MELER vuelve a escena con su nuevo álbum titulado «Entre el amor y el desamor», un proyecto conceptual de 39 minutos de duración y 14 canciones que se divide en dos partes bien diferenciadas, una dedicada al amor y otra al desamor.
El disco refleja la dualidad emocional que caracteriza las relaciones humanas, transitando entre la euforia de los comienzos y la melancolía de las despedidas, con el sonido pop característico del trío formado por Javier Pagalday, Jonathan Burt y Loren Fdez.
Parte I: El amor más profundo y genuino
El álbum se abre con una introducción instrumental que marca el tono del viaje emocional. A continuación llega «Lo que un día fuimos», compuesta por los integrantes de MELER junto a Natalia Neva y producida por Loren Fdez y Jonathan Burt. Este tema, con tintes de pop country y un estilo cercano a bandas como Morat, habla con ternura sobre una historia de amor fugaz y la nostalgia de los primeros besos y miradas.
Tras él, «Dime que vas a hacer», mantiene el sello pop del grupo. La canción retrata la intensidad de conocer a alguien nuevo, con versos que expresan el deseo de compartir tiempo y hacer planes juntos: “nada más decir quédate conmigo, lo prefiero”. A continuación «Aunque no digas nada», una propuesta de pop comercial estrenada hace un año. El tema invita a bailar y gritar el amor a los cuatro vientos, incorporando palmadas y coros pegadizos. Su letra plantea la entrega total al amor con frases como “dime qué has hecho conmigo”.
Con «Mejor que ayer», MELER recupera el recuerdo de un primer beso en un bar y de las conversaciones que marcaron un amor para toda la vida. Es un homenaje a los recuerdos que se quedan grabados incluso cuando el tiempo avanza, que también fue estrenado hace aproximadamente un año. El sexto tema, «¿Qué tiene el amor?», reflexiona sobre el significado más amplio del amor, el pensar en alguien todo el día, extrañarle y sentirse completo solo al compartir la vida con esa persona.
La primera mitad culmina con el tema homónimo «Entre el amor y el desamor», que da nombre al álbum. La canción describe la incertidumbre de un amor de verano, atrapado entre el “te marchas” y el “te quedas”, sin saber si será el comienzo de algo duradero o el preludio de una despedida.
Parte II: El desamor y la negación al olvido
La segunda parte comienza con «… y el desamor», una pieza instrumental que transmite el sentimiento de pérdida y el peso del silencio después del amor. Su belleza sonora abre paso a una serie de canciones donde la melancolía toma protagonismo.
En «No me metas en eso», el grupo lanza un mensaje directo a un amor pasado: “si quieres, ríete y deja claro que no te intereso”. La canción habla sobre la ruptura de una relación veraniega en Andalucía y la necesidad de desprenderse de alguien que nunca creyó en el “para siempre”.
Con «No te deja ir», MELER aborda el conflicto entre soltar y resistir, reconociendo los errores pero aferrándose al amor pese al dolor. Es una de las piezas más emocionalmente intensas del álbum. El disco continúa con el tema «Si esto es amor», donde explora el despecho y el desencanto tras haber sido utilizados en una relación unilateral. Su frase más contundente, “Si esto es amor, yo no me vuelvo a enamorar”, condensa el dolor y la desilusión que marcan el fin del vínculo.
En «12:32», el grupo recurre a la nostalgia cotidiana para hablar del paso del tiempo tras la ruptura. Con versos como “no sé si te pusiste más mi sudadera” o “hemos pasado de ser uno a ser uno más entre un millón”, la canción retrata la distancia emocional que deja el amor perdido. «Semáforo rojo» es una metáfora sobre el miedo a perder a quien se ama, mientras que el álbum cierra con «No hay forma bonita de decir adiós», una despedida serena en la que se cierran heridas y se abre la puerta a nuevos comienzos.

