Los ensayos del Festival de Eurovisión 2026 han arrancado en el Wiener Stadthalle de Viena y el clima de tensión motivado por la presencia israelí en el certamen continúa. Protestas, voces críticas y cinco sonoras ausencias, las de Eslovenia, España, Irlanda, Islandia y Países Bajos.
Ante una situación inédita de boicot al festival europeo y tras meses de pasividad por parte de la Unión Europea de Radiodifusión (UER-EBU), sus máximos responsables comienzan a verbalizar el duro varapalo de estas retiradas.
Primero fue Christer Björkman, quien habló de “revés económico” que, ante la ausencia de importantes miembros de la competición, podría traducirse en un aumento significativo de cuotas. En esta ocasión, Martin Green CBE, director del Festival de Eurovision, ha sido el encargado de hacer una valoración preliminar de este 70º aniversario que está muy lejos de ser el gran evento que aspiraba.
📡 Martin Green has given an interview for Nieuwsuur and shared some more remarks on Eurovision's voting integrity:
— ESC Discord (@ESCdiscord) May 3, 2026
"Although we have jurors to balance the vote, we will absolutely not tolerate this kind of activity. I think we may not have been strict enough in recent years." pic.twitter.com/VZoEbw70J9
En declaraciones con el programa neerlandés ‘Nieuwsuur‘ que se emite este domingo 3 de mayo en NPO 2, el director del certamen ha lanzado un mensaje conciliador afirmando que echan de menos a los países retirados con la esperanza de que vuelvan en 2027.
Para ello, trabajan para que se materialice su regreso: “haremos todo lo que esté en nuestras manos para que eso suceda”. De esta manera, confirma que están en conversaciones con las emisoras que han suscrito el boicot por la participación de Israel.
“Echamos de menos a esos países y queremos que vuelvan. Haremos todo lo que esté en nuestras manos para que eso suceda”
Martin Green CBE, director del Festival de Eurovision
Injerencias geopolíticas en Eurovisión: “No vamos a tolerar de ninguna manera este tipo de actividad”
De forma paralela, Martin Green CBE ha subrayado que la UER va a monitorear de forma estricta la interferencia política. En el momento más difícil de sus 70 años de historia, el Festival de Eurovisión se enfrenta a una edición incierta. Sin embargo, el director del evento no es pesimista ya que reconoce que siembre ha habido “tensiones geopolíticas complejas” y el certamen ha sabido reponerse. “Cualquier gran evento mundial vive momentos altos y bajos”, subraya.
Recordando la intensa campaña de voto masivo que lanzó Israel en 2025, Martin Green CBE pone el foco en que la presencia de jurados nacionales “equilibra la votación”. Sin embargo, es tajante al afirmar que no van a tolerar ninguna actividad fraudulenta o de votos desproporcionados. De hecho, abre la puerta a cierta autocritica cuando reconoce que no fueron lo bastante estrictos en las ediciones previas.
“Si vuelve a haber una solicitud de votos desproporcionada, la organización va a tomar medidas. Aunque tenemos jurados para equilibrar la votación, no vamos a tolerar de ninguna manera este tipo de actividad. Creo que en los últimos años no hemos sido lo suficientemente estrictos”
Martin Green CBE, director del Festival de Eurovision
Desde RTVE, se puso sobre la mesa la necesidad de cambiar el reglamento para evitar que países involucrados en conflictos bélicos puedan participar, propuesta a la que se une Cornald Maas, comentarista del Festival de Eurovisión en Países Bajos. Sin embargo, Martin Green CBE rechaza tajantemente esa idea: “Cualquier propuesta que nos lleve a excluir o castigar a Ucrania, para nosotros queda totalmente fuera de discusión”.
Sobre la posibilidad de excluir a Israel igual que se hizo con las emisoras rusas en 2022, el responsable del certamen pone de referencia el contexto internacional en el que con Rusia hubo “consenso a nivel mundial sobre las medidas que tomar”, algo que no existe con Israel. En este sentido, subraya que la UER es una “organización de membresía democrática” que tomó la decisión de aprobar las nuevas normas del certamen entre sus miembros, aunque sin votar directamente sobre la participación de la emisora israelí.
Martin Green vuelve a distinguir entre “emisoras” y las “acciones de los gobiernos”
En palabras de Martin Green CBE, la polémica sobre Israel “es parte de un debate mucho más amplio” sobre geopolítica. De hecho, vuelve a reiterar el argumento habitual de la UER diferenciando entre quienes participan en el Festival de Eurovisión, emisoras públicas, frente a las acciones de los gobiernos.
Sobre los posibles pitidos o abucheos al representante israelí, espera que pueda subirse al escenario “sin miedo”. Sin embargo, la tensión por la participación de Israel sigue en aumento con protestas y concentraciones paralelas previstas en Viena durante las próximas semanas.
“Una conversación global, apasionada, sobre la geopolítica. Después de todo, ¿un evento debería ser un espejo de lo que está pasando en el mundo? ¿O este tipo de eventos existe para mostrar que se puede hacer un mundo mejor? Hay una diferencia entre los pueblos y las acciones de sus gobiernos”
“Pero al final también estamos ahí para llevar un poquito de alegría y luz. Hay 35 artistas de distintas emisoras en diferentes países que se están conectando entre ellos. En un escenario maravilloso”
Martin Green CBE, director del Festival de Eurovision
Tras las dos primeras jornadas de ensayos en el Wiener Stadthalle, Martin Green CBE destaca que el ambiente está siendo “increíble” y espera que las semanas eurovisivas transcurran sin problema. Espera que el Festival de Eurovision lleve “un poquito de alegría y luz en un escenario maravilloso”.
“El ambiente es increíble. Así que mantengamos el valor de este festival: un lugar donde juntamos a todos y que muestra que el mundo puede ser mejor. Que quienes eligen dividirnos están equivocados”
Martin Green CBE, director del Festival de Eurovision
De “países” a “emisoras participantes”, el llamativo cambio terminológico del Festival de Eurovisión
Eurovisión vuelve a Viena en 2026 once años después
Con la victoria del cantante JJ con «Wasted Love» en el Festival de Eurovisión 2025, el certamen europeo viaja de regreso a Austria por tercera vez en la historia. Previamente, el país centroeuropeo triunfó en el evento musical en Luxemburgo 1966 con el artista Udo Jürgens y la canción «Merci, Chérie» y, más recientemente, en Copenhague 2014 con Conchita Wurst y su himno «Rise Like A Phoenix».
Con un clima de crispación y descontento general, Austria se enfrenta a una edición complicada. Aunque se esperaban cambios y soluciones por parte de la UER, finalmente, Israel volverá a formar parte del evento lo que ha ocasionado la mayor crisis reputacional del certamen con el boicot de cinco países: Países Bajos, Irlanda, Eslovenia, España e Islandia.
En 2026, el Festival de Eurovisión alcanza su 70º aniversario en un momento complejo lejos del evento integrador que ha sido siempre desde hace décadas. A pesar de que los organizadores aspiraban a edición por todo lo alto, contará con el menor número de participantes desde 2004.
El foco volverá a estar puesto en el sistema del televoto que se ve influenciado por el complicado contexto geopolítico y los actuales conflictos bélicos, por segundo año consecutivo, el voto de los espectadores se vio adulterado por Israel. Desde la organización, intentan mitigar estas injerencias políticas con novedades en la votación. Los jurados profesionales regresan a las semifinales, se establece un límite de 10 votos por método de pago y habrá controles “estrictos” a las campañas de promoción. Todo ello con el objetivo de “reforzar la confianza y la transparencia”.
Una de las primeras novedades será el estreno de un nuevo logotipo genérico donde se mantiene el protagonismo del icónico corazón eurovisivo junto a renovados elementos gráficos para consolidar la estrategia de marca iniciada por la UER.
El 20 de agosto, tras un proceso en el que Viena e Innsbruck aspiraron a acoger la celebración del certamen, la capital austriaca fue elegida sede del Festival de Eurovisión 2026 que tendrá lugar en el 12, 14 y 16 de mayo en el Wiener Stadthalle, mismo recinto que en 2015.
Por tanto, será la tercera vez en la que Viena asume la organización de la competición europea. Por su parte, el festival vuelve a celebrarse en la capital del país anfitrión, algo que no ocurría desde Lisboa 2018.
En esta ocasión, Victoria Swarovski y Michael Ostrowski, junto a Emily Busvine en la green room, son los encargados de presentar el Festival de Eurovisión 2026.

