Eurovisión

Reaccionando a Eurovisión 2021: Francia

Anoche la televisión francesa celebró una gala para seleccionar la candidatura que les representará en el festival de Eurovisión 2021.

El resultado de dicho evento fue el esperado, puesto que las casas de apuestas vaticinaban la victoria de Barbara Pravi y su balada ‘Voilá’ desde la revelación de las canciones a finales del año pasado.

SOBRE EL PROCESO DE SELECCIÓN

Considero que la delegación francesa lleva años buscando una estabilidad impacientada respecto a sus procesos de selección nacional. Digo esto porque en los últimos 5 años han probado con dos métodos de preselección diferentes y diversas elecciones internas. Considero que el ‘Destination Eurovision’ era un método bastante sólido y bien estructurado, que estaba empezando a cosechar expectación internacional y poco a poco a nivel nacional.

Es evidente que países como los miembros del Big5, que durante el presente siglo no han pasado por buenas rachas en el festival, no cedan los mejores datos de audiencia en una final nacional, pero estoy seguro de que los conseguirán aupar con un poquito más de insistencia. La gala de anoche logó reunir a 2.370.000 espectadores y un 12,3% de share. Además, como los resultados obtenidos en Eurovisión durante los dos años de final nacional fueron bastante similares a las anteriores elecciones internas, les genera impaciencia y falsa necesidad de buscar un nuevo cambio de formato.

No obstante, aunque el nuevo mecanismo diseñado se conciba bajo el pseudónimo ‘Eurovision Francie: C’est Vous Qui Decidez’, este es bastante similar al de Destination Eurovisión. Una ronde eliminatoria que en vez de hacerse en tres galas se hace en una sola cita, y un mecanismo de votación basado en un jurado y el voto popular a partes iguales.

Solo sacaría una objeción respecto a la fluidez de la gala, y es que veo absurdo que se reduzcan de 12 candidaturas a 8. En primer lugar, me parece hacer un gesto muy feo a los cuatro artistas eliminados, haciéndoles sentirse humillados o poco queridos por la audiencia. Lo entendería si se eliminasen a mínimo 6, la mitad. Y en segundo lugar, me parece una perdida de tiempo puesto que una votación con 12 canciones sería casi igual de ágil que con 8 si se repartiesen más puntos.

Respecto a la emisión de la gala, creo que hay pocos matices que se puedan objetar. El escenario era sencillo, pero cumplía perfectamente las necesidades de los artistas y del espectador, sin grandes ornamentos, pero con un espacio amplio y desenvuelto, en el cual entraban grandes infraestructuras e incluso todos los aspirantes sin estar apeguñados. La producción de la gala era bastante dinámica, no se hacía pesada en ningún momento, equilibrando las dosis justas de actuaciones, presentaciones y diálogos.

La realización de las escenografías eran brillantes y muchas cadenas europeas desearían saber desenvolverse con tanta soltura en un escenario tan familiar, haciendo arraigo de un despliegue de maquetación en directo con gran variedad de planos. Por último, me ha parecido una gran idea el hecho de separar a los jurados con pantallas de metacrilato. Aunque todos sabemos que han pasado por una PCR, está bien concienciar a la población de la distancia de seguridad, la cual ni siquiera se han saltado los dos presentadores en ningún momento.

Por último, he de hacer mención de factores clave como la atracción de audiencia mediante un jurado de gran prestigio, incluyendo grandes diseñadores, músicos y ganadores del festival de Eurovisión. Así como la captación de expectación en un momento cumbre como es la entrega del trofeo de Eurovisión Junior a Valentina.

SOBRE EL RESULTADO

La ganadora fue la esperada, aunque el desarrollo de las votaciones resultó muy sorprendente en determinados momentos. Para empezar el extraño voto del público en la primera ronda de votación, donde dejaron fuera de la competencia a cuatro de los seis grandes favoritos del público internacional: Phillipine, Andriamad, LMK y Terence. De esta manera dejaron prácticamente sin competencia a la gran favorita: Barbara Pravi. Yo llegué a sentir miedo de que en la votación final ganase algo aleatorio.

Personalmente me sorprendió que el jurado repescara a LMK, dado que era una candidatura de tele-voto más que de panel de expertos, así como había otras candidatas que en un principio habían recibido más apoyo del panel de jueces. Además, la artista fue la cuarta mejor valorada en las votaciones de los profesionales, mientras fue la menos votada por la audiencia en la ronda de votación final.

También me encuentro gratamente sorprendido con la segunda posición de Juliette Moraine, quien no depositaba grandes expectativas en los seguidores del certamen a una primera vista, pero consiguió un resultado honorífico llegando a calar en las emociones de los telespectadores y de los expertos.

SOBRE LA CANCIÓN

Soy fiel admirador de la música arraigada en la cultura francesa, y como tal, me parece una candidatura sublime capaz de conmover mis emociones y desbordar los sollozos de mi alma. La armonía existente entre una balada clásica, la sonoridad de corte francófona y una puesta en escena tan sencilla como elegante, hacen de la candidatura una obra maestra.

En ningún momento se antepone lo ornamental a la musicalidad. El mensaje y la actitud son las dos grandes protagonistas de la candidatura. El primer plano vaticina un escenario vacío y una intérprete situada bajo un solo foco lumínico, con el cual alterna planos y gestos que dan sensación de soledad en medio de un escenario frío que se acerca al espectador por medio de la melancolía provocada por halos de niebla y sombras.

La propuesta es tan minuciosa que cada detalle es importante, incluso un simple plano a la pantalla superior donde se proyecta la mirada de la artista mediante un plano superior que desemboca en una silueta reflejada bajo los pies de la artista que se disuelve por la aparición de unas aves que irrumpen la tranquilidad y muestran de nuevo a una artista en soledad rodeada de pequeñas luces y nuevas bocanadas de vaho.

El puente final provoca un éxtasis de sentimientos confrontados, mediante planos cercanos y en constante movimiento alrededor de una Barbara mucho más carismática, efusiva e inquieta, capaz de transmitir todo el poder de una nación con una sola mirada llena de claridad y decisión.

LETRA

Écoutez moi
Moi la chanteuse à demi
Parlez de moi
À vos amours, à vos amis
Parler leur de cette fille aux yeux noirs et de son rêve fou
Moi c’que j’veux c’est écrire des histoires qui arrivent jusqu’à vous
C’est tout

Voilà, voilà, voilà, voilà qui je suis
Me voilà même si mise à nue j’ai peur, oui
Me voilà dans le bruit et dans le silence

Regardez moi, ou du moins ce qu’il en reste
Regardez moi, avant que je me déteste
Quoi vous dire, que les lèvres d’une autre ne vous diront pas
C’est peu de chose mais moi tout ce que j’ai je le dépose là, voilà

Voilà, voilà, voilà, voilà qui je suis
Me voilà même si mise à nue c’est fini
C’est ma gueule c’est mon cri, me voilà tant pis

Voilà, voilà, voilà, voilà juste ici
Moi mon rêve mon envie, comme j’en crève comme j’en ris
Me voilà dans le bruit et dans le silence

Ne partez pas, j’vous en supplie restez longtemps
Ça m’sauvera peut-être pas, non
Mais faire sans vous j’sais pas comment
Aimez moi comme on aime un ami qui s’en va pour toujours
J’veux qu’on m’aime parce que moi je sais pas bien aimer mes contours

Voilà, voilà, voilà, voilà qui je suis
Me voilà même si mise à nue c’est fini
Me voilà dans le bruit et dans la fureur aussi
Regardez moi enfin et mes yeux et mes mains
Tout c’que j’ai est ici, c’est ma gueule c’est mon cri
Me voilà, me voilà, me voilà
Voilà, voilà, voilà, voilà

Voilà

La letra cuenta con una gran dosis de dramatismo, donde la propia intérprete se siente sola y desnuda frente a las adversidades de la vida, subestimando sus capacidades y sintiéndose juzgada por la inexistente mirada del silencio.

Busca el cariño comparándolo con los momentos más dolorosos de la vida, llegando a pedir que la quieran como a un amigo que se ha ido para siempre.

No puedo predecir el futuro de la delegación francesa (ni de ninguna otra) a estas alturas del juego, porque apenas conocemos tres canciones y el festival nos ha demostrado que puede llegar a ser muy impredecible. De momento me remito a los hechos, y lo cierto es que desde la victoria de ‘Voilá’, Francia ha ascendido en las casas de apuestas hasta situarse en la primera posición por la victoria.

Concluido mi artículo de opinión solo me queda desearle suerte a la delegación francesa (al igual que lo haré con el resto de participantes). Ojalá su rendimiento en la presente edición coseche buenos resultados y consiga alcanzar el gran sueño eurovisivo tal y como lo ha logrado en el certamen infantil.

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