A pocos días de la llegada de las delegaciones participantes y del inicio de los ensayos individuales, la emisora anfitriona ORF ha inaugurado el escenario del Festival de Eurovisión 2026. A lo largo de las últimas semanas, el Wiener Stadthalle de Viena ha acogido la construcción del espacio escénico en el que los 35 países participantes competirán por alzarse con el micrófono de cristal.
Este martes 28 de abril, se ha procedido a la presentación del escenario de la 70ª edición del Festival de Eurovisión de la mano de las principales autoridades locales y estatales. Alexander Van der Bellen, presidente federal de Austria, ha sido el encargado de inaugurarlo junto a Michael Krön, productor ejecutivo del Festival de Eurovisión 2026, Ingrid Thurnher, directora general de ORF de forma interina, y Stefanie Groiss-Horowitz, directora de programación de ORF.
En ese momento, hemos podido ver en directo el funcionamiento de los diferentes elementos escénicos que componen el escenario, destacando la pantalla LED en forma de hoja, la espiral que rodea el espacio y las estructuras de iluminación que tendrán un especial protagonismo en esta edición.
Las posibilidades técnicas y creativas del escenario se verán plasmadas en las diferentes puestas en escena de los artistas del Festival de Eurovisión junto a los invitados y actuaciones especiales que se ofrecerán a lo largo de los tres espectáculos en directo el 12, 14 y 16 de mayo.
El presidente federal Alexander Van der Bellen calificó el Festival de Eurovisión como “el mayor espectáculo de entretenimiento del mundo” subrayando, además, que refleja la diversidad de Europa a través de la unidad en torno a la música.
Sin embargo, el 70º aniversario del certamen europeo se ha visto empañado por la polémica participación de Israel que ha llevado al boicot de cinco países (Eslovenia, España, Irlanda, Islandia y Países Bajos) que se han retirado del festival a modo de protesta.
“El Festival de Eurovisión demuestra la diversidad de nuestro continente. Muestra de lo que somos capaces y quiénes somos, y eso es mucho”
“Por muy diferentes que seamos, a través del Festival de Eurovisión nos unimos, incluso cuando venimos de lugares muy distintos, como al cruzar un puente”
Alexander Van der Bellen, presidente federal de Austria
2.000 metros cuadrados de escenario: todas las cifras de Eurovisión 2026
La estructura del escenario instalado en el Wiener Stadthalle ocupa aproximadamente unos 2.000 metros cuadrados, junto a cerca de 210 toneladas que suman todos los elementos escénicos empleados en su construcción. En menos de dos semanas, el recinto de Viena se ha convertido en un espacio televisivo de primer nivel creado por Florian Wieder y con el diseño lumínico de Tim Routledge.
Para su construcción, han contado con jornadas laborales de 24 horas en dos turnos, con hasta 300 personas trabajando simultáneamente en el montaje del escenario y la iluminación.


Se han empleado más de 5.000 metros cuadrados de hormigón prefabricado reciclable, junto con una estructura suspendida de 816 metros de tuberías de acero con un peso total de tres toneladas, soportada gracias a alta capacidad técnica del techo del Wiener Stadthalle de Viena.
En cuanto a la iluminación, el sistema instalado está integrado por tecnología LED de bajo consumo conformado por 2.135 luminarias, más de 8.500 LED controlables individuales y 80 polipastos de alta velocidad para luces móviles.
Los recursos escénicos se complementan con un conjunto de 28 cámaras en directo que, por primera vez, emplearán el sistema ‘ARRI Alexa 35 Cinematic LIVE Cameras’, diseñado para crear una nueva estética cinematográfica.


El escenario del Festival de Eurovisión 2026, al detalle
El 16 de diciembre, la UER y la emisora austriaca ORF desvelaron el diseño del escenario del Festival de Eurovisión 2026 que se instalará en el Wiener Stadthalle de Viena. Una edición más, el escenógrafo Florian Wieder ha sido el responsable del diseño, siendo su 10º proyecto eurovisivo.
En esta ocasión, de cara a Viena 2026, la cadena anfitriona dio gran libertad a Florian Wieder para crear un concepto escénico que conservara lo familiar al mismo tiempo que diera un paso más hacia algo nuevo e innovador. De esta manera surge un escenario donde el minimalismo se une a la última tecnología para ofrecer un espectáculo visual y lumínico a la altura de un certamen europeo en constante evolución técnica y musical.
El protagonismo del escenario recae en una superficie LED con forma de hoja curva. Se trata de una gran pantalla continua que une el muro y el suelo ofreciendo infinitas posibilidades visuales.
Además, se incluyen otros elementos destacados como el elegante arco en espiral que rodea toda la escenografía. Descendiendo desde el techo del recinto, se integra en el resto del espacio fundiéndose con la pasarela que une el escenario con la green room. Por su parte, una completa red de estructuras doradas dotan el fondo del escenario de profundidad y brillo, lo que permite dar un toque especial gracias a los juegos lumínicos y visuales.

Simbólicamente, el dorado es el gran protagonista del escenario, inspirándose en el oro de la cúpula del Secessionsgebaude (Museo de la Secesión de Viena), emblema del movimiento modernista de principios del siglo XX que ha influido en el espíritu creativo del concepto escénico.
Por un lado, la hoja simboliza el origen y el potencial, representando los nuevos comienzos y un diseño compartido para dar cabida a la música diversa de toda Europa “está escrita en ella”. Por su parte, la línea curva es la expresión máxima de resonancia, desarrollo y movimiento musical, encarnando la conexión, la emoción y el encanto vienés. Finalmente, la estructura dorada conecta el arte con la funcionalidad, crea orden, apoya la visión artística y forma un contraste deliberado con la línea curva orgánica.
A nivel general, Florian Wieder destaca que la unión de estos elementos sin olvidar la esencia eurovisiva de ediciones previas ha permitido crear un concepto que abre nuevos caminos creativos.


En lo que respecta a la green room, hubo que esperar hasta el 26 de febrero para conocer los detalles de su diseño. Una edición más, se situará frente al escenario y estará conectada directamente mediante una gran pasarela con pantallas LED.
Además, esta es la primera vez que la green room se diseña con un estilo específico y propio inspirándose en los clásicos cafés de Viena. Stefanie Groiss-Horowitz, directora de programación de ORF, subraya que es un espacio que destila el encanto vienés. El concepto que plantea Florian Wieder se inspira en la cultura de los cafés vieneses, reconocida oficialmente como Patrimonio Cultural Inmaterial de la UNESCO.
Por ello, la green room instalada en el Wiener Stadthalle de Viena se convierte en un “lugar de encuentro, emoción y experiencias compartidas en el corazón de Europa”. La green room servirá de escenario para mostrar a Austria como país anfitrión vibrando con el encuentro de los artistas, con sus emociones ante un momento compartido auténtico e inolvidable.

Finalmente, el 11 de marzo se dieron a conocer los detalles del diseño de iluminación del Festival de Eurovisión 2026. La 70ª edición del certamen europeo apuesta por redefinir la excelencia en el diseño de iluminación con una visión técnica, creativa y sostenible desde un punto de vista “impresionante y grandioso”. El concepto visual corre a cargo del aclamado Tim Routledge, al igual que en las ediciones de Liverpool 2023 (donde ganó un premio BAFTA) y Basilea 2025.
En esta ocasión, contará con más de 2.100 unidades LED y láser junto a más de 8.500 LED controlables individualmente. Además, como novedad, 80 cabrestantes de cable de alta velocidad permiten crear efectos de luz móviles. El diseño lumínico busca dotar a cada actuación de una identidad visual propia, transformando el recinto en un espacio dinámico e inmersivo.
Por primera vez, se utiliza un sistema totalmente basado en LED y láser, que sustituye la iluminación tradicional, lo que permite reducir el consumo de energía estableciendo nuevos estándares en sostenibilidad.



Eurovisión vuelve a Viena en 2026 once años después
Con la victoria del cantante JJ con «Wasted Love» en el Festival de Eurovisión 2025, el certamen europeo viaja de regreso a Austria por tercera vez en la historia. Previamente, el país centroeuropeo triunfó en el evento musical en Luxemburgo 1966 con el artista Udo Jürgens y la canción «Merci, Chérie» y, más recientemente, en Copenhague 2014 con Conchita Wurst y su himno «Rise Like A Phoenix».
Con un clima de crispación y descontento general, Austria se enfrenta a una edición complicada. Aunque se esperaban cambios y soluciones por parte de la UER, finalmente, Israel volverá a formar parte del evento lo que ha ocasionado la mayor crisis reputacional del certamen con el boicot de cinco países: Países Bajos, Irlanda, Eslovenia, España e Islandia.
En 2026, el Festival de Eurovisión alcanza su 70º aniversario en un momento complejo lejos del evento integrador que ha sido siempre desde hace décadas. A pesar de que los organizadores aspiraban a edición por todo lo alto, contará con el menor número de participantes desde 2004.
El foco volverá a estar puesto en el sistema del televoto que se ve influenciado por el complicado contexto geopolítico y los actuales conflictos bélicos, por segundo año consecutivo, el voto de los espectadores se vio adulterado por Israel. Desde la organización, intentan mitigar estas injerencias políticas con novedades en la votación. Los jurados profesionales regresan a las semifinales, se establece un límite de 10 votos por método de pago y habrá controles “estrictos” a las campañas de promoción. Todo ello con el objetivo de “reforzar la confianza y la transparencia”.
Una de las primeras novedades será el estreno de un nuevo logotipo genérico donde se mantiene el protagonismo del icónico corazón eurovisivo junto a renovados elementos gráficos para consolidar la estrategia de marca iniciada por la UER.
El 20 de agosto, tras un proceso en el que Viena e Innsbruck aspiraron a acoger la celebración del certamen, la capital austriaca fue elegida sede del Festival de Eurovisión 2026 que tendrá lugar en el 12, 14 y 16 de mayo en el Wiener Stadthalle, mismo recinto que en 2015.
Por tanto, será la tercera vez en la que Viena asume la organización de la competición europea. Por su parte, el festival vuelve a celebrarse en la capital del país anfitrión, algo que no ocurría desde Lisboa 2018.
En esta ocasión, Victoria Swarovski y Michael Ostrowski, junto a Emily Busvine en la green room, son los encargados de presentar el Festival de Eurovisión 2026.

