La 70° edición del Festival de Eurovisión se está viendo empañada por polémica participación de Israel, lo que ha conllevado el mayor boicot de la historia del certamen con cinco retiradas (Eslovenia, España, Irlanda, Islandia y Países Bajos) y numerosas voces críticas.
A lo largo de las últimas ediciones, las peticiones exigiendo la expulsión de Israel del Festival de Eurovisión han sido constantes debido al Genocidio en Gaza y el conflicto en Oriente Próximo, a lo que se suma el incumplimiento sistemático del reglamento de la certamen por parte de la delegación israelí.
En este sentido, la Unión Europea de Radiodifusión (UER-EBU) ha repetido constantemente el mismo argumento: en el Festival de Eurovisión “no participan gobiernos, sino emisoras públicas”. Siguiendo esta línea, la organización da un paso más en esta estrategia llevando a cabo un importante cambio a la hora de referirse a los participantes. Ahora se habla de “emisoras” en vez de sencillamente “países”, como hasta ahora.
Con este giro en su estrategia, la UER busca consolidar su argumentario actual, aunque, en su esencia, el Festival de Eurovisión sigue siendo un evento de “países” aunque está organizado por cadenas públicas, algo que ya ha calado en los espectadores después de 70 años de historia.
El vídeo recordatorio de la votación habla de “países participantes”
Por primera vez, en el vídeo de presentación del sistema de votación, la organización ha incluido los logotipos de las 35 emisoras participantes, algo que no había ocurrido previamente.
De esta manera, se pone el foco en las cadenas públicas, algo que ya llamó la atención el 15 de diciembre de 2025 cuando se presentó la lista oficial de participantes. Entonces, se puso por delante las siglas de las televisiones y, entre paréntesis, los países representados, algo que hasta 2025 era al revés, cuando se ponía el país correspondiente por delante. Esta nueva estrategia también se emplea en Eurovisión Junior desde 2025. Sin embargo, curiosamente, no ocurre lo mismo con el recientemente anunciado Festival de Eurovisión Asia, donde se pone el foco en los “países participantes”.
En ningún momento se alude a países participantes. Solo se utiliza el término “países” a la hora de la votación, no como candidatos. Para recordar a los espectadores que su voto cuenta a la hora de determinar el resultado, también a los del resto del mundo, junto a los jurados nacionales que se constituirán en cada país.
Por su parte, como es habitual en este tipo de vídeos recordatorios para la votación, no se incluyen banderas para no condicionar el voto. Se apuesta por scoreboards ficticios con enseñas imaginarias a modo de dibujos, con el objetivo de explicar el sistema de votación.
Eurovisión, un festival de “países”, pero organizado por emisoras públicas
Lo cierto es que no es incorrecto utilizar esta terminología, pero sí resulta llamativo. Recordemos que, detrás de cada candidatura, están las emisoras públicas que organizan procesos selectivos (bien finales nacionales o elecciones internas) para establecer sus propuestas para el Festival de Eurovisión. Además, la propia UER está integrada por las radiotelevisiones estatales del continente y cuyos dirigentes son miembros y trabajadores de las diferentes cadenas públicas que aglutina la organización.
En lo que se refiere al Festival de Eurovisión, en los últimos años, se ha ido dando mayor presencia a las emisoras participantes. De hecho, la utilización de esa terminología no es algo nuevo. En los diferentes vídeos oficiales de cada propuesta se da visibilidad a cada cadena responsable al final de cada actuación y bajo el texto “participating broadcaster” (emisora participante), algo que ya ocurre desde Tel Aviv 2019.
Además, haciendo retrospectiva, hasta Helsinki 2007, durante las votaciones, era habitual que se incluyeran los logotipos de cada televisión participante junto al de la UER en el momento en el que conectaba con los diferentes portavoces. Sin embargo, posteriormente fueron perdiendo protagonismo.
En todo caso, a la hora de la verdad, cada propuesta defiende los colores de sus respectivos países, con sus banderas y los nombres oficiales de cada uno de ellos.
Eurovisión vuelve a Viena en 2026 once años después
Con la victoria del cantante JJ con «Wasted Love» en el Festival de Eurovisión 2025, el certamen europeo viaja de regreso a Austria por tercera vez en la historia. Previamente, el país centroeuropeo triunfó en el evento musical en Luxemburgo 1966 con el artista Udo Jürgens y la canción «Merci, Chérie» y, más recientemente, en Copenhague 2014 con Conchita Wurst y su himno «Rise Like A Phoenix».
Con un clima de crispación y descontento general, Austria se enfrenta a una edición complicada. Aunque se esperaban cambios y soluciones por parte de la UER, finalmente, Israel volverá a formar parte del evento lo que ha ocasionado la mayor crisis reputacional del certamen con el boicot de cinco países: Países Bajos, Irlanda, Eslovenia, España e Islandia.
En 2026, el Festival de Eurovisión alcanza su 70º aniversario en un momento complejo lejos del evento integrador que ha sido siempre desde hace décadas. A pesar de que los organizadores aspiraban a edición por todo lo alto, contará con el menor número de participantes desde 2004.
El foco volverá a estar puesto en el sistema del televoto que se ve influenciado por el complicado contexto geopolítico y los actuales conflictos bélicos, por segundo año consecutivo, el voto de los espectadores se vio adulterado por Israel. Desde la organización, intentan mitigar estas injerencias políticas con novedades en la votación. Los jurados profesionales regresan a las semifinales, se establece un límite de 10 votos por método de pago y habrá controles “estrictos” a las campañas de promoción. Todo ello con el objetivo de “reforzar la confianza y la transparencia”.
Una de las primeras novedades será el estreno de un nuevo logotipo genérico donde se mantiene el protagonismo del icónico corazón eurovisivo junto a renovados elementos gráficos para consolidar la estrategia de marca iniciada por la UER.
El 20 de agosto, tras un proceso en el que Viena e Innsbruck aspiraron a acoger la celebración del certamen, la capital austriaca fue elegida sede del Festival de Eurovisión 2026 que tendrá lugar en el 12, 14 y 16 de mayo en el Wiener Stadthalle, mismo recinto que en 2015.
Por tanto, será la tercera vez en la que Viena asume la organización de la competición europea. Por su parte, el festival vuelve a celebrarse en la capital del país anfitrión, algo que no ocurría desde Lisboa 2018.
En esta ocasión, Victoria Swarovski y Michael Ostrowski, junto a Emily Busvine en la green room, son los encargados de presentar el Festival de Eurovisión 2026.

