A pocos días del festival, muchos se preguntan cuales son las mejores y peores posiciones para actuar en las semifinales y final del concurso. Por ello, hoy nos encargaremos de analizar que posiciones son la mejor opción para brillar sobre el escenario de Eurovisión, o de lo contrario, de obtener un mal resultado. El orden de actuación no es un detalle menor, pues puede influir bastante en el resultado de la candidatura.
Análisis de resultados según las posiciones del orden de actuación
Recordemos que cuando los países son declarados como finalistas, se sortea su localización en el orden de actuación de la final, ya puede ser primera o segunda mitad, o algo añadido en las últimas ediciones, la elección de la producción.
Conforme a esto, la organización establece el orden de actuación para la gala, y si miramos a rasgos generales, actuar entre las últimas posiciones suele ser lo más favorable. Aunque es cierto que con la apertura del televoto al inicio de la gala, los resultados se entremezclan en mayor medida, a rasgos generales los países que actúan en el último tercio de la gala (puestos entre el 17-25), suelen salir más favorecidos en cuanto a resultados.
Las primeras posiciones (1-8), por lo general, suelen verse con mayor complicación para obtener un gran resultado, aunque se encuentran varias excepciones a lo largo de los años.
En el caso de los países que tienen potencial de un buen resultado y se encuentran localizados en la primera mitad, suelen ser colocados en las últimas posiciones de este fragmento (8/13).
Lo cierto es que siempre se habla del «death slot«, el número 2, con el que ningún país ha conseguido nunca hacerse con la victoria del concurso. En este caso, se suele situar a países con canciones con poca probabilidad de victoria, por lo que suele obtener un resultado bajo en la clasificación general.
Si miramos atrás, en las últimas ediciones del concurso, estos fueron los puestos en los que actuaron los artistas ganadores:
- Austria 2025 / JJ – «Wasted Love» / Puesto 9
- Suiza 2024 / Nemo – «The Code» / Puesto 21
- Suecia 2023 / Loreen – «Tatoo» / Puesto 9
- Ucrania 2022 / Kalush Orchestra – «Stefania» / Puesto 12
- Italia 2021 / Måneskin – » Zitti E Buoni» / Puesto 24
A rasgos generales, si observamos las 69 ediciones anteriores del concurso, la mejor posición para actuar es el puesto 17, con un total de 5 victorias acumuladas, entre ellas la de Loreen en 2012 o la de Helena Paparizou en 2005.
¿Y en el caso de las semifinales?
En este caso, al haber tan solo 15 países en competición, el orden de actuación no es tan decisivo como en la gran final. Aún así, se repiten en gran medida los patrones de la final. Las canciones situadas al final de la semifinal se ven mejor puntuadas que las situadas al principio, aunque esto depende de muchos factores adicionales.
Si vamos al «death slot» de nuevo, el número 2, también se suele ubicar a una candidatura con bajas probabilidades de clasificar a la final, o si lo hace, lo hace pasando con un apoyo reducido respecto al resto de finalistas.

¿El orden de actuación lo decide todo?
Claramente no, una buena canción puede seguir destacando con un mal orden de actuación. Aún así, multitud de casos se han visto de fracasos en los resultados por culpa de un mal orden de actuación.
También es importante el hecho de que canciones actúen delante y detrás de tu país o canción favorita, ya que pueden opacar o ensalzar la candidatura.
Eurovisión vuelve a Viena en 2026 once años después
Con la victoria del cantante JJ con «Wasted Love» en el Festival de Eurovisión 2025, el certamen europeo viaja de regreso a Austria por tercera vez en la historia. Previamente, el país centroeuropeo triunfó en el evento musical en Luxemburgo 1966 con el artista Udo Jürgens y la canción «Merci, Chérie» y, más recientemente, en Copenhague 2014 con Conchita Wurst y su himno «Rise Like A Phoenix».
Con un clima de crispación y descontento general, Austria se enfrenta a una edición complicada. Aunque se esperaban cambios y soluciones por parte de la UER, finalmente, Israel volverá a formar parte del evento lo que ha ocasionado la mayor crisis reputacional del certamen con el boicot de cinco países: Países Bajos, Irlanda, Eslovenia, España e Islandia.
En 2026, el Festival de Eurovisión alcanza su 70º aniversario en un momento complejo lejos del evento integrador que ha sido siempre desde hace décadas. A pesar de que los organizadores aspiraban a edición por todo lo alto, contará con el menor número de participantes desde 2004.
El foco volverá a estar puesto en el sistema del televoto que se ve influenciado por el complicado contexto geopolítico y los actuales conflictos bélicos, por segundo año consecutivo, el voto de los espectadores se vio adulterado por Israel. Desde la organización, intentan mitigar estas injerencias políticas con novedades en la votación. Los jurados profesionales regresan a las semifinales, se establece un límite de 10 votos por método de pago y habrá controles “estrictos” a las campañas de promoción. Todo ello con el objetivo de “reforzar la confianza y la transparencia”.
Una de las primeras novedades será el estreno de un nuevo logotipo genérico donde se mantiene el protagonismo del icónico corazón eurovisivo junto a renovados elementos gráficos para consolidar la estrategia de marca iniciada por la UER.
El 20 de agosto, tras un proceso en el que Viena e Innsbruck aspiraron a acoger la celebración del certamen, la capital austriaca fue elegida sede del Festival de Eurovisión 2026 que tendrá lugar en el 12, 14 y 16 de mayo en el Wiener Stadthalle, mismo recinto que en 2015.
Por tanto, será la tercera vez en la que Viena asume la organización de la competición europea. Por su parte, el festival vuelve a celebrarse en la capital del país anfitrión, algo que no ocurría desde Lisboa 2018.
En esta ocasión, Victoria Swarovski y Michael Ostrowski, junto a Emily Busvine en la green room, son los encargados de presentar el Festival de Eurovisión 2026.

