Un año más aquí estamos, para opinar, para aventurarme a apostar por algo que evidentemente siempre acierto. ¿O acaso quién aseguró que Georgia iba a ganar? Pues evidentemente ¡Yo no! Es más, solo por curiosidad he estado mirando mis antiguas columnas de opinión de Eurovisión Junior 2024 y en todas y en cada una en las que hacía referencia a la canción de Georgia la dejaba en última posición. Por tanto, es claro, si continuas leyendo es por mero entretenimiento (Gracias) pero no porque yo sea el que más sabe de Eurovisión Junior, aplicable a Eurovisión y aplicable a la vida e general. (intensito un rato sí, gracias).
Como dice el refranero español, de estas lluvias estos lodos. Y si el año pasado conseguía arrasar, porque arrasó Georgia con una baladita intensa, este año todos los países han sido sumamente originales y tenemos baladavision junior 2025. Que no quiere decir que sea un mal año, pero podíamos decir que un tanto intenso…
Y sin más dilación, nos metemos de lleno en el análisis de la gran final de este año, la tenemos a la vuelta de la esquina, el sábado 13 de mayo en Tiflis, la capital de Georgia y en una sede que si el año pasado teníamos una caja mágica, este año tenemos una caja de zapatos. (perdón o no, como prefieras).
Para que no se haga bola el análisis irá por partes y haremos bloques de 4/5 candidaturas. Ya lo siento por los que sufren de toc y no hacerlos todos con los mismos países pero díselo tu a la UER que me saque un numerito que pueda dividir entre cuatro y me salga cuadrado… pero no hagamos ese reto no vaya a ser que para 2026 tengamos un festival con 12 países. El orden elegido es el que veremos en la gran final. Por tanto, hoy toca el turno de Malta, Azerbaiyán, Croacia, San Marino y Armenia.
Malta: Eliza Borg – «I Believe»
Se tienen que tener los huevos muy malteses para presentar semejante videoclip llenito de IA, con un intento de copia descarada de Disney. Querida UER mueve el culo para ciertas cosas y no blanquear al país genocida. Pero a lo que vamos, empezamos con una…. ¡Balada! que sorpresa más grande.
A mi me dicen que es un descarte de Frozen, donde Elsa canta a pleno pulmón, mueve la melena, se cambia de traje y tira hielo de un lado para otro y me lo creo, lo visualizo, me lo imagino. Pero repito, es un descarte de Frozen, se quedó a las puertas de entrar en la película, por tanto se queda en algo bueno, pero que no brilla, no destaca, no luce. No es el himno que aspira a ser.
La canción es demasiado prefabricada, sabes su estructura nada más empezar y no te sorprende, nota final en lo alto. La bajada para explotar… ¿Cuántas veces hemos escuchado esto? Millones. Creo que al final me quedo como Olaf, congelado, que siempre será mejor que derretido.
Nota: 6
Azerbiayán: Yağmur – «Miau Miau»
Azerbaiyán viene y va de Eurovisión Junior como buenamente le apetece y quiere. Este año llega con una canción dedicada a los mininos y no, ¡No es una balada! Pero tampoco es que sea la canción la alegría de la huerta, no siendo el culmen de una fiesta desde luego.
La idea del estribillo me parece muy buena, siempre seré partidario que Eurovisión Junior debería de ser un festival por y para niños y el estrillo con los «Miau Miau» me parece divertido, acorde y muy pegadizo. Pero es que el resto de canción es la absoluta nada. Se me hace bola, los agudos finales ni los entiendo, ni me aportan nada.
Es la típica canción pelotazo en tiktok o de estado en Instagram, que pones el estribillo, sus treinta segunditos de gloria y queda graciosa, está bien que lo haga. Pero claro, luego te la pones entera y te quedadas como un gato, pero de escayola. (Es decir tieso, para los que no sean muy duchos en el arte de la comparación).
Nota: 5.75
Croacia: Marino Vrgoč – «Snovi»
Segunda balada intensa en cuestión de nueve minutos, como padre de un pequeño eurofán, estoy convencido que este año se duerme en vivo los niños y niñas de europa. Marino nos trae una baladita intensa, con sus tonos imposibles, con su mirada penetrante, vestido con una americana como un niño grande. Conclusión: algo tremendamente aburrido.
La canción es insulsa, no tiene nada remarcable, más allá de un niño que canta muy bien. Los instrumentales me ponen ciertamente nervioso porque juegan entre sonidos metidos al azar y la alarma de mi móvil a las siete de la mañana. Yo de verdad con la cultura música balcánica que puedes presentar una balada con sus buenas cotas de intensidad pero con personalidad y llegas con la nada más absoluta.
Nota: 5
San Marino – Martina CRV – «Beyond the Stars»
Sigo enfadado con el Valentina country por la cerdada del año pasado. Dejó a las pobres chicas solas, sin ningún tipo de apoyo y lo que vimos en la Caja Mágica fue un cuadro. Nada de ser icónicas, ni gracioso, ni nada. Estaban perdidas, no disfrutaron y estoy casi seguro que el día de mañana ocultarán su paso por Eurovisión Junior.
Este año, al menos ya con el videoclip muestran que han invertido más tiempo y más de veinte céntimos en su candidatura. Ahora solo faltan que estén un poco pendiente de Martina, la digan donde mirar a cámara y me vale. La canción rompe mucho después de venir del sopor anterior y luce mucho.
Si en directo canta igual y tiene ese rollazo creo que San Marino podría quedar muy bien este año. Me gusta, es bailable, el rollito country no sé si me pega con la canción, pero la da un toque diferenciador y que puede destacar. No creo que tenga el brillo de ganadora, pero mira ojalá Eurovisión Junior 2026 en el jardín de Valentina Monetta, no creo que sea más pequeño que el pabellón de este año.
Nota: 9
Armenia: Albert – «Brave Heart»
La IA hace su aparición por segunda vez este año. Donde encima me molesta más viniendo de Armenia, cuando es un país que suele cuidar mucho sus candidaturas. Pero bueno, a la hora de la verdad, lo que cuenta es lo que se ve en televisión y los videoclips sirven entre poco y nada.
Volvemos a tener baladita intensa, notas imposibles, coro infantil y el protagonista de la historia con una lucecita en la mano. Lucecitavisión 2025. La canción me parece muy bonita, creo que en directo puede engrandecerse si mantiene un directo solvente y el coro en este caso me parece perfecto.
Sin embargo, no me sorprende, no me emociona. Es algo que está bien, que no puedes decir nada malo de ella (quizás termina abusando en exceso de las notas altas). Pero creo que tampoco podría decir nada super destacable. Es correcta sin más que otro año hubiera hundido más en mi top.
Nota: 7
Y hasta aquí llega el repaso de hoy, enhorabuena si seguís despiertos, tanto por las balas como por mi turra habitual de palabrería sin sentido, que cada vez que concluyo una columna de opinión siempre pienso como puedo tener este privilegio de contar todo lo que pasa por mi cabeza (no todo para ser sinceros) y que a mi equipo de ESCPlus le parezca bien. Pero aún flipo más cuando me pasan los números y veo que realmente algunos y algunas perdéis vuestro tiempo en leerme.
Pero no es momento de dar discursos de agradecimiento, es momento de seguir esta aventura que llega a Tiflis dentro de muy poco tiempo y concluimos con la primera clasificación, que seguro cambiará durante estos días y que poco tendrá que ver una vez veamos (lo que nos deje la UER) sobre el escenario.
Espero vuestras opiniones, vuestros rankins o vuestros insultos. A preferencia del consumidor, ya sabemos que #SerEurofanNoEsFacil, pero con el trote que llevamos este año ya estamos curtidos. Porque estamos hablando de un festival por y para niños, por tanto, disfrutemos de un talento en personas tan pequeñas, a lo que nosotros no podríamos aspirar ni soñando. Ni a su edad y ni a la de ahora.

