Después de la decisión de Johnny Logan, triple vencedor del Festival de Eurovisión, de no asistir como invitado a Viena, también se suma la cantante turca Sertab Erener. La ganadora del certamen en 2003 con «Everyway That I Can» ha confirmado en sus redes sociales que rechazó una invitación para actuar en la gran final de Eurovisión 2026 en Viena (Austria) junto a otras leyendas de la historia reciente del festival europeo.
La artista turca subraya que su decisión de no asistir al evento se debe a la “situación política actual” que ha afectado al certamen inmerso en innumerables polémicas por la participación de Israel. La artista enfatizó que las tensiones políticas globales influyeron en su decisión y también decidió anteponer su agenda de conciertos.
En su video, Sertab Erener también destaca que el 16 de mayo, fecha en la que se celebra la gran final del Festival de Eurovision 2026, tiene un concierto programado, algo que también ha influido en su determinación a no formar parte del cartel de artistas invitados.
“El 16 de mayo también es la noche de la final de Eurovisión. Déjenme contarles algo que nadie sabe. Me invitaron a la final en Viena para actuar en Eurovisión. Pero debido a la situación política actual en el mundo, no quise estar allí. Además, tenía mi propio concierto el 16 de mayo”
Sertab Erener, ganadora del Festival de Eurovisión 2003
En su publicación, Sertab Erener recordó con emoción su triunfo en el Festival de Eurovisión 2003 del que se va a cumplir 23 años el próximo 24 de mayo. Por ello, en su concierto del 16 de mayo volverá a interpretar su «Every Way That I Can». De hecho, destaca que es una canción que siempre cantante porque le hace “sentir una dulce emoción”.
Recordemos que Turquía no participa en el Festival de Eurovisión desde Bakú 2012. Sin embargo, la presencia turca regreso al certamen en Malmö 2024, cuando la propia Sertab Erener actuó como artista invitada en la segunda semifinal del certamen junto a las también ganadoras Charlotte Perrelli (Suecia 1999) y Helena Paparizou (Grecia 2005).
En aquel momento, la cantante turca calificó la experiencia de volver al escenario eurovisivo como “un sueño”. “Cantar con millones de amantes de la música viéndome en pantalla y miles de personas llenando la sala fue como un sueño. Estaba muy feliz de volver al escenario de Eurovisión después de tantos años”, subrayó tras su actuación.
Turquía se opone a la participación de Israel en Eurovisión
Actualmente, la emisora turca TRT no forma parte del Festival de Eurovisión al considerar que el sistema de votación no es el adecuado junto a un formato del certamen que no comparten. Sin embargo, siguen siendo miembros de la Unión Europea de Radiodifusión (UER-EBU). De hecho, en la 95º Asamblea General de la organización en la que se decidió mantener a Israel en la competición, la cadena publica turca fue una de las que se sumó a las voces críticas.
Concretamente, Turquía se unió a España, Eslovenia, Irlanda, Montenegro, Países Bajos, Argelia e Islandia para exigir una votación secreta. Finalmente, la mayoría de los delegados voto a favor de las novedades en el reglamento. Al aprobarse, no fue necesaria una nueva consulta sobre Israel, dando vía libre a la presencia de la emisora israelí KAN en la 70º edición del festival europeo.
Esta decisión de la UER desencadeno un boicot sin precedentes en el Festival de Eurovisión con la ausencia de cinco países (Eslovenia, España, Irlanda, Islandia y Países Bajos). A todo ello, se suman numerosas voces críticas, entre las que destacan artistas eurovisivos y grandes ganadores como Nemo Mettler (Suiza 2024), Salvador Sobral (Portugal 2017), Emmelie de Forest (Dinamarca 2013), Charlie McGettigan (Irlanda 1994) o Johnny Logan (Irlanda 1980, 1987 y 1992 -como compositor-).
Nemo y Charlie McGettigan, ganadores de Eurovisión que devuelven sus trofeos en protesta por la participación de Israel
En un gesto cargado de simbolismo, a finales de 2025, dos ganadores del Festival de Eurovisión decidieron devolver sus trofeos a la organización del certamen para hacer visible su protesta por la participación de Israel.
El primero en hacerlo fue Nemo Mettler, ganadore del Festival de Eurovisión 2024 con «The Code», quien envió su micrófono de cristal a la sede de la UER en Ginebra (Suiza) acompañado de una carta en la que deja un mensaje claro: “Si los valores que celebramos en el escenario no se viven fuera del escenario, incluso las canciones más hermosas pierden su significado”.
En su mensaje en redes sociales, puso el foco en que la presencia de Israel, un país que está realizando un genocidio en Gaza, pone en conflicto los valores que defiende la UER, de unidad, inclusión y dignidad. La utilización sistemática del Festival de Eurovisión como blanqueamiento de la imagen de Israel es un hecho grave que va en contra de la naturaleza “apolítica” del certamen, como le cantante relató.
Días después, fue el turno del irlandés Charlie McGettigan, ganador del Festival de Eurovisión 1994 junto a Paul Harrington con «Rock ’n’ Roll Kids». El cantante publicó un vídeo en sus redes sociales donde aplaudía el gesto de Nemo.
Por ello, decidió sumarse y devolver su trofeo a la UER. Sin embargo, en su caso,32 años después de su triunfo en Dublín (Irlanda), no encuentra el galardón. “Si lo encuentro, lo devolveré”, subrayó el artista. Aunque en este caso no llegara a materializarse la devolución si no consiguen encontrar el trofeo, el simple anuncio público de su renuncia al galardón es un gesto simbólico que representa la desafección de los propios ganadores hacia el Festival de Eurovisión debido a la continuidad de Israel en el evento.

