Si la 95ª Asamblea General de la Unión Europea de Radiodifusión (UER-EBU) en diciembre de 2025 fue decisiva y supuso un cisma sin precedentes, el próximo encuentro de los miembros de la organización busca encauzar el diálogo y crear un entorno de entendimiento y debate.
Praga, capital de Chequia, acogerá el 25 y 26 de junio la 96ª Asamblea General de la UER. Aunque se espera que se debata sobre numerosos temas relacionados con el estado actual de la organización y los medios europeos, de nuevo, el Festival de Eurovisión volverá a cobrar especial importancia.
En esta asamblea, los responsables del certamen se encargarán de ofrecer a los miembros una valoración detallada de la 70ª edición que tuvo lugar en Viena (Austria) el 12, 14 y 16 de mayo. Este informe está considerado por varias emisoras, entre ellas, la de Países Bajos, decisivo para determinar su posible participación en el festival de 2027 que se celebrará en Bulgaria.
Otras cadenas públicas como la belga VRT condicionan su presencia en el evento a un la votación sobre Israel, la cual no parece estar sobre la mesa en estos momentos. Sin embargo, un aspecto que sí podría llevarse a debate es el de la membresía en la UER. Desde Bélgica, planteaban la necesidad de crear un marco legal claro para determinar los requisitos para formar parte de la organización y, por consiguiente, de sus festivales.
Según avanzan desde la emisora kosovar RTK, la UER planteará en la asamblea la creación de nuevas categorías de membresía de alcance limitado. Concretamente, la directora general interina de la Radiotelevizioni i Kosovës (RTK), Zana Spahiu, habla de nuevos estatus como ‘miembro no europeo’ y ‘miembro auxiliar’, aunque sin concretar los detalles de los requisitos para cada uno de ellos.
Recordemos que, actualmente, los estatutos recogen la membresía de pleno derecho (obligatoria para poder participar en los festivales de la organización), miembro asociado (como Australia, Canadá o Kazajistán) y miembro observador (como Kosovo). Por lo tanto, lo que la UER planea realizar es un destacado cambio en sus estatutos que necesitará de un amplio apoyo por parte de sus miembros.
¿Canadá y Kosovo podrían participar en el Festival de Eurovisión?
Desde Kosovo, que asistirán a la asamblea como observadores, valoran que esta reforma estatutaria les podría permitir participar en el Festival de Eurovisión y en Eurovisión Junior. De hecho, la emisora RTK ha vuelto a solicitarlo formalmente. De hecho, entienden que el certamen europeo ha trascendido las fronteras físicas y ya es una “plataforma global”. Por tanto, mantener fuera a Kosovo sería una “incoherencia estructural difícil de justificar”, en palabras de Zana Spahiu.
Por su parte, estos cambios también podrían abrir la puerta a otros países interesados en participar como Canadá (CBC/Radio-Canada). De hecho, durante el Festival de Eurovisión 2026, una delegación canadiense visitó Viena y asistió a la competición eurovisiva. Además, podría suponer una forma de aligerar los trámites para que miembros asociados con destacada presencia como Australia no necesiten de autorización por parte del Grupo de Referencia y otros comités internos de la UER para participar en los diferentes eventos de la organización, con especial atención al Festival de Eurovisión.
Además, también podría estar sobre la mesa las posibles implicaciones de la creación del Festival de Eurovisión Asia, que se celebrará el sábado 14 de noviembre en Bangkok (Tailandia), cuyas emisoras participantes podrían estar interesadas en adquirir algunas de las membresías temporales que planea poner en marcha la UER.
Por el momento, los responsables de la organización de medios públicos no han ofrecido detalles sobre esta reforma estatutaria.
Accede a los actuales estatutos (de diciembre de 2024) de la Unión Europea de Radiodifusión (en inglés)
Incertidumbre de cara a Eurovisión 2027: ¿continuará el boicot?
Desde Bélgica creen que la participación en el Festival de Eurovisión es un problema de fondo que va más allá de Israel. Entienden que es la punta del iceberg de una cuestión clave: el establecer un marco normativo fuerte y consolidado sobre la participación en el evento, algo que lleva varios años pendiente, pero nunca se ha resuelto del todo. Los responsables de VRT creen que las nuevas reglas (limitación a 10 votos por método de pago, regreso de los jurados a las semifinales, aumento del número de miembros o control a las campañas de promoción) son un parche y no son suficientes.
Las normas actuales establecen que una emisora debe ser miembro de pleno derecho de UER (si la emisora está ubicada en el Espacio Europeo de Radiodifusión o es miembro del Consejo de Europa) para competir en el Festival de Eurovisión. En cambio, la portavoz Van der Brought subraya que es necesario un “marco objetivo como el que tienen otras organizaciones internacionales” donde se detalle las condiciones para que un país participe y cuáles no, algo que actualmente no existe. Sin embargo, entienden que el debate sobre el procedimiento de votación y la participación israelí no puede considerarse de forma aislada.
Desde VRT muestran su preocupación por la forma en la que la UER toma las decisiones. Concretamente, califican como “extrañó” que cada vez que se vaya a decidir algo, se debe celebrar una votación, independientemente del tema. Entienden que, si existiera ese marco legal, la forma de trabajar de la organización sería más rápida y eficaz, evitando los errores y polémicas en los que se está viendo envuelta la institución.
En diciembre de 2025, tras la 95ª Asamblea General de la UER, desde VRT criticaron que la organización se negaba “a abrir los ojos ante el sufrimiento humano que se vive en Gaza”. Por ello, ya entonces condicionaron su participación a la decisiones que tomara la organización y a cómo aborden sus preocupaciones. Sin embargo, tal y como confirma la portavoz de la cadena pública, la respuesta de la UER está siendo insuficiente. La organización parece hacer caso omiso de las peticiones de VRT. Ante está situación, la emisora belga hablará con otros miembros europeos para conocer el posicionamiento general de cada país.
De cara a 2027, pese al retorno ya confirmado de Macedonia del Norte y los rumores en torno a Eslovaquia, Eslovenia y Hungría, la tónica general es de incertidumbre. Por un lado, con los cinco países que suscribieron el boicot en 2026 (Eslovenia, España, Irlanda, Islandia y Países Bajos). Y, sobre todo, por la posibilidad de que otras emisoras se sumen a la postura critica por la presencia de Israel. Por tanto, la 96ª Asamblea General de la UER que tendrá lugar el 25 y 26 de junio será otro momento decisivo para analizar las posiciones de cada miembro.
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