La artista Eva Calyza ha estrenado su nuevo tema «Popstar», un single que funciona como una auténtica declaración de intenciones dentro de su carrera. Tras el estreno de su álbum debut Marca Divina y la exploración de su imaginario musical a través del EP de remixes DIVIN0 clvb, la cantante abre ahora una nueva etapa en la que reafirma su identidad artística y su lugar dentro del pop contemporáneo.
Con motivo de este lanzamiento, hablamos con Eva Calyza sobre el significado de esta nueva canción, su evolución artística y los próximos pasos de un proyecto que sigue creciendo entre la experimentación sonora y la reivindicación personal.
– Para conocernos más, ¿Quién es Eva Calyza y qué historia hay detrás de tu proyecto musical?
Eva Calyza es una artista de Madrid con raíces en Andalucía. Desde que tengo memoria tengo relación con la música, aunque empecé en el mundo de la clásica estudiando piano y flauta travesera. Luego pensé que no era lo mío y que quizá se me daba mejor estar entre bambalinas. Ha sido un proceso largo hasta que encontré lo que quería hacer en mi propio proyecto.
– Tu proyecto comenzó a tomar forma en plena pandemia, un momento muy complicado para todos los sectores, pero en especial para el mundo de música. ¿Cómo fue empezar una carrera artística en un contexto donde todo estaba en pausa?
Para mí fue una liberación. Debido a la reducción de horas de mi trabajo y al tiempo en casa, pude pararme a pensar y decir: “vale, ¿qué quiero hacer?”. A pesar de todo lo malo que supuso, recuerdo con felicidad esas horas de estudio y de juego. Para mí fue casi como tener una nueva oportunidad.
– Siempre has defendido con mucha claridad tu amor por el pop. ¿Quiénes son tus máximos referentes en este género?
Del pop me encanta la facilidad que tiene este género para conectar con la gente. Pero, claro: ¿pop es solamente un estilo, o también es “popular”? Lo que ahora consideramos pop hace 20 años no lo era. Siendo menos estrictas con la definición, mis máximos referentes van de Nathy Peluso, a Tate McRae o Bad Bunny.
– En tu música podemos encontrar bastantes referencias a tus raíces andaluzas. ¿De qué manera han marcado tu sensibilidad artística?
Tengo Andalucía muy presente en mi vida, desde que soy muy pequeña, porque he pasado muchos fines de semana, vacaciones, etc. en Córdoba y Jaén. Allí es donde he tenido muchas de mis primeras experiencias vitales, entre ellas, escuchar música que a lo mejor a Madrid no llegaba o llegaba más tarde.
– Tras muchos singles y algún que otro EP, en 2025 publicaste tu primer álbum de estudio titulado MARCA DIVINA, ¿Qué supuso para ti este hito? ¿Cómo es el camino para publicar un disco como artista independiente?
Publicar un disco, a nivel de industria, te consolida como artista, porque ya no estás pasándotelo bien y ya está. Ahora tienes un universo que has creado, es una declaración. A nivel personal, te enseña a ser paciente y a disfrutar del proceso. Para mí fue un año muy bonito porque conocí a muchos productores y productoras diferentes, y también encaminé un poco el sonido de mi música.
– Tu nuevo tema Popstar se presenta como una declaración de intenciones, pero también habla de dudas y heridas. Has contado que la canción surge después de escuchar en algún momento que tu música “no era creíble”. ¿Cómo se llega a digerir y darle la vuelta a un comentario así? ¿Cómo nació realmente este tema y qué historia personal hay detrás?
Bueno, más que la música, lo que me dijeron que no era creíble era yo como artista. Fue doloroso porque me lo dijo una persona en cuyo criterio confiaba y creo que fue un comentario desafortunado. Soy muy trabajadora y perfeccionista e intento que todo esté alineado, pero entendí que cada cual puede tener una opinión y que no todas van a ser a tu favor.
– El videoclip también tiene un concepto muy potente. Está rodado en un desguace, un espacio que normalmente asociamos con lo roto o lo descartado. ¿Qué simboliza ese lugar dentro de la narrativa de la canción?
Para mí el desguace, además de ser un escenario muy “pop”, tenía mucho simbolismo detrás porque representa cómo en los lugares feos también se crea arte. Un poco parecido a la metáfora de la flor de loto que nace en fango.
– En el videoclip de Popstar te rodeas de un cuerpo de baile formado por ocho bailarinas. En tu caso, ¿cómo es el proceso de preparación para este tipo de proyectos? ¿Trabajas la coreografía y la puesta en escena desde el inicio de la canción o llega después, cuando ya tienes claro el concepto visual que quieres construir alrededor del tema?
Desde el comienzo quise hacer coreografía, estaba en el centro del concepto, porque quería también acercarme a las producciones de artistas pop. Yo desarrollé la idea creativa primero, y casi enseguida empecé a trabajar con Andrés Cozar, el coreógrafo, en el movimiento. Primero los dos solos y luego ya con el resto de bailarinas. Para mí este proceso ha sido uno de los más chulos que he vivido como artista.
– Tras haberlo intentado en el pasado con Niña, qué, presentaste Popstar al Benidorm Fest 2026, pero no fue seleccionado. ¿Cómo surgió la idea de presentarlo al festival? ¿Lo viviste de otro modo al ser el segundo intento?
POPSTAR la hicimos pensando ya en el formato Benidorm Fest. Tenía ganas de volver a presentarme y hacer algo más divertido y descarado, diferente a todo lo que había hecho en el álbum. Lo viví con más tranquilidad que la primera vez porque sabía lo que hacía y no tenía tantas expectativas.
– ¿Tienes planteado volver a presentarte al festival en el futuro?
¡Probablemente sí! Es un festival que me gusta y mi público está ahí, sería una de las maneras de llegar a él.
– Tras haber publicado Popstar, ¿Sientes que abre una nueva etapa dentro de tu proyecto?
Ahora estoy terminando un segundo single en la misma línea de popstar, y estoy empezando a esbozar lo que será mi segundo disco. Se está trazando el camino, pero sí, viene una nueva etapa.
– Mirando a medio plazo, ¿hay sonidos o influencias que todavía no hayas explorado y que te gustaría incorporar a tu música?
Siento que siempre experimento mucho y no le tengo miedo a eso. Quiero seguir explorando las estructuras del K-Pop y ver de qué manera incorporarlas a mis canciones. Quiero también dar un paso atrás y volver a sacar esa vulnerabilidad del principio, a ver a dónde me lleva.
– Cuando miras hacia atrás, ¿qué parte de aquella Eva que empezaba durante la pandemia sigue intacta hoy en tu proyecto?
La ilusión, sin duda. Soy muy apasionada de la música, todo me emociona: desde ir a conciertos de artistas que me gustan, hasta pensar en los vídeos, crear conceptos para las canciones, juntarme con gente a componer o escribir… El día que Eva Calyza no tenga ilusión será cuando el proyecto termine. Pero dudo que eso suceda. Amo la música.

