Tony Grox y LUCYCALYS afrontan la recta final antes del Benidorm Fest con una mezcla de ilusión, calma y muchas ganas de escenario. El dúo gaditano ha sido una de las propuestas seleccionadas entre cerca de 900 candidaturas, vive estos días con la sensación de estar formando parte de algo especial y bien construido, tanto a nivel artístico como humano.
Su historia conjunta comenzó casi por casualidad, tras coincidir en un rodaje dirigido por Miguel Cintas. A partir de ahí, comenzaron a componer juntos y en una de esas sesiones nació «T Amaré». “En dos días la grabamos y dos días después la presentamos”, recuerdan sobre el tema que finalmente les ha llevado hasta el certamen, una canción que, como explican, no nació pensando en Benidorm Fest, pero que encontró su lugar de forma natural.
Ambos destacan el mensaje de su canción, centrado en una visión amplia y honesta del amor. “Hay muchas maneras de querer, no solo la historia de Hollywood”, explican, reivindicando un sentimiento que puede trasladarse a la familia, a la amistad o a cualquier vínculo personal. Una idea que ha conectado con el público y que se refleja en el creciente apoyo en redes sociales, algo que LUCYCALYS vive con especial cercanía. “Entro a Twitter y flipo con los comentarios”, reconoce.
Sobre su escenografía en Benidorm Fest 2026 y Eurovisión
En el apartado visual, el dúo se muestra especialmente agradecido por el trabajo del equipo del festival y de los profesionales que les acompañan en la puesta en escena. La preparación de la escenografía y los ensayos junto a Sergio Jaén y Borja Rueda están siendo, según ellos, una experiencia fluida y estimulante. “Cuando juegas con gente de Champions League todo fluye”, resume Tony Grox, destacando el nivel humano y artístico de todo el equipo implicado.
Sobre el debate en torno a Eurovisión, ambos restan importancia a esa posibilidad y ponen el foco en el propio certamen. Para ellos, el Benidorm Fest está consolidándose como un festival con identidad propia, capaz de mostrar la diversidad de la música española más allá de etiquetas. “No todo tiene que ser eurovisivo”, señalan.
