Editorial

Salvemos Eurovisión Junior: La influencia de los ‘Talent Show’ y la imagen de los participantes

EDITORIAL – Continuamos con nuestro repaso de los aspectos de Eurovisión Junior que deben de ser mejorados para que vuelva a ser un programa educativo y atractivo para los más pequeños de la casa. En este apartado nos centraremos en los participantes, los cuales han pasado de ser niños cualquiera a ser cantantes semi-profesionales que gozan de un talento privilegiado. Además, valoraremos un aspecto muy importante a tener en cuenta, como es la protección de la imagen infantil en la difusión del concurso.

Un formato original influenciado por los ‘Talent Shows’

En los últimos años el formato de Eurovisión Junior se ha dejado influenciar mucho por diversos ‘Talent Shows’ que están de moda en televisión, como es el caso de La Voz Kids o Got Talent, y ha pasado de ser un juego de niños a ser una competición seria como muchas otras. Como resultado, el festival infantil se ha convertido en un concurso en el que prima el directo por encima de otros aspectos, como la puesta en escena o la canción en sí.

En sus primeros años, Eurovisión Junior estaba dirigido a todo tipo de niños, fueran o no cantantes profesionales. Sin embargo, en la actualidad la mayoría de participantes del certamen son ganadores o participantes de concursos televisivos como los mencionados anteriormente. Esto significa que la participación en Eurovisión Junior en la actualidad está al alcance de unos pocos privilegiados, que acuden al concurso para ganar en talento vocal a todos sus contrincantes.

No hay más que echar un vistazo a los ganadores de la historia para ver que cada vez el concurso es más exigente con el directo de los participantes:

El hecho de que el festival infantil sea en la actualidad una batalla de directos hace que aumente la presión en los jóvenes participantes, ya que se juegan el resultado en tan solo tres minutos. En las tres ocasiones que hemos asistido al festival como prensa hemos podido comprobar de cerca el estrés que supone para algunos niños que el resultado dependa única y exclusivamente de su directo. Aún recordamos como cierta participante de 12 años lo pasó realmente mal durante la semana de Eurovisión Junior. El miedo y la presión se veían reflejados en su rostro y su voz cada vez que se subía al escenario, no disfrutó del concurso, solo quería que pasara pronto y decía que ella no valía para ello. Otro ejemplo fue oír por parte de un Jefe de Delegación en la rueda de prensa previa decir “solo queremos que ella cante bien mañana”.

Se supone que el principal objetivo del concurso debería ser disfrutar de la oportunidad de actuar en un gran escenario, sin preocuparse demasiado del directo. Por ello creemos que el jurado debería de contribuir votando principalmente por la canción, ya que este es un concurso de canciones y no un concurso de talento vocal. Gran parte del éxito de las primeras ediciones fue gracias a que cualquier niño podía soñar con subirse a ese escenario. En la actualidad, Eurovisión Junior solo está al alcance de unos pocos y los niños espectadores no se sienten identificados con el concurso, ya que la gran mayoría sabe que no tendría nada que hacer si intentase participar. Aún recuerdamos como muchos niños se presentaron al casting de la preselección española Eurojunior emocionadas con ser los elegidos, ahora, sin embargo, los niños no se sienten identificados con los participantes, ya que se requiere un cierto nivel vocal. Esto lleva a los niños a perder el interés por el festival y a verlo como un ‘Talent Show’ más de la tele en el que solo las grandes voces pueden participar.

Las modas actuales y la protección de la imagen infantil

Otro de los aspectos importantes a tener en cuenta es la imagen de los niños que participan en Eurovisión Junior. En los últimos años hemos podido ver cómo algunos de los participantes, en su mayoría chicas, daban una imagen un tanto inapropiada para un concurso que pretende ser para niños. Con esto no sólo nos referimos a su apariencia en la actuación en sí, sino en el conjunto de materiales destinados a la promoción de la candidatura, tales como videos oficiales, fotos promocionales y perfiles sociales. En la pasada edición de Eurovisión Junior hemos podido comprobar nuevamente varios ejemplos en lo relativo a la apariencia de algunas de las participantes y otros aspectos poco educativos e inapropiados para un concurso infantil.

A continuación, mostramos algunos ejemplos relacionados con lo mencionado anteriormente:

Eurovisión Junior es un formato dirigido a una audiencia infantil, o al menos es lo que debería ser y, por tanto, debería de fomentar aspectos educativos y adecuados para los menores. Los niños intentan imitar lo que ven por televisión y, como seguidores de este con curso, van a ver en los participantes modelos a seguir en su día a día. Creemos que las diferentes televisiones participantes deberían de tener en cuenta estos aspectos a la hora de elegir el representante o de producir cierto contenido relacionado con la candidatura, al mismo tiempo que la Unión Europea de Radiodifusión debería de revisar dicho contenido teniendo en cuenta la audiencia del formato. El objetivo de esto no es sólo educativo, sino que también dichos aspectos están relacionados con la protección de los propios participantes, los cuáles reciben ciertos comentarios despectivos por parte de la “audiencia adulta” que sigue en la actualidad el concurso y captan la atención de personas indeseables.

Elementos como el vestuario (faldas demasiado cortas, escotes o ropa ajustada) o el maquillaje deberían de estar más controlados por los organizadores del concurso y las delegaciones para evitar comentarios como los que muestro a continuación:

 

En próximas entregas seguiremos exponiendo nuevos aspectos que necesitan mejorar con el ánimo de hacer una crítica constructiva del concurso de canciones infantil de la UER.

Autora: Belén G.

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