con más triunfos en el Festival de Eurovisión Junior, con cuatro en total, solo ha acogido el evento en dos ocasiones en 2017 y 2025.
Hubo que esperar hasta el 1 de octubre para conocer nuevos detalles de esta esperada edición del Festival de Eurovisión Junior. La UER desveló que 18 países competirán por alzarse con el micrófono de cristal, siendo el dato de participación más alto desde París 2021. A pesar de las retiradas Alemania y Estonia, el certamen infantil cuenta con los regresos de Azerbaiyán, Croacia y Montenegro.
En una etapa de cambios dentro de la UER, el Festival de Eurovisión Junior se suma a esta renovación adoptando el nuevo logotipo genérico junto al eslogan permanente “United By Music”. En esta ocasión, el certamen de Tiflis 2025 contó con un theme art colorido y muy visual, con toques infantiles y juveniles que se adaptaron al espíritu de Eurovisión Junior.
Finalmente, tras un espectáculo único, Francia volvió a arrasar en la votación del Festival de Eurovisión Junior. Lou Deleuze se alzó con el triunfo y consiguió el cuarto micrófono de cristal para la emisora francesa con su tema «Ce Monde». De esta manera, Francia iguala a Georgia como países con más victorias, cuatro en total.

