El mes de mayo siempre ha sido sinónimo de nervios, banderas, ensayos y una expectación desbordante en nuestro país. Sin embargo, este año el panorama es radicalmente distinto: España se ha retirado por primera vez en la historia del Festival de Eurovisión desde su debut en 1961.
El Festival de la Canción de Eurovisión es, indudablemente, el evento musical y televisivo más importante del continente y uno de los más seguidos a nivel mundial. En España, la relación con el certamen europeo ha estado llena de momentos históricos, pero en este turbulento año nos enfrentamos a una realidad que muchos aficionados jamás pensaron vivir: la salida de nuestro país de la competición, algo impensable hasta hace unos meses dada la cantidad de eurofans españoles y público en general asiduos a seguir año tras año el evento.
Tras la sonada decisión de España de no enviar representación a la edición de este año, la gran duda que sobrevolaba el panorama mediático era si la televisión pública mantendría su compromiso con la audiencia y ofrecería la señal del festival. La respuesta definitiva ha llegado y ha sacudido los cimientos del fandom: RTVE no emitirá Eurovisión 2026 bajo ningún concepto, ni en sus canales lineales ni en sus plataformas digitales. En su lugar, ofrecerá una nueva entrega del formato ‘La casa de la música’ presentado por Jesús Vázquez con varios grandes artistas invitados para actuar en el programa grabado para esa noche.
Será por tanto la primera vez en 65 años que las pantallas de la televisión pública española no recibirán a través de las ondas terrestres la señal de la celebración del Festival de Eurovisión. Una apagada informativa y de emisión que se une a las de las televisiones irlandesa y eslovena, que también se han sumado al boicot este año por la presencia de Israel en el certamen y la complicada situación en oriente medio.
¿Cuál es la alternativa de RTVE para sustituir Eurovisión en la noche de la música europea?
La confirmación de la retirada de España y no emisión de Eurovisión 2026 en La 1 de TVE marca un punto de inflexión histórico en la radiodifusión española. Durante décadas, la cadena pública había mantenido una fidelidad inquebrantable hacia el formato europeo, convirtiendo la noche del sábado en una auténtica tradición familiar y social en millones de hogares. Ante esta ausencia, los despachos de Prado del Rey han tenido que reaccionar rápidamente para llenar el inmenso vacío que deja el festival en la parrilla televisiva del fin de semana más competitivo de mayo.
La solución de la directiva no ha sido recurrir a programación enlatada o cine de estreno, sino que han optado por la producción de un programa alternativo de gran formato. En lugar de conectar con la señal internacional de la Unión Europea de Radiodifusión, La 1 de Televisión Española emitirá en horario de máxima audiencia un gran programa especial titulado ‘La casa de la música’, presentado por Jesús Vázquez.
Por esta nueva entrega especial de ‘La casa de la música’ (la primera se pudo ver en nochevieja), pasarán artistas de la talla de Raphael, Ana Belén, Mikel Erentxun, Mónica Naranjo, Manuel Carrasco, Chanel, Metrika o Guitarricadelafuente entre otros. Cantantes con diferentes estilos que convivirán juntos para reflejar el rico panorama artístico y cultural de nuestro país.
RTVE emitirá un programa especial de ‘La Casa de la Música’ el 16 de mayo, coincidiendo con la final de Eurovisión 2026
Además, se da la paradójica curiosa casualidad de que el día de la celebración de la final de Eurovisión 2026, el 16 de mayo, coincide este año con el Día Internacional de la Convivencia por la Paz, por lo que a RTVE le ha venido muy bien para justificar la elección de ese día sin relacionarlo con el festival. Por eso, aprovechan esta fecha cargada de simbolismo para programar este especial de ‘La casa de la música’ como un himno para reivindicar la paz europea y mundial en contraposición con Eurovisión, que para ellos ha pasado a ser una falsa unión por la música donde algunos de sus integrantes siguen inmersos en conflictos en donde no se acaba de llegar a una verdadera paz.
El hueco que deja la Gran Final de Eurovisión en la parrilla del sábado por la noche es colosal. Históricamente, esta franja horaria otorgaba a RTVE el minuto de oro del año y unas cuotas de pantalla inalcanzables para cualquier otro contenido no deportivo. Así, era habitual que las cadenas españolas privadas de la competencia decidieran emitir reposiciones ese sábado para no desperdiciar una entrega de sus grandes productos frente a Eurovisión, al igual que suelen hacer cuando hay algún gran evento futbolístico.
Conscientes de que el público espera un gran espectáculo musical en esa fecha señalada, los programadores de la cadena pública han diseñado la segunda entrega del programa ‘La casa de la música’. Este especial de gran formato se concibe como una superproducción propia que busca retener a la audiencia y demostrar el músculo de la radiodifusión española. El programa se plantea como un inmenso homenaje a la historia de nuestra música, un concierto televisado lleno de actuaciones con voz en directo, colaboraciones inéditas y la participación de los artistas más relevantes del panorama actual, incluyendo, por supuesto, a figuras que brillaron en el reciente Benidorm Fest, como los ganadores de 2026: Tony Grox y LUCYCALYS con la canción «T’amaré», los cuales se han quedado sin poder acudir a Eurovisión como sí pudieron hacer sus predecesores.
El objetivo de ‘La casa de la música’ es claro: ofrecer una alternativa potente, familiar y de celebración cultural que pueda competir dignamente en una noche donde gran parte de Europa estará mirando hacia otro lado. Con este especial, la televisión pública intenta transmitir el mensaje de que el apoyo a la cultura y a los creadores nacionales no depende exclusivamente de un concurso internacional. Se espera un despliegue sin precedentes con una escenografía vanguardista y un cuidado tratamiento sonoro. De este modo, la cadena busca que la conversación social de la noche en España gire en torno a nuestro propio talento y no a las votaciones europeas.
La desconexión eurovisiva del Benidorm Fest
Para comprender la magnitud de esta situación, es absolutamente necesario retroceder hasta el junio de 2025, tan solo unas semanas del final de Eurovisión 2025. Fue el 5 de junio de 2025, cuando RTVE publicó las bases oficiales para la nueva edición del certamen en la ciudad alicantina. En aquel momento, el documento legal era inequívoco y mantenía la tradición de los años anteriores: el casting del Benidorm Fest 2026 nacía como la preselección oficial de España para el festival europeo de 2026.
Con esta premisa sobre la mesa, cientos de artistas, tanto emergentes como grandes figuras de la industria, enviaron sus propuestas a los despachos de Prado del Rey con la ilusión intacta de levantar el micrófono de bronce del Benidorm Fest y conseguir el ansiado billete para defender a nuestro país ante el continente entero. Todo parecía ir con normalidad y nadie podía presagiar lo que acabó pasando meses después: la desconexión del Benidorm Fest de Eurovisión y la retirada de España del festival europeo.
RTVE publica las bases del Benidorm Fest 2026. Repasa el reglamento, el mecanismo y los plazos de inscripción
El transcurso de los meses trajo consigo ese giro de guión sin precedentes en el panorama musical y televisivo español. A medida que se acercaba el invierno y se preparaba la presentación de los concursantes, los rumores sobre discrepancias estructurales entre la actual directiva de RTVE y la Unión Europea de Radiodifusión comenzaron a cobrar fuerza. El discurso de la cadena pública viró estratégicamente, centrando todas sus campañas de promoción de forma exclusiva en la consolidación del festival alicantino como la gran fiesta de la música española, separado de forma progresiva de Eurovisión.
Hasta que llegó la decisión el 4 de diciembre tras una tensa Asamblea general de la Unión Europea de Radiodifusión donde, algunos países no estuvieron de acuerdo con lo acontecido en ella y las decisiones tomadas, como es el caso de los directivos de la televisión pública Española. Ese día se comunicó la retirada de España de Eurovisión 2026 y la continuidad del Benidorm Fest 2026 desvinculado completamente de Eurovisión.
La desconexión con Eurovisión fue tal que el trofeo del micrófono de bronce, que mencionamos anteriormente, fue reemplazado por la mítica Sirenita de oro que ya tuvo como premio el Festival de Benidorm en su anterior etapa, desde su segunda edición en 1960 hasta la vigesimoquinta. Se pretendía así no solo recuperar un icono mítico de este evento, sino distanciarse plenamente de Eurovisión dado que el micrófono de bronce estaba basado y creado con un estilo muy similar al trofeo del micrófono de cristal de Eurovisión.
SoldOut, productora de Eurovisión Junior 2024, coproducirá el Benidorm Fest 2026 con RTVE tras la salida de Boomerang TV
Cuando finalmente se encendieron los focos del Palau d’Esports l’Illa de Benidorm en febrero de 2026, el certamen brilló con luz propia y aceptables audiencias, en un despliegue técnico sin precedentes por parte de RTVE para mejorar sustancialmente la producción del evento con respecto a los años anteriores. Al distanciarse de Eurovisión, Benidorm Fest debía dar un gran salto en capacidad técnica y operativa para que el espectáculo estuviera al mismo nivel de calidad audiovisual que cualquier cita del certamen europeo. Así, se cambió de productora y Boomerang TV dejó de hacerse cargo para pasar a ser producido por SoldOut, quien ya se encargó de otros proyectos de gran envergadura como fueron el Eurovisión Junior celebrado en La Caja Mágica de Madrid en 2024 o los Latin Grammy 2023 en Sevilla.
Y no solo eso, sino que a nivel de calidad de imagen y sonido decidieron adelantar a la Unión Europea de Radiodifusión y produjeron por primera vez el Benidorm Fest en 4K, también conocido como Ultra Alta Definición (UHD). Todo un hito para un evento de tales características en España e incluso Europa, dado que el Festival de Eurovisión sigue anclado en la Alta Definición (HD) en pleno 2026 y 23 años después del primer evento eurovisivo que se produjo en HD, Eurovisión Junior 2003.
Este Benidorm Fest 2026 acabó coronando a los ganadores Tony Grox y LUCYCALYS con la canción «T’amaré» sin la posibilidad de llevarse el pasaporte a Eurovisión 2026. Para sus sucesores en 2027, habrá que esperar a ver cómo evolucionan los acontecimientos y cuál será la decisión de RTVE. De momento, en las bases para la próxima edición la posibilidad de Eurovisión sigue abierta, pero con el matiz de que podría cerrarse en el caso de que nuestra televisión pública decida continuar sin participar.
¿Por qué no se emite Eurovisión 2026 en la televisión española?
La primavera de 2026 pasará a la historia de la televisión como el momento en que se rompió temporalmente uno de los vínculos audiovisuales más antiguos y sólidos de nuestro país. La confirmación de que RTVE no utilizará sus frecuencias para retransmitir el festival y apostará todas sus cartas al especial nacional ‘La casa de la música’ marca el inicio de una nueva era estratégica.
La normativa de la UER es bastante clara respecto a los derechos de transmisión. Cuando un país miembro activo decide no participar en la competición oficial, su televisión pública conserva la opción y el derecho preferente de adquirir la señal para su emisión en el territorio nacional. Es un trámite que requiere el pago de una cuota de retransmisión, significativamente inferior a la tasa de participación completa, pero que exige un compromiso de programación. Hasta el último momento, los seguidores mantuvieron la esperanza de que RTVE ejerciera este derecho para no dejar huérfana a la masiva audiencia que cada mes de mayo sintoniza el evento, pero han tomado la decisión de no adquirir los derechos de emisión y por tanto no se podrá ver por televisión.
La corporación pública mantiene la firme determinación de romper lazos audiovisuales con la presente edición. Las razones detrás de esta negativa a comprar los derechos de emisión son complejas y producidas por los desencuentros institucionales y los desacuerdos con la UER. Además, nos encontramos ante una edición muy especial de Eurovisión por celebrar un aniversario redondo como son los 70 años del festival y las retiradas de los cinco países que han abandonado el certamen, generan más presión en un momento tan destacado como es este 70 aniversario que si lo hicieran en cualquier otra edición sin una fecha señalada.
Para RTVE, no parece lógico celebrar ni difundir el 70 aniversario del festival en un momento tan convulso y tenso política y socialmente a nivel mundial como si no pasara nada, donde Eurovisión permite y mantiene la participación de un país como Israel inmerso en escenarios bélicos cuando a otras naciones como a Rusia se les ha impedido su presencia en el certamen por causas similares. Esta es otra de las razones por las que nuestra televisión pública ha pensado que la mejor decisión es no difundir el festival por sus canales, dado que no tendría mucho sentido ofrecer ese ambiente festivo mientras que hay personas sufriendo las consecuencias de un conflicto por parte de un país que utiliza el festival para lavar su imagen. Emitirlo podría interpretarse como una validación de un certamen del que España ha decidido apartarse temporalmente.
RTVE ratifica su postura ante la Asamblea General de la UER y oficializa su retirada de Eurovisión 2026
El permanente lema de unidos por la música adoptado en 2023 parece haberse quedado en simple postureo cuando el festival se olvidó de los valores por los que fue creado en 1956: unir a los países por la paz a través de la música. Un festival que en los últimos años no le ha importado perder a otros países por diferentes motivos, ya sea económicos o de otra índole. Y, como hemos visto este año, tampoco le ha importado que 5 países como son España, Irlanda, Eslovenia, Islandia o Países Bajos no estén presentes en un año tan importante para el evento.
También hay que tener en cuenta que emitir un evento de la magnitud de Eurovisión sin tener un representante nacional defendiendo la bandera supone un reto televisivo complicado. La cadena corre el riesgo de destinar recursos económicos y un valioso espacio en el prime time a un programa que, al carecer del factor de tener representantes propios, podría experimentar una fuga de espectadores hacia otras ofertas de entretenimiento.
El hueco que deja la Gran Final de Eurovisión en la parrilla del sábado por la noche es colosal. Históricamente, esta franja horaria otorgaba a RTVE el minuto de oro del año y unas cuotas de pantalla inalcanzables para cualquier otro contenido no deportivo. Seguramente, este año no lo alcanzará la emisión alternativa de ‘La casa de la música’ por la que han optado en su lugar.
La negativa a emitir el festival obliga a la inmensa base de eurofans que quieran seguir Eurovisión 2026 a buscar alternativas fuera de los canales convencionales para poder seguir las semifinales y la gran final. La tecnología actual permite que el acceso no esté completamente bloqueado, gracias a las emisiones por internet, pero la experiencia compartida se fragmenta enormemente.
¿Qué consecuencias tiene la retirada y la no emisión en España de Eurovisión 2026?
A nivel continental, la ausencia de España tanto en la participación como en la emisión tiene unas consecuencias inmensas. Nuestro país es un miembro fundamental del conocido como Big Five, el grupo de las cinco grandes naciones que más aportan económicamente al sostenimiento y viabilidad de la Unión Europea de Radiodifusión. La retirada de España supone un golpe financiero y estructural para los organizadores del festival, ya que se pierde no solo una de las cuotas de participación más altas, sino también uno de los mercados televisivos más grandes e influyentes de Europa. Las marcas patrocinadoras internacionales y las agencias de publicidad valoran enormemente el impacto de Eurovisión en el sur de Europa, y el apagón en el territorio español reduce significativamente el alcance global del certamen en esta edición. La audiencia que aportaba España, con respecto a los más de 40 países que han llegado a participar otros años, suponía más de un 10% del total de todos los países participantes.

Desde una perspectiva histórica, nos encontramos ante un escenario prácticamente inédito en la era moderna de la televisión en nuestro país. Hay que remontarse muchas décadas atrás para encontrar situaciones similares en otros países de nuestro entorno. El caso más célebre es el de Italia, cuya cadena pública, la RAI, se ausentó del festival durante un largo periodo entre finales de los años noventa y hasta el año 2010. Durante esos años, la televisión italiana decidió no emitir el certamen, lo que provocó una profunda desconexión de toda una generación con el formato europeo.
Cuando Italia regresó triunfalmente, tuvo que llevar a cabo una intensa campaña de reeducación audiovisual para volver a enganchar a su audiencia. Un proceso largo que duró varios años hasta que las nuevas generaciones descubrieron el festival y las más antiguas se reencontraron con él. Del mismo modo, este apagón televisivo en España abre un debate sobre las consecuencias a largo plazo que podría tener en el seguimiento del formato si esta situación se prolongase en el tiempo. Aunque hay que tener en cuenta que en la época de la retirada italiana, internet no estaba tan extendido como en la época actual y las opciones alternativas para verlo estaban más restringidas, al contrario de lo que sucede en la actualidad; por lo que las consecuencias podrían ser completamente diferentes.
Los más damnificados por esta decisión son, sin lugar a dudas, los seguidores más acérrimos del certamen. La comunidad fan en España ha demostrado ser una de las más leales, apasionadas y ruidosas de todo el continente. El resurgir del interés por el festival gracias a los éxitos recientes había logrado conectar a las nuevas generaciones con la televisión pública, creando un puente intergeneracional muy valioso.
En el contexto digital de nuestra sociedad, el consumo del certamen en España cambiará radicalmente de plataforma. Quienes deseen disfrutar de las actuaciones europeas, las escenografías y el tenso reparto de puntos tendrán que recurrir a las emisiones a través de internet. Sin embargo, se perderá la narración en castellano, el análisis de nuestros comentaristas y, sobre todo, la comodidad de encender el televisor y acceder al evento de forma directa y gratuita a través de la TDT.
El impacto en las redes sociales también sufrirá una metamorfosis. Habitualmente, España domina las tendencias globales de plataformas de microblogging durante la semana de celebración del evento europeo, generando millones de interacciones, memes y debates apasionados. Al no haber una emisión oficial y unificada en la cadena pública, es muy probable que la conversación esté mucho más dividida.
Mientras una parte del público español comentará el festival europeo a través de las vías alternativas de internet, otra se abstendrá de hacerlo porque apoyará el boicot a Eurovisión 2026. Junto a ellos, otra gran parte de la audiencia nacional estará centrada en el hashtag oficial del especial de ‘La casa de la música’. Esta dualidad televisiva pondrá a prueba la capacidad de atracción de RTVE frente al gigante europeo y servirá como un excelente termómetro para medir hasta qué punto el interés por Eurovisión en España dependía de nuestra presencia.
España en el Festival de Eurovisión
España debutó en el Festival de Eurovisión en la edición de Cannes 1961. Desde entonces, RTVE mantiene su apuesta ininterrumpida por la competición musical más famosa del mundo. Como miembro del Big 5, nuestro país está directamente clasificado para la gran final.
En Londres 1968, España subió a lo más alto de la clasificación gracias a Massiel y su «La La La». La candidatura española ganó contra todo pronóstico, superando por un punto al archiconocido Cliff Richard que, posteriormente, arrasó por toda Europa con su «Congratulations». La cantante española recibió 29 puntos suficientes para alzarse con el trofeo.
Al año siguiente, Madrid acogió un Festival de Eurovisión que dejó por primera y única vez cuatro propuestas ganadoras. Entre ellas, España con Salomé y su «Vivo Cantando».
En las ediciones de los setenta y ochenta, España no logró repetir el triunfo, pero siguió siendo un participante relevante con artistas como Julio Iglesias (1970), Karina (1971), Peret (1974), Betty Missiego (1979), el grupo Bravo (1984) o Nina (1989).
La década de los 90 marcó una etapa de renovación para España. Con una mezcla de nuevos talentos, pero con resultados algo discretos, salvo por algunas propuestas que lograron destacar. En Roma 1991, Sergio Dalma llevó «Bailar Pegados» al 4º lugar, y en Dublín 1995, Anabel Conde alcanzó el 2º lugar con «Vuelve Conmigo». Posteriormente, en Dublín 1997, Marcos Llunas con «Sin Rencor» llevó de nuevo a España al Top 10.
El inicio del siglo XXI trajo consigo una nueva generación de artistas y una evolución en la música. España continuó su participación, aunque los resultados dispares. En Copenhague 2001, David Civera logró un 6º lugar con «Dile Que La Quiero», marcando uno de los mejores resultados.
En los últimos años, las clasificaciones no siempre fueron favorables. Sin embargo, destacaron Pastora Soler con «Quédate Conmigo» (10º lugar en Bakú 2012) y Ruth Lorenzo con «Dancing In The Rain» (10º lugar en Copenhague 2014).
Hubo que esperar hasta Turín 2022 para disfrutar de uno de los momentos más emocionantes de la historia reciente de España en el Festival de Eurovisión. Tras su elección en el Benidorm Fest, el nuevo y actual formato de selección de las candidaturas españolas, Chanel con «SloMo» catapultó a España a lo más alto de la clasificación con un 3º lugar se supo a triunfo y recibiendo la mayor puntuación histórica de nuestro país en Eurovisión, 459 puntos.
Con la participación de Chanel, el Benidorm Fest se consolidó además como preselección de España en el Festival de Eurovisión y, sobre todo, como plataforma de difusión de la música española.
Tras Chanel, llegaron Blanca Paloma con «Eaea» (17º lugar en Liverpool 2023) y Nebulossa con «ZORRA» (22º lugar en Malmö 2024). Por su parte, en Basilea 2025, Melody con su «ESA DIVA» no consiguió pasar del 24º lugar con 37 puntos.

