El festival de Eurovisión a lo largo de su historia sirve de gran ejemplo de cambios, evolución, actualización… El sistema de votación también es una de las cosas más relevantes que refleja ese cambio constante a través de los años, desde jurados nacionales exclusivamente a introducir el televoto (público), pasando por las votaciones combinadas/mixtas hasta los algoritmos.
Actualmente ya se están utilizando algoritmos en Eurovisión pero se puede avanzar aún más utilizando IAs para mejorar en rapidez, realizar comprobaciones de tendencias o patrones en los votos, posibles fraudes… ¡todo en tiempo real!
La evolución del sistema de votación
Años 50, 60 y 70: experimentatición y búsqueda de un sistema estable
Entre 1956 y 1961 hubo una época de experimentación con el sistema de votación. Concretamente en la primera edición de 1956 cada país contaba con dos jurados que daban 1 punto por canción. Curiosamente en esa edición ni si quiera se anunciaron los puntos, directamente se proclamó la ganadora, Lys Assia (Suiza).
En 1957 los jurados se componían de 10 miembros y otorgaban individualmente 1 punto por canción e incluso se les permitía votar por su propio país hasta que en 1961 se prohibió para garantizar imparcialidad.
En 1962 comenzó a estructurarse un poco el sistema, otorgando el jurado de cada país 3, 2 o 1 punto a sus canciones favoritas. En 1963 se amplió otorgándose 1, 2, 3, 4 y 5 puntos. Entre 1964 y 1970 el sistema siguió variando pero se mantuvieron los jurados de 10 miembros votando individualmente.
Entre 1971 y 1974 cada país contaba con dos jurados (uno joven y otro adulto), repartiendo puntos canción por canción públicamente. En 1975 llegaría el popular sistema de reparto de 12 puntos (1 a 8, 10 y 12) que se sigue manteniendo como base del sistema actual. Entre 1976 y 1996 se consolidó el mismo sistema de votos contando exclusivamente con jurados nacionales.
Finales de los 90: se introduce el televoto
El voto del público y telefónico se introdujo por primera vez en 1997 como un experimento utilizado en cinco países, Alemania, Austria, Suecia, Suiza y Reino Unido. En 1998 el televoto se utilizó de forma más generalizada aunque algunos países continuaron utilizando jurado como respaldo.
Entre 1999 y 2000 se consolidó el televoto, coincidiendo además con el año en el que desapareció la obligatoriedad de utilizar un idioma oficial en las canciones de los respectivos países. Entre 2001 y 2003 se utilizó un sistema mixto variable, en el que algunos países sin televoto siguieron con jurado. En 2004 tuvo lugar la primera semifinal y a partir de 2008 se amplió el festival con dos semifinales, durante esos años la decisión la dominaba el público/televoto.
2009: regresa el jurado y se consolida el sistema mixto en los años 2010
Debido a las críticas por los bloques regionales que se percibían en las votaciones, se decidió que el jurado volviera a votar en 2009, estableciéndose el sistema mixto/combinado de votación 50% jurado y 50% televoto. Entre 2010 y 2012 se consolidó el sistema mixto y entre 2013 y 2015 se hicieron algunos ajustes técnicos para mejorar el cálculo de los resultados.
Desde 2016 se anuncian por separado las votaciones de jurado y televoto
En 2016 hubo un cambio importante en la forma de anunciar los votos, el reparto de puntos de jurado y público se comenzó a anunciar por separado, aumentando así la tensión para lo espectadores. Entre 2017 y 2019 hubo un mayor control del voto de los jurados profesionales.
En 2021 tras la edición cancelada de 2020 por la pandemia se aumentó la transparencia con mas auditorías de votos. En la edición de 2022 debido a que se detectaron algunas irregularidades en varios países se decidiósustituir sus votos por resultados simulados.
Entre 2023 y 2025 en semifinales la decisión era 100% televoto
Entre 2023 y 2025 se prescindió de los jurados en semifinales, dejando que la decisión de los 10 clasificados dependiera únicamente del público, mientras que el sistema mixto (50% televoto y 50% jurado) se mantuvo en la final.
Eurovision 2026: cambios en la votación
En la edición de 2026 está confirmado que el jurado volverá a votar en semifinales. Por otro lado el público podrá votar hasta un máximo de 10 veces por método (SMS, online o teléfono) a diferencia de las 20 veces que se podía votar en ediciones anteriores.
Actualmente en Eurovisión se están utilizando algoritmos para procesar votos, como método de seguridad, para dar soporte técnico y detectar fraude. Sin embargo de cara al futuro se podría ir mucho más allá.
Para el sistema de votación podrían integrarse IAs que sean capaces de prevenir fraudes o anomalías de forma más avanzada y rápida, de detectar tendencias en países o incluso de predecir resultados provisionales en tiempo real. Una IA también podría desempeñar un papel importante en la corrección de desigualdades entre países grandes y pequeños, mediante sistemas de normalización estadística que garanticen una votación más justa y equitativa.
La inteligencia artificial ya está en todas partes, es una herramienta muy útil que agiliza los trabajos y Eurovisión se ha ido actualizando con el paso de los años. Por tanto no es extraño que la IA acabe teniendo mayor presencia, aunque lo que es indudable es que nunca podrá decidir el ganador y/o reemplazar al televoto y jurado.
Eurovisión vuelve a Viena en 2026 once años después
Con la victoria del cantante JJ con «Wasted Love» en el Festival de Eurovisión 2025, el certamen europeo viaja de regreso a Austria por tercera vez en la historia. Previamente, el país centroeuropeo triunfó en el evento musical en Luxemburgo 1966 con el artista Udo Jürgens y la canción «Merci, Chérie» y, más recientemente, en Copenhague 2014 con Conchita Wurst y su himno «Rise Like A Phoenix».
Con un clima de crispación y descontento general, Austria se enfrenta a una edición complicada. Aunque se esperaban cambios y soluciones por parte de la UER, finalmente, Israel volverá a formar parte del evento lo que ha ocasionado la mayor crisis reputacional del certamen con el boicot de cinco países: Países Bajos, Irlanda, Eslovenia, España e Islandia.
En 2026, el Festival de Eurovisión alcanza su 70º aniversario en un momento complejo lejos del evento integrador que ha sido siempre desde hace décadas. A pesar de que los organizadores aspiraban a edición por todo lo alto, contará con el menor número de participantes desde 2004.
El foco volverá a estar puesto en el sistema del televoto que se ve influenciado por el complicado contexto geopolítico y los actuales conflictos bélicos, por segundo año consecutivo, el voto de los espectadores se vio adulterado por Israel. Desde la organización, intentan mitigar estas injerencias políticas con novedades en la votación. Los jurados profesionales regresan a las semifinales, se establece un límite de 10 votos por método de pago y habrá controles “estrictos” a las campañas de promoción. Todo ello con el objetivo de “reforzar la confianza y la transparencia”.
Una de las primeras novedades será el estreno de un nuevo logotipo genérico donde se mantiene el protagonismo del icónico corazón eurovisivo junto a renovados elementos gráficos para consolidar la estrategia de marca iniciada por la UER.
El 20 de agosto, tras un proceso en el que Viena e Innsbruck aspiraron a acoger la celebración del certamen, la capital austriaca fue elegida sede del Festival de Eurovisión 2026 que tendrá lugar en el 12, 14 y 16 de mayo en el Wiener Stadthalle, mismo recinto que en 2015.
Por tanto, será la tercera vez en la que Viena asume la organización de la competición europea. Por su parte, el festival vuelve a celebrarse en la capital del país anfitrión, algo que no ocurría desde Lisboa 2018.
En esta ocasión, Victoria Swarovski y Michael Ostrowski, junto a Emily Busvine en la green room, son los encargados de presentar el Festival de Eurovisión 2026.

