Eurovisión Junior

20 años de Eurovisión Junior: 50 momentazos que marcaron su historia (parte 1)

Desde EscPlus te proponemos celebrar el vigésimo aniversario de Eurovisión Junior con un recopilatorio de los mayores momentazos y anécdotas curiosas de la historia del formato

Eurovisión Junior está de celebración. Faltan menos de cuatro meses para que el festival musical infantil más prestigioso de toda Europa llegue a su veinte aniversario, que culminará con la celebración de esta edición desde la capital armenia de Ereván este 11 de diciembre. Desde EscPlus queremos celebrar este acontecimiento por todo lo alto, repasando la apasionante y convulsa historia del formato a través de un divertido viaje por los 50 mayores momentazos y anécdotas históricas que marcaron la trayectoria del formato.

Durante esta semana nos embarcaremos en la primera de las cinco entregas de este recopilatorio, en el que conoceremos de cerca grandes curiosidades que acumulan las distintas ediciones del festival. ¿Sabías que Omar Rudberg estuvo a punto de participar en Eurovisión Junior 2011?¿O que la vocalista de Países Bajos estuvo a punto de no poder competir por un accidente de coche a pocas semanas del festival? Acompáñanos para enterarte de todo.

1. LA APLASTANTE VICTORIA DE MARÍA ISABEL EN 2004

No podíamos comenzar este recopilatorio de la historia de Eurovisión Junior y sus mayores momentazos sin recordar la mayor hazaña española en el concurso hasta la fecha, la victoria de nuestra querida María Isabel en el festival de 2004. El 20 de noviembre de 2004 pasaba a la historia como uno de los días más felices para los eurofans de nuestro país, saldándose con la primera y única victoria patria en el festival, con la friolera de 171 puntos provenientes del televoto de los otros 17 países participantes. La victoria y el éxito del animado Antes Muerta Que Sencilla de la gran María Isabel fue tal entre la audiencia extranjera que no sería hasta 2015 cuando otro ganador del formato sobrepasase el récord de puntuación.

El éxito de la candidatura española de 2004 no fue solo cuantitativo, también supuso todo un fenómeno social para los espectadores de la época, catapultando las audiencias de la emisión del festival a registros históricos, rozando los 6 millones de espectadores. Durante ese año RTVE se volcó completamente con el seguimiento del festival, invitando a María Isabel a distintos espacios de sus cadenas y programando numerosos especiales para promocionar la participación de la ayamontina en el certamen, que ese año se desarrolló desde Lillehammer. Recordadas por siempre serán siempre las palabras de nuestra ganadora al momento de recoger el trofeo en manos del anterior ganador del formato, Dino Jelusic.

Muy bien, muy bien, ya te digo, muy contenta, un beso muy grande para España.

María Isabel (ganadora de Eurovisión Junior 2004)

La figura de la cantante andaluza se catapultó todavía más a la fama tras su paso por el festival, llegando a ser considerada una heroína nacional en su pueblo natal, Ayamonte, con la consiguiente construcción de una estatua honorífica dedicada a la joven artista de 9 años y su gran hazaña. María Isabel comenzó su era dorada dentro del mundo de la música grabando exitosos singles y discos que coparían las listas de ventas de la época. ¿Quién no recuerda su mítico Mira Niño o su pegadizo De Qué Vas? Asimismo, la joven se hizo un hueco en muchos de los platós de los programas más exitosos de la época, que llegaron a invitar al representante chipriota de esa edición del Jesc, produciendo un particular reencuentro muy especial.

La siguiente edición del festival junior se celebraría en Hasselt, Bélgica, dado que al contrario que en el festival adulto la elección de sede es completamente independiente al país ganador de la edición. Pese a que RTVE rechazó postularse para la organización nada pudo evitar que María Isabel brillara como una de las estrellas de la gala, protagonizando un épico interval con un mix de canciones entre las que por supuesto de encontraría la mítica Antes Muerta Que Sencilla.

En la actualidad la cantante onubense se encuentra alejada de los focos y la música pero por supuesto siempre orgullosa y agradecida del cariño con el que miles de eurofans españoles le siguen recordando. El otro día conocimos la gran noticia de que se encuentra en estos momentos esperando a su primer hijo, le deseamos todo lo mejor!

2. LA AUSENCIA DE LAS BAILARINAS DE MALTA 2016

Tras este inicio apoteósico tomamos aire y seguimos navegando por la divertida y sorprendente historia de Eurovisión Junior. En esta ocasión saltamos hasta el año 2016, en el que nos encontramos con uno de los episodios más surrealistas y rocambolescos de la trayectoria del formato.

La joven Christina Magrin corría la suerte de ejercer de anfitriona en la edición de 2016 celebrada desde La Valleta, Malta. La cantante, designada como representante maltesa mediante el tradicional MJESC, tenía como misión representar a la pequeña isla del mediterráneo mediante el alegre tema Parachute, internamente escogido por la TVM y obra de Florent Boshnjaku (autor de candidatura albanesa de Eurovisión 2012), Matt “Muxu” Mercieca y la propia Christina.

Durante los meses previos a la actuación de Eurovisión Junior, la delegación maltesa confió la coreografía de la actuación de Christina a una academia de baile local, que seleccionó a 5 jóvenes bailarinas para que se subieran al escenario junto con la propia representante para complementar la puesta en escena y hacerla visualmente más atractiva para los espectadores. Tras más de dos meses de trabajo y de preparación llegaba la hora de subirse al escenario de Eurovisión Junior para tomar contacto y realizar los primeros ensayos de cara a la gala final. En este video de la cuenta oficial de Eurovisión Junior podemos ver como la puesta en escena de la actuación estaba inicialmente contemplada, incluyendo piruetas, distintos pasos de baile y el uso de distintos skates urbanos como parte de la coreografía.

Contra todo pronóstico y para sorpresa de todos, las bailarinas fueron fulminantemente despedidas por el equipo de producción de la TVM nada más bajar del escenario tras el primer ensayo, alegando una falta de sincronización entre las mismas que entorpecía el ritmo de la actuación. Pocas horas después, se despertaba la furia de la prensa local del país motivada por las declaraciones de los padres de las bailarinas, que alegaron una desmedida falta de tacto a la hora de ejecutar la decisión. Muchas voces alegaron que unas artistas que han dado generosamente su tiempo e ilusión no deberían ser tratadas de esa forma tan cruel, más teniendo en cuenta que se trataban de menores. Fuentes consultadas de la TVM confirmaban en su momento que el cambio era lícito dado que la coreografía era una licitación de la compañía y por tanto era ella la que tenía la última palabra sobre incluirla o no.

La decisión de prescindir de las bailarinas fue tomada en beneficio de la candidatura que representa a nuestro país en la competición

TVM

Finalmente pese a las numerosas voces que clamaron en redes una reconsideración de la decisión, Christina Magrin actuó en solitario en una actuación que la prensa de la época tildó de más competitiva respecto a su versión inicial. Pese a la ausencia de las bailarinas, el carisma y la prodigiosa voz de la intérprete, los coloridos fondos de la actuación y la calidad musical del tema bastaron al país para obtener un gran sexto puesto con 191 puntos.

3. EL CORTE DE LUZ DE MALTA 2014

Para la siguiente parada en nuestro particular viaje no tenemos que cambiar de país, aunque sí de edición, remontándonos al brillante festival de 2014, organizado por la TVM desde el Malta Shipbuilding de Marsa. Este año del certamen supuso una importante revitalización al formato, dada la brillante producción televisiva y logística de la televisión anfitriona, que acogía en tierras maltesas por primera vez y con gran entusiasmo un evento de la familia eurovisiva. No obstante, este año trajo consigo más de una anécdota y curiosidad que merecen ser contadas.

Flag parade de Eurovisión Junior 2014 (Imagen: Times Of Malta)

Pese a que todos los aspectos técnicos del show se desarrollaron de forma satisfactoria y sin incidentes durante la aplaudida gala final del 15 de noviembre, la semana de ensayos desde el recinto no estuvo exenta de polémicas. Más concretamente estamos hablando del jury show de la edición, que al más puro estilo We Are Domi fue testigo de como todas las luces del escenario se apagaban una a una, debido a un inesperado y accidental corte del suministro eléctrico que paralizó la decisiva gala. Este catastrófico suceso interrumpió las actuaciones durante más de una hora, hasta que finalmente la escaleta del show se recompuso y los cantantes pudieron terminar de mostrar sus candidaturas. Se trataba además de una noche de crucial importancia dado que todos los jurados expertos de los países se encontraban en vilo para emitir sus votos.

El corte de luz se produjo más concretamente a las 19:30h CET, coincidiendo con el pase de la por aquel entonces favorita Bulgaria, que aspiraba a hacerse con el micrófono de cristal de la mano de Krisia y los hermanos Ignatov. La joven vocalista no dejó de cantar en ningún momento su tema Planet of The Children pese a que el escenario se fundió a negro y la pista de playback se encontraba desactivada por la falta de fluido eléctrico. Finalmente, el país pudo repetir su actuación tras el restablecimiento del suministro.

Poco después del ensayo nuestros compañeros del medio EscKaz mostraron las primeras reacciones de las delegaciones al repentino corte de luz. La sensación generalizada entre las televisiones participantes fue la de empatía y comprensión con la televisión maltesa y los organizadores del festival, además del alivio colectivo de que los hechos se produjeran en un ensayo general en lugar de durante la gala final en directo. Tal y como transmitió el por aquel entonces miembro de la delegación chipriota Alex Panayi, la mayor preocupación fue el bienestar de los niños participantes, que se podían ver sobrepasados por una situación de esa índole. Muchos de los participantes se encontraban en el backstage del escenario y vivieron varios minutos de tensión hasta que la luz volvió a inundar el recinto.

La producción del show tomó importantes medidas de seguridad para que los hechos no se repitiesen durante la gala final, asegurando la funcionalidad de los generadores del recinto y programando ensayos técnicos adicionales. Finalmente la final de Eurovisión Junior 2014 se desarrolló sin ningún accidente asociado al suministro eléctrico.

4. EL INSÓLITO EMPATE DE LA PRESELECCIÓN DE KAZAJISTÁN 2021

Los empates y el Festival de Eurovisión siempre han estado unidos de la mano, ¿quién no recuerda el mítico cuádruple empate entre España, Reino Unido, Países Bajos y Francia en Eurovisión 1969?¿O el polémico desempate del jurado en la infame preselección española Eurovisión 2017? Lo cierto es que con los años las normas del festival y sus respectivas preselecciones han ido constantemente evolucionando y refinándose, dificultando estas situaciones y escenarios y desarrollando procedimientos para solucionarlos en caso de que se produzcan, de la manera más justa posible.

Siguiendo esta senda muchos todavía recordarán uno de los casos más insólitos que se han producido en la historia reciente de Eurovisión Junior, el desenlace de la preselección kazaja para la última edición del festival, en 2021. Contra todo pronóstico y desafiando las leyes de las matemáticas se produjo un improbable empate entre dos de sus participantes, Alinur Khamzin y Beknur Zhanibekuly, ambos obteniendo un puntaje del 30,5% de los votos totales. Esta coincidencia en la puntuación de ambos competidores fue extremadamente rara, dado que el sistema de votación de la gala era porcentual y estaba separado en distintos estratos que emitían de forma independiente sus votos entre los 10 participantes competidores, haciendo muy difícil que se produjera un hipotético empate.

Clasificación final de la selección nacional kazaja para Eurovisión Junior 2021 (Imagen: Khabar)

Más insólita si cabe fue la forma en la que la Khabar resolvió el empate entre los dos jóvenes cantantes. En primera instancia y atendiendo al reglamento de la selección nacional, se optó por recurrir al jurado de expertos del plató para romper la balanza hacia el favor de una de las dos candidaturas. Tras una intensa deliberación se tomó la decisión de mandar a ambos concursantes al festival de Eurovisión Junior, que ese año tendría lugar en París. El jurado determinó que ambos concursantes eran merecedores de vivir la experiencia del certamen dado su gran talento; eso sí, defendiendo la canción Ertegı älemı, originalmente defendida por Alinur Khamzin.

, Alinur Khamzin y Beknur Zhanibekuly tras ganar la selección nacional kazaja de Eurovisión Junior 2021 (Imagen: Khabar)

Los espectadores del país y seguidores del formato tendrían que esperar unas semanas para escuchar la versión final del tema, rebautizado como Ertegı älemı (Fairy World) de cara a la competición infantil de París. Esta nueva versión incluyó nuevos arreglos musicales y por supuesto la voz de Beknur Zhanibekuly, materializada en unos versos de rap en francés, haciendo un guiño a la lengua de los anfitriones del evento y a la residencia habitual del joven cantante. Finalmente la candidatura obtuvo un octavo puesto con 121 puntos, consistiendo en la peor marca del país kazajo en la competición hasta la fecha.

5, 6 y 7. CONDICIONES MÉDICAS DE LOS PARTICIPANTES

Históricamente, una de las mayores prioridades y preocupaciones de los organizadores y las delegaciones de Eurovisión Junior ha sido la de proteger y velar por el bienestar y seguridad de los niños participantes. Desgraciadamente, durante varios puntos de la historia del concurso se han dado inevitables situaciones que han visto en riesgo la salud de algunos menores del festival, comenzando por simples dolores de garganta o afonías y acabando por accidentes de coche o asuntos de mayor gravedad. En esta sección recordaremos y hablaremos de algunos de estos accidentes que ya forman parte de la historia del certamen.

Comenzamos remontándonos a la edición de 2006, celebrada desde la Sala Polivalenta de Bucarest, Rumanía. Mientras participaciones como la española o la croata estaban viviendo sus últimos días, distintos países, mayoritariamente procedentes de Europa del Este, comenzaban a acercarse e interesarse por el concurso, que se encontraba en su época de mayor apogeo. Era el caso de la novata Ucrania, que decidió embarcarse en el festival infantil solo un año después de acoger el Festival de Eurovisión en 2005.

El encargado de inaugurar la trayectoria del país fue el joven Nazar Slyusarchuk de la mano de su alegre y bailable tema Khlopchyk Rock-n-roll, que contaba originalmente con 6 bailarines sobre el escenario. Desgraciadamente, la complejidad de la coreografía causó daños colaterales durante un primer y desafortunado primer ensayo, dejando a una bailarina herida durante uno de los pases. La joven, Olga Harlap, tuvo que ser operada durante la semana del festival dejándola fuera de la actuación final y de todas las actividades que la televisión rumana organizó como parte del programa oficial del festival.

Nazar Slyusarchuk durante su actuación en Eurovisión Junior 2006 (Imagen: EFE)

La delegación ucraniana tuvo que rehacer apresuradamente la coreografía para adaptarla al nuevo elenco de bailarines, que contaba con una miembro menos. Finalmente y tras ininterrumpidas sesiones de ensayo a pocos días del festival, la actuación ucraniana cosechó un noveno puesto con 58 puntos. Olga Harlap pudo eventualmente acudir al recinto para ver el espectáculo desde la green room con el resto de sus compañeros, que se mantuvieron unidos en todo momento con la joven bailarina.

La siguiente historia nos lleva dos años adelante en nuestra línea temporal, más concretamente a la edición de 2008, celebrada desde Limassol, Chipre. Solo dos semanas antes del festival la comunidad eurofan recibía la triste noticia de que la representante neerlandesa, Marissa Grasdijk, había sufrido un accidente vial dejando su pierna completamente inmovilizada. Los hechos se producían de vuelta de sus lecciones de canto, cuando se disponía junto a su hermana Danita a volver al hogar familiar subidas en un scooter. Desgraciadamente, ambas jóvenes colisionaron contra un coche en marcha produciendo diversas lesiones corporales, incluyendo una rotura de clavícula en Danita. Las hermanas fueron trasladadas de inmediato al hospital, donde fueron escayoladas. El conductor del vehículo que produjo el accidente aseguró no ver a las jóvenes y su scooter, que resultó gravemente dañado.

Inicialmente estaba muy asustada, creía que me había roto la pierna. Aún así, hubiera actuado en el festival aunque hubiese tenido que ir en silla de ruedas.

Marissa Grasdijk (representante de Países Bajos en Eurovisión Junior 2008)

Los días posteriores al accidente pusieron en entredicho la participación neerlandesa en el festival, contando con la incertidumbre de si Marissa conseguiría recuperarse antes de la fecha. Por suerte, la escayola pudo retirarse antes de partir hacia Limassol y la participación se completó con éxito. Marissa y su canción 1 Dag obtuvieron una posición 13 con 27 puntos.

El suceso con el que cerraremos esta sección seguro que aún sigue en la memoria de muchos de nuestros lectores, más incluso entre aquellos que tuvieron su primer contacto con el certamen el año en el que España volvía a la competición tras 13 años de ausencia, 2019.

Tanya y Denberel durante su segundo ensayo (Imagen: jesc.tv)

La candidatura rusa de esa edición del festival corrió a cargo de la ya veterana Tanya Mezhentseva y el famoso prodigio Denberel Oorzhak, figura recurrente entre multitud de programas musicales del país y festivales infantiles. Durante el primer ensayo del dúo, que defendía la canción A Time For Us tras ganar su preselección nacional, Denberel perdió el conocimiento precipitándose al suelo del escenario. Los equipos médicos del recinto se apresuraron a trasladar al joven a un hospital local de la ciudad de Gliwice, donde pasó la noche en observación y consiguió eventualmente recuperarse. La cuenta oficial de Twitter de Eurovisión Junior se apresuró a lanzar un comunicado exponiendo los hechos y deseando la más pronta recuperación y mejoría al artista ruso.

Las reacciones a los trágicos hechos no tardaron en aparecer sacudiendo las redes. Algunos voluntarios hicieron saber a través de sus cuentas de redes sociales que la gran presión a la que la delegación rusa sometía a los jóvenes podía haber sido el detonante para la afección médica de Denberel. Se abrió un candente debate sobre la eticidad de hacer competir a cantantes menores en una competición internacional de alto nivel como Eurovisión Junior. Finalmente la participación del país no corrió riesgo y la actuación del dúo se desarrolló sin ningún accidente, obteniendo una posición 13 con 72 puntos, la peor de Rusia hasta la fecha.

La otra gran afectada del suceso además del propio Denberel fue su gran compañera Tanya Mezhentseva, que vivió en primeras carnes como la víctima se derrumbaba durante el ensayo. La joven, derrumbada y abrumada por la situación, compartió horas después sus impresiones de los hechos a través de sus redes sociales, agradeciendo que Denberel siguiera con vida tras el inesperado suceso.

Amigos, como ya saben, hoy tuvimos nuestro primer ensayo en el escenario de Arena Gliwice. Y Denberel se desmayó. Denberel ahora está en el hospital y hoy nadie puede verlo. Lo principal es que está vivo. Mañana por la mañana, los médicos le dirán por qué sucedió esto. ¡Gracias a todos los que se preocupan y escriben palabras de apoyo! Denberel, esperamos tu pronta recuperación.

Tanya Mezhentseva (representante rusa de Eurovisión Junior en 2019 y 2021)

8. EL ACCIDENTADO ANUNCIO DEL GANADOR EN MALTA 2016

Dejamos atrás una sección un tanto gris de la lista para continuar rememorando episodios algo más amables y divertidos de la historia de Eurovisión Junior. En esta ocasión volvemos a la edición de 2016, en la que la misteriosa desaparición de los bailarines de Christina Magrin no fue el único momento histórico que nos dejó el concurso.

Cabe destacar que 2016 fue un año repleto de cambios en el formato del festival, que introdujo infinidad de variaciones en su mecánica respecto a años previos. El cambio de supervisión ejecutiva tras la marcha del querido Vladislav Yakovlev y el aterrizaje del conocido Jon Ola Sand trajo consigo una convulsa revolución del certamen sumiéndolo en una nueva etapa de su historia. La gala se trasladó a una franja horaria vespertina mucho más acorde al horario de consumo televisivo infantil a ojos de los organizadores, reduciendo significativamente su índice de audiencia e impacto mediático; además, este cambio contribuyó a la retirada de países que consideraron el concurso como demasiado caro para ser un producto televisivo vespertino.

El mayor cambio introducido en Eurovisión Junior 2016 fue su completamente reformado sistema de votación, que dejaba sin poder de decisión al público del show por primera vez en la historia del certamen. Este nuevo método eliminaba radicalmente la votación a través de llamadas y SMS, en declive durante sus últimos años de funcionamiento dado los bajos índices de votación, que dificultaban a menudo el reparto de los puntos del televoto de los países con menos audiencia. Este nuevo sistema dividía el peso de votación en tres estratos independientes que repartían sus puntos en este orden, jurados profesionales de los países participantes, panel de expertos situado en el plató y jurados infantiles de los países participantes, cuyos puntos eran agrupados y anunciados de mayor a menor.

Participantes de Eurovisión Junior 2016 sobre el escenario (Imagen: jesc.tv)

La primera parte de la votación se desarrolló sin ningún incidente aparente, llegando a la parte más emocionante de la gala en la que Georgia y Armenia se disputaban la victoria y el consiguiente micrófono de cristal. La situación era crítica, Georgia se situaba a la cabeza del marcador con 239 puntos, solo a la espera del anuncio de los puntos del jurado infantil otorgados a Armenia, que necesitaba 118 puntos para convertirse en la nueva líder de la tabla y consiguiente vencedora de la gala. Accidentalmente y probablemente debido a los nervios y al nuevo sistema, la presentadora del programa, Valerie Vella, cometió el grave error de desvelar el puntaje de Armenia antes de lo previsto, restando emoción a la gala. Finalmente las caucásicas Anahit & Mary y su alegre tema Tarber solo consiguieron 110 puntos, quedándose a las puertas del micrófono de cristal y obteniendo un segundo puesto. Puedes revivir el momento a continuación.

La eventual ganadora de la gala fue la georgiana Mariam Mamadashvili y su balada Mzeo, anotando la tercera victoria histórica para el exitoso país caucásico, que tiene el honor de ser el país con mejor palmarés de la competición. La joven y adorable Mariam no puedo contener sus lágrimas de emoción al momento de realizar el reprise de su candidatura, teniendo que ser arropada por sus compañeros de edición y dejando un bonito momento para la historia de Eurovisión Junior.

9. El Lilla Melodifestivalen 2011, cantera de idols suecos


Para entender la siguiente anécdota tenemos que viajar a finales de la década pasada, más concretamente al año 2010, en el que la emisora privada sueca TV4 se retiraba de Eurovisión Junior, ante la atenta mirada de la UER. La salida de Suecia supondría además una no representación nórdica en el festival de ese año. Según la emisora organizadora, el formato había sufrido un notable desgaste de interés y seguimiento en tierras suecas, no obteniendo así el rendimiento televisivo esperado por parte de la dirección de la cadena. La última candidatura bajo la batuta de la TV3 sería la pegadiza Du de Mimmi Sandén. que obtendría un buen sexto puesto en el festival de 2009, celebrado desde Kiev.

La organización del festival se apresuró a negociar con éxito la vuelta de la emisora original del formato, la SVT, que se encontraba ausente del festival desde la edición de 2005. El productor ejecutivo de Eurovisión Junior 2010, Svante Stockselius, tildó de todo un hito recuperar a la SVT como participante oficial del concurso, dejando la puerta abierta a la adhesión de otras naciones nórdicas al certamen. Este cambio de rumbo por parte de la emisora pública sueca fue tomado como una traición entre los entes noruego y finlandés, ya que desencadenó de forma directa la retirada del país del MGP Nordic, festival infantil que producían en bloque los entes nórdicos. 

Durante el año de su retorno a la competición, la SVT decidió poner en barbecho todos sus formatos junior de producción propia, optando por una elección interna mediante los amplios contactos discográficos de la cadena. El tradicional Lilla Melodifestivalen, que eligió todas las candidaturas del país hasta su retirada en 2006, no sería usado hasta la siguiente edición como método de elección. Finalmente la candidatura de Suecia en el festival de 2010 sería la balada Allt jag vill ha, compuesta por el archiconocido Thomas G:Son y el azerí Arash, representante de su homónima nación durante Eurovisión 2010. La cantante que se encargaría de poner voz a la canción sería la joven Josefine Ridell. La candidatura, gestada en estrecha colaboración con Warner Music Sverige, cosecharía un pobre onceavo puesto. La audiencia del certamen en tierras suecas tampoco sería nada alentadora, acumulando una paupérrima cifra de 65.000 espectadores probablemente debido al canal elegido para su emisión, SVT-24.

La SVT se propuso darle un vuelta de 360 grados al enfoque de su candidatura en las siguientes ediciones del festival, recuperando su tradicional Lilla Melodifestivalen y fomentando la creación de contenidos relativos al festival en el canal infantil de la corporación, SVT Barn. El jefe de delegación, Christer Bjorkman, propuso una renovada preselección televisada en la que únicamente podrían tomar parte artistas preseleccionados por consultoras externas. La intención era crear una potente cantera de jóvenes artistas que pudieran desarrollar interesantes carreras discográficas en el futuro o incluso participando en la edición regular del Melodifestivalen, como finalmente acabó ocurriendo en algunos casos. La preselección, que constó de dos fases de carácter interno, vio como 19 jóvenes provenientes de festivales y talent shows infantiles de toda Suecia luchaban por representar a la nación sobre el escenario de Eurovisión Junior 2011.

Aunque el eventual ganador del proceso y representante sueco sería el joven Erik Rapp, destacamos los nombres de tres artistas que darían mucho que hablar en el panorama musical o incluso cinematográfico sueco e internacional:

  • Omar Rudberg
  • Isa Tengblad (Isa)
  • Wiktoria Johansson

Destaca la presencia de un jovencísimo Omar Rudberg, cuyo paso por la preselección le catapultaría a una carrera en el mundo del espectáculo llena de éxitos profesionales y apariciones en diversas producciones cinematográficas y de ficción. El popular actor de la mundialmente conocida serie Young Royals no conseguiría convencer al jurado de la semifinal de la preselección, no siendo así seleccionado como uno de los ocho finalistas del formato. Su canción, Inget Val, llegó a contener diversas expresiones y alusiones en español, la lengua materna de Rudberg, cuyo lugar de nacimiento es Venezuela.

El polifacético cantante y actor también trataría de representar a Suecia en el Festival de Eurovisión senior en tres ocasiones distintas. Rudberg se estrenaría como parte del grupo FO&O en el Melodifestivalen de 2017, llegando a la gran final del formato para acabar en un 11º puesto. Posteriormente, el joven realizaría dos intentos en solitario, no logrando superar la barrera de las semifinales en ninguno de los mismos.

Muy familiares para nuestros lectores serán también los rostros de las talentosas artistas Isa Tengboad y Wiktoria Johansson, ambas concursantes recurrentes de la preselección sueca para el Festival de Eurovisión, el Melodifestivalen. Al igual que su compañero Rudberg, las dos jóvenes darían el gran paso al festival de mayores tras su paso por el homónimo formato infantil. Ambas artistas realizarían diversos intentos en la superproducción sueca, destacando el tercer puesto de Wiktoria en 2016 gracias a su tema Save Me o el séptimo puesto de Isa con su canción Don’t Stop en la edición de 2015. Tanto una como otra han desarrollado grandes proyectos musicales en su tierra natal y están muy ligadas al ámbito eurovisivo por la SVT, siendo elegidas como jurado profesional o portavoz del país en distintas ocasiones.

Estos tres idols suecos no serían los únicos participantes del Melodifestivalen salidos de una preselección infantil sueca. Tenemos que remontarnos al año 2006, con la retirada de Suecia del Festival de Eurovisión Junior, para encontrarnos con un jovencísimo e irreconocible Benjamin Ingrosso ganar el Lilla Melodifestivalen de ese mismo año. Pese a que la SVT decidió dejar de tomar parte del eurofestival junior, no dejaron de apoyar al talento juvenil sueco mediante la emisión de su popular preselección infantil, que tenía ganados a muchos adeptos dentro de las fronteras suecas. El que fuera representante de la nación en Eurovisión 2018 con su tema Dance You Off podría haber hecho lo propio en Eurovisión Junior 2006 con su tema Hej Sofia si la SVT hubiera decidido seguir participando.


10. Los “12 points” australianos de Eurovisión Junior 2011

Cuando pensamos en la relación entre Australia y Eurovisión probablemente se nos venga a la cabeza su recordado debut en la edición del festival de 2015, de la mano de Guy Sebastian y su Tonight Again. La emisora pública australiana para minorías SBS ha mostrado una histórica gran atracción hacia los festivales eurovisivos, llegando a emitirlos desde hace décadas dado el gran interés que generan entre los espectadores del país. Eurovisión es para los “aussies” todo un ejemplo de tolerancia, diversidad y un escaparate a las múltiples culturas y tradiciones musicales de las que se compone nuestro gran continente. Desde el inicio de las retransmisiones del festival en tierras australianas, alrededor del año 2000, hasta la actualidad, muchas cosas han cambiado y el amor de la isla hacia el certamen es cada vez más grande. La primera vez que el país insular conseguiría subirse al escenario del festival, aunque no en calidad de concursante, sería en 2014, cuando la ya representante Jessica Mauboy ejecutaría el recordado interval “Sea of Flags” durante la segunda semifinal.

La fiebre “aussie” hacia el universo eurovisivo no se limita solo a su versión adulta. El país también tenía un gran deseo de asomar la cabeza en nuestro querido Festival de Eurovisión Junior, que también han retransmitido de forma regular para todo los espectadores australianos en repetidas veces a lo largo de la historia del certamen. La primera vez que el país conseguiría una aparición en la pantalla del festival, aunque otra vez más sin ostentar la calidad de concursante, sería en 2011. Los presentadores del festival de ese año, que tuvo lugar desde Ereván, conectaban con un joven portavoz australiano que otorgó 12 puntos a todos los competidores de ese año. Un regalo proveniente del otro lado del Atlántico que se materializaría cuatro años más tarde en un debut en el mismo festival.

Australia dando sus puntos en Eurovisión Junior 2022 (Imagen: Junior Eurovision)

La participación australiana en el certamen se iría repitiendo a lo largo de los años siguientes, dejando un gran palmarés repleto de grandes resultados como los terceros puestos de Jael en 2018 o Isabella Clarke en 2017. Desgraciadamente, el interés del país en el certamen se fue apagando paulatinamente a lo largo de los años, culminando en una inesperada retirada indefinida que se extiende desde el año 2020 hasta la actualidad. ¿Veremos algún día al país australiano volver al festival? Nosotros les esperamos con los brazos abiertos.


Fuentes:Jesc.tv, EscKaz
Eurovisión Junior

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