A lo largo de las últimas semanas, la prensa sigue poniendo datos a las campañas de Israel para movilizar el televoto en el Festival de Eurovisión. De hecho, recientemente, la Unión Europea de Radiodifusión (UER-EBU) tuvo que intervenir para evitar que, por tercer año consecutivo, la delegación israelí volviera a llevar a cabo una intensa estrategia publicitaria masiva para pedir el voto masivamente.
En las ediciones de Malmö 2024 y Basilea 2025, ha habido un evidente cisma entre la decisión de los jurados nacionales y del televoto. De hecho, al día siguiente de la gran final de la edición previa, Radiotelevisión Española fue la primera emisora europea en poner sobre la mesa la necesidad de cambios en el sistema de votación para evitar las injerencias políticas sobre el Festival de Eurovisión. Por ello, solicitó el desglose del televoto y una auditoría externa sobre la votación de los espectadores.
Ante estas peticiones de revisión, la Unión Europea de Radiodifusión (UER-EBU) emitió un comunicado donde defendió que el sistema de votación “es el más avanzado del mundo”. A lo largo de los siguientes meses, las solicitudes de las emisoras europeas continuaron, pero la organización se negó a publicar el desglose detallado subrayando que todos los resultados son verificados para descartar patrones de votación sospechosos. Recordemos que la empresa encargada de la gestión del televoto es Once Germany GmbH de Colonia (antes conocida como Digame). En este proceso, las emisoras desconocen el resultado pormenorizado de la votación (salvo el caso de la RAI italiana). Una vez contabilizados, se verifican los votos y se envían a la UER. En base a esto se determinan los puntos y clasificaciones.
Durante este tiempo, la organización se negó a desvelar ese desglose. Sin embargo, este lunes 11 de mayo, el diario norteamericano The New York Times ha hecho público el desglose del televoto de España en la gran final del Festival de Eurovisión 2025 detallando que Israel sumó más del 33% de los votos. Además, se confirma que la UER no encargó una auditoría externa argumentando que esto “pondría en peligro la seguridad del proceso”.
El televoto de España en Eurovisión 2025: Israel quintuplicó a Ucrania, segundo clasificado
En su informe, el citado medio detalla que, en algunos países, unos pocos cientos de votos habrían asegurado la victoria de Israel en el televoto. El formato de la votación, permitiendo votaciones masivas con un máximo de 20 votos (hasta la edición de 2025), es el caldo de cultivo para que las campañas gubernamentales tengan una enorme influencia en el resultado final rompiendo con el equilibro de la votación.
Con los datos de su estudio basándose en el caso de España, se demuestra que, a pesar de que la UER defiende las garantías del sistema de votación, las campañas financiadas por la agencia publicitaria del Gobierno de Israel podrían haber influido fácilmente en el certamen europeo.
The New York Times ha tenido acceso al desglose del televoto de España en la gran final del Festival de Eurovisión 2025. Hasta el momento, los únicos datos disponibles eran las puntuaciones otorgadas del 1 al 8, 10 y 12 puntos junto al total. RTVE recogió 142.688 votos, desglosados en 7.283 llamadas, 23.840 SMS y 111.565 votos a través de Internet. En aquel momento, destacó que el total de votos de la gran final en cada una de las modalidades disponibles multiplicó por 10 a las cifras de la primera semifinal (no detalladas en el informe de The New York Times).
Partiendo de esa cifra total y con el desglose porcentual de la votación, se establece unos datos muy llamativos de cómo parece una victoria aplastante de Israel entre los espectadores españoles, pero en realidad no es así.
Hasta 2025, por método de pago (línea telefónica, tarjeta SIM o tarjeta de crédito) se podían emitir un máximo de 20 votos, pudiéndose votar a un mismo candidato. Este hecho fue utilizado por la delegación israelí para solicitar el máximo de votos para su candidatura a través de una campaña masiva orquestada por el Gobierno de Benjamin Netanyahu a través de la agencia de comunicaciones del gobierno israelí (IGAA). En todo el proceso, contó con la red de embajadas, servicios diplomáticos y grupos proisraelíes de todo el continente.
Por tanto, para que Israel consiguiera los 47.570 votos en la votación de los espectadores españoles solo bastó 2.379 personas. Este dato demuestra que, solo hace falta movilizar a unos miles de personas para votar en masa y asegurarse la máxima puntuación. Esta estrategia resultaría incluso más sencilla en pequeños países donde el total de votos suele ser menor, tales como San Marino, Malta o Chipre.
Un voto por método de pago en Eurovisión ¿La solución a las injerencias en la votación?
Esta movilización por parte de terceros, especialmente gobiernos, es “ilegal”, según el reglamento actual del Festival de Eurovisión. Las normas permiten a las emisoras y artistas pedir el voto (y no de forma masiva alentando a usar los 10 votos actuales por una misma candidatura), pero no apoyándose en financiación de entes u organizaciones ajenas a las delegaciones.
El informe concluye que, si cada persona tuviera un único voto, este desequilibrio desaparecería y, ante eventuales intentos de injerencia, sería más complicado movilizar la votación. Habrá que analizar el impacto de la actual reducción del límite de votos a 10 por método de pago y, sobre todo, el compromiso de la UER de controlar cualquier sospecha de intromisión en la votación o si se perciben patrones sospechosos.
Ante la repercusión de este informe, en el arranque de los espectáculos en directo del Festival de Eurovisión 2026, Martin Green CBE, director del evento, se ha pronunciado al respecto afirmando que “no reconoce estas cifras”. Además, volvió a reiterar que está “muy contento con el sistema de votación”. Martin Green CBE ha reiterado en varias ocasiones que el Festival de Eurovisión “no se puede ganar solo con el voto del público”. De nuevo, hizo hincapié en que los jurados nacionales “equilibran la votación”.
El propio director del Festival de Eurovisión, reconoció que la campaña de Israel en 2025 “fue excesiva” llegando a abrir la puerta a la autocrítica al afirmar que no fueron del todo estrictos. Este hecho llevó a muchas emisoras europeas a acusar a Israel de “instrumentalizar el concurso con fines políticos”. Esto desencadenó en un boicot sin precedentes con la retirada de cinco países (Eslovenia, España, Irlanda, Islandia y Países Bajos) en protesta.
Stephan Teiwes, antiguo observador de votaciones del Festival de Eurovisión , pone el foco en que “se trata de ganar dinero”. Sin embargo, la organización niega que esto sea cierto y “simplemente quiere ofrecer a la gente la oportunidad de votar por más de un artista”, cuando en realidad no es así.
Achiya Schatz, director de FakeReporter, hace hincapié en que Israel controla la desinformación, aunque no se había encontrado pruebas de actividad de bots para manipular la votación. Sin embargo, confirma la campaña digital coordinada para movilizar el voto.
The New York Times recuerda que Conrad Myrland, director de With Israel for Peace, una organización proisraelí con sede en Noruega, utilizó las redes sociales, correos electrónicos y mensajes de texto para instar a los 15.000 miembros de su grupo a votar por Israel. El propio Myrland sostiene que “el incentivo para votar varias veces por la misma canción provino de la propia organización”. En este sentido, subraya que cuando se votaba una vez, Eurovisión enviaba una respuesta automática animando a votar “hasta 20 veces”. Por su parte, Conrad Myrland afirmó no haber tenido contacto con funcionarios del gobierno israelí.

