La Unión Europea de Radiodifusión (UER-EBU) ha pedido la colaboración de los seguidores del Festival de Eurovisión para recopilar todo el material posible de las ediciones de Lugano 1956 y Copenhague 1964.
Con motivo de su 70º aniversario, la organización ha hecho un llamamiento para poder encontrar imágenes, vídeos o grabaciones que permitan completar el archivo histórico del Festival de Eurovisión.
Bajo el lema “Ayúdanos a encontrar Lugano 1956 y Copenhague 1964”, la UER recurre a los eurofans de todo el mundo para resolver lo que califican como “uno de los misterios más intrigantes de la televisión”.
Esta búsqueda mundial tiene como objetivo encontrar grabaciones perdidas de dos de las primeras ediciones del concurso de las que no se tiene copia completa.
Desde 1956, el Festival de Eurovisión ha acudido puntualmente a su cita con los espectadores de todo el mundo y gracias a los archivos de las televisiones europeas hemos tenido oportunidad de disfrutar de todas y cada una de esas ediciones, salvo las de 1956 y 1964. Aunque no hay copia visual completa de ellas, sí se cuenta con el audio.
Así, coincidiendo con su señalado aniversario, inicia esta búsqueda global por si existieran copias o fragmentos en colecciones privadas, archivos de emisoras, bobinas de película o, incluso, guardados en un ático.
La UER detalla que busca grabaciones completas, parciales, caseras o material fotográfico o fílmico que permita reconstruir los festivales al completo gracias al archivo sonoro que si se conserva intacto. “Incluso el fragmento más pequeño podría ayudar a revivir estas transmisiones históricas”, subraya la organización.
El Festival de Eurovisión nació en 1956 para unir a los europeos tras la Segunda Guerra Mundial en torno a la música. Gracias al certamen, las cadenas públicas del continente pudieron desarrollar un avance extraordinario a nivel tecnológico. Sin embargo, en sus inicios, la tecnología audiovisual aún estaba en desarrollo y, por ello, es muy habitual que no se conserven grabaciones de aquella época. Debido al elevado coste de las cintas, era frecuente borrar las grabaciones y reutilizar la cinta.
Aunque solo se conservan grabaciones de audio, fragmentos de vídeo y algunas fotografías, la UER considera que “hay esperanza”. De hecho, recientemente, gracias al trabajo de la emisora finlandesa Yle, se han encontrado fragmentos de la actuación de la italiana Gigliola Cinquetti con «Non ho l’età» tras su victoria en 1964. Se ha podido recomponer la actuación completa editada a partir de segmentos de la emisión y de grabaciones conservadas.
Un esfuerzo global por Eurovisión
Para ello, la UER trabajará con las cadenas públicas, responsables de archivos y especialistas en restauración para identificar, restaurar y preservar cualquier material disponible. Desde la organización del evento se pone el foco en el objetivo de completar la historia del Festival de Eurovisión.
Para todos aquellos interesados en unirse a la búsqueda global o cualquier persona que crea tener material relevante, la UER invita a ofrecer todos los detalles a través del correo electrónico press@eurovision.com.
Martin Green CBE, director del Festival de Eurovisión, pone el foco en que estas ediciones del certamen europeo son un “tesoro global” que merece ser recopilado, difundido y preservado.
“Al celebrar los 70 años del Festival de Eurovisión, repasamos una historia increíble, pero sabemos que aún faltan algunos capítulos. La idea de que en algún lugar del mundo pueda haber imágenes inéditas de 1956 o 1964 es realmente emocionante. Es como una búsqueda del tesoro global”
“El Festival de Eurovisión siempre se ha caracterizado por la unión de las personas, y esta es una oportunidad para que los fans participen en la preservación de esa historia compartida”
“Gracias a Yle en Finlandia, ya hemos visto que se pueden encontrar momentos perdidos. Ahora esperamos que la comunidad de Eurovisión nos ayude a descubrir aún más y, tal vez, solo tal vez, a completar la historia”
Martin Green CBE, director del Festival de Eurovisión
Lugano 1956 y Copenhague 1964, una historia incompleta
Aunque no se han podido visualizar al completo, Lugano 1956 y Copenhague 1964 son dos ediciones “perdidas, pero no olvidadas”, que forman parte de la leyenda de Eurovisión.
En el caso de Lugano 1956, se conserva el audio completo de la retransmisión desde el Teatro Kursaal de la ciudad suiza. Además, se dispone de un breve fragmento de la actuación de Lys Assia con «Refrain» como ganadora del primer Festival de Eurovisión. Sin embargo, no es una grabación de la emisión, sino una filmación independiente. En este caso, no hay constancia de que exista una grabación en vídeo del evento.
En el caso de Copenhague 1964, edición marcada por la protesta en directo contra los regímenes dictatoriales de Salazar en Portugal y Franco en España sobre el escenario del Tivolis Koncertsal, durante décadas se extendió el rumor de que la única copia existente en el archivo de la emisora danesa DR se perdió tras un incendio ocurrido en los años setenta. Sin embargo, en 2019, la propia cadena pública afirmó que la transmisión nunca se filmó, porque no había grabadoras disponibles en el estudio en ese momento. Este dato ha sido confirmado recientemente. Al igual que ocurrió con el Dansk Melodi Grand Prix, entre 1957 y 1966, no contaban con la tecnología para grabar los eventos en directo, tal y como sucedió con el Festival de Eurovisión 1964.
En este tiempo, se han compartido algunas versiones en YouTube (incluso, coloreadas) que complementan el audio del certamen con fotografías y los únicos fragmentos en vídeo disponibles.
Durante décadas, este festival fue motivo de rumores y leyendas. Se dijo que existía una copia del concurso completo en los archivos de la televisión francesa, algo que finalmente se confirmó que no era cierto.

