La reciente 96ª Asamblea General de la Unión Europea de Radiodifusión (UER-EBU) celebrada en Praga (Chequia), sigue dejando reacciones entre algunas de las televisiones que forman parte de la organización.
Más allá de la incorporación de nuevos integrantes, como la canadiense CBC/Radio-Canada, que debutará en el Festival de Eurovisión 2027, o la autonómica catalana 3Cat como miembro auxiliar, el encuentro ha finalizado sin abordar algunos de los grandes problemas que rodean actualmente al Festival de Eurovisión.
Entre ellos, la polémica participación de Israel o el sistema de votación. Sobre este último asunto, todo apunta a que podrían introducirse cambios en el televoto para limitar el voto político y de diáspora, aunque los detalles aún no han sido anunciados por la UER.
Una de las radiotelevisiones que más claramente ha mostrado su disconformidad con el funcionamiento interno de la organización ha sido la cadena flamenca VRT de Bélgica. La emisora pública ha solicitado que todas las decisiones de relevancia dentro de la UER sean sometidas a votación directa de los miembros, y no únicamente aquellas relacionadas con cuestiones concretas, como ocurrió con la participación de Israel en la 95ª Asamblea General celebrada el 4 y 5 de diciembre de 2025, tal y como confirma Yasmine Van der Borght, responsable del departamento de Comunicación de la VRT.
Previamente, trascendió a los medios que Bélgica habría condicionado su participación en la edición de 2027 a una votación directa sobre la continuidad de Israel en el certamen. Sin embargo, actualmente este escenario parece que no estaría sobre la mesa. Por el momento, la emisora VRT no desvela la decisión final sobre su presencia en el Festival de Eurovision 2027.
“VRT critica el enfoque general de la UER y solicita procedimientos de votación directa en el futuro, no específicamente en relación con la participación de Kan/Israel”
“VRT considera ilógico que primero se vote sobre si habrá o no votación, como ocurrió con la participación de Kan/Israel. VRT solicita la votación directa de los miembros para todas las decisiones dentro de la UER, no solo las relacionadas con Israel. Por ahora, no hay novedades ni decisión final”
Yasmine Van der Borght, responsable de comunicación de la VRT.
Más allá del debate sobre la participación de Israel
La televisión flamenca VRT ha desmentido algunas informaciones surgidas tras la 96ª Asamblea General. En concreto, niega que llegaran a plantearse renunciar a participar en el Festival de Eurovisión si la UER rechazaba celebrar una votación específica sobre la continuidad de la cadena israelí Kan dentro del certamen.
Desde el departamento de comunicación de la VRT, Yasmine Van der Borght ha subrayado que la petición de la cadena se centra en una cuestión de funcionamiento interno y no exclusivamente al caso de Israel. Consideran necesario implantar un sistema claro de toma de decisiones democrático y basado en la trasparencia para todos los miembros de la organización.
En este sentido, Van der Borght cuestiona el procedimiento seguido por la UER durante los últimos meses, calificando de “ilógico” que primero deba celebrarse una votación para decidir si posteriormente se permite votar sobre un determinado asunto.
Precisamente ese mecanismo fue el utilizado en la pasada edición respecto al debate sobre la participación de Israel. Primero los miembros votaron sobre la nueva normativa del certamen en relación a la votación (reducción del límite de votos de 20 a 10, regreso de los jurados nacionales a las semifinales y control de las campañas de promoción financiadas por terceros o gobiernos) y, en caso de que esta primera consulta hubiera sido rechazada, se habría emplazado a los miembros a una votación exclusiva sobre la participación de Israel.
Este hecho fue duramente criticado por muchos representantes de las cadenas públicas europeas, lo que culminó en el boicot de cinco países (Eslovenia, España, Irlanda, Islandia y Países Bajos).
Por el momento, desde la emisora VRT aseguran que la UER no ha respondido a esta propuesta. Con la petición formal, se pone el foco en la gobernanza de la organización para poder hacer frente a importantes desafíos tanto en el ámbito institucional como en relación al Festival de Eurovisión.
La 96ª Asamblea General evitó abordar la crítica situación que atraviesa Eurovisión
La reunión celebrada en la capital checa tampoco ha dejado respuestas sobre el complicado momento que vive actualmente el Festival de Eurovisión. Desde las polémicas en torno a Israel, pasado por el boicot de cinco países y, especialmente, sobre la caída de audiencia registrada en la edición de 2026, bajando hasta los 130 millones de espectadores.
A pesar de ello, la emisora belga considera que la UER no ha planteado reformas estructurales ni ha abierto un proceso de reflexión sobre posibles cambios en el formato del concurso. Por el momento, las decisiones adoptadas durante la asamblea se limitan a modificaciones de carácter interno, sin medidas concretas para afrontar algunos de los retos que han marcado las últimas ediciones. Otros medios avanzaron que, de cara a 2027, la forma en la que los espectadores votarán podría sufrir nuevos cambios abriendo la puerta a mecanismos similares a los que ya están presentes en Eurovisión Junior.
En las últimas ediciones, las televisiones públicas belgas se han situado entre las más críticas con la gestión de la UER. Tanto la flamenca VRT como la francófona RTBF, que alternan la representación de Bélgica en el Festival de Eurovisión, han expresado públicamente en varias ocasiones su preocupación por el rumbo de la organización. Sin embargo, ninguna de las dos parece plantear su retirada de cara a 2027.
Bélgica en el Festival de Eurovisión
Bélgica fue uno de los países fundadores del Festival de Eurovisión en 1956. Desde entonces, ha mantenido una presencia muy regular ausentándose únicamente en 1994, 1997 y 2001.
Debido a que es una nación que cuenta con dos entes de radiodifusión públicos para las dos principales comunidades lingüísticas del país, RTBF (en francés), y VRT (en flamenco), la responsabilidad de la elección del representante belga se alterna cada año entre las dos radiodifusoras.
Solamente cuenta con una victoria, cuando Sandra Kim se subió al escenario de Bergen 1986 con la canción «J’aime La Vie» arrasando en la votación con 176 puntos y siendo la artista más joven en conseguir el triunfo, con solo 13 años. Además de su victoria, ha conseguido dos medallas de plata, cuatro cuartos puestos, dos quintas posiciones y ha conseguido colocarse 14 veces en el Top 10 del Festival de Eurovisión.
Entre sus resultados recientes más destacados, está el 7º lugar de Gustaph con «Because Of You» en Liverpool 2023, siendo, además, su mejor resultado en las ultimas ediciones desde Kiev 2017.
En 2025, Red Sebastian con «Strobe Lights» representó al país en Basilea (Suiza). A pesar de ser uno de los favoritos en la pretemporada eurovisiva, el cantante no consiguió llegar a la gran final quedándose, una edición más, a las puertas de clasificarse. En la primera semifinal, solo recibió 23 puntos que se tradujeron en un 14º lugar.
En Viena 2026, a pesar de las voces críticas que pedían la retirada del país por la presencia de Israel, la emisora belga francófona RTBF decidió participar en el Festival de Eurovisión. En esta ocasión, la elegida internamente fue ESSYLA. Con el tema «Dancing On The Ice» consiguió llevar a Bélgica de vuelta a la gran final, algo que no ocurría desde Liverpool 2023. La propuesta sumó 36 puntos situándose en 21º lugar.

