Editorial

Salvemos Eurovisión Junior: La falta de creatividad y dinamismo

EDITORIAL – Continuamos con nuestro repaso de los aspectos de Eurovisión Junior que deben de ser mejorados para que vuelva a ser un programa educativo y atractivo para los más pequeños de la casa. En este apartado nos centraremos en las canciones, las cuales han pasado a ser atribuidas en su totalidad a compositores adultos. ¿Qué sentido tiene organizar un concurso de canciones para niños y adolescentes cuando los autores de estas son adultos?

La semana pasada hacíamos referencia al aumento de la importancia vocal a la hora de valorar las diferentes candidaturas de Eurovisión Junior. El concurso infantil de la Unión Europea de Radiodifusión ha pasado de ser un concurso de canciones a ser una competición de talento vocal, como explicábamos en dicho apartado.

En los primeros años del festival, los niños tenían que ser los compositores de la canción y eran los únicos a los que se les atribuía la autoría de la composición. Más tarde, se permitiría que los niños fueran ayudados por adultos en el proceso de composición. Sin embargo, en la actualidad no existe una regla fija en este aspecto, lo que ha llevado a que muchos países envíen canciones escritas en su totalidad por adultos y únicos mencionados como autores. Se podría decir que, en los últimos años, el Festival de la Canción de Eurovisión Junior ha sido ganado por adultos.

Es cierto que es complicado comprobar que las canciones sean escritas por niños y que no es fácil para ellos escribir una canción, pero al menos deberían de ser mencionados como los únicos autores, sin dar protagonismo a adultos para los cuáles no está dirigido este concurso. Creemos que si los niños fueran los autores de las canciones y se valorase más la canción en este concurso, la presión en los menores se reduciría, ya que se valoraría más el trabajo de varios meses que el directo de tres minutos, y se fomentaría la creatividad.

“La imaginación es uno de los grandes tesoros de la infancia. Promover el desarrollo de la creatividad de los niños es esencial para ellos, ya que esta capacidad tan significativa que relacionamos con niños les ayuda a expresarse por sí mismos, a desarrollar su pensamiento abstracto y, también, será primordial a la hora de resolver problemas y de relacionarse mejor con los demás a lo largo de toda su vida.” www.guiainfantil.com

En los últimos años hemos podido comprobar como ciertos compositores se repiten año tras año tanto en las preselecciones nacionales como en el concurso en sí, lo cual lleva a pensar que aquellos candidatos con compositores conocidos tienen más posibilidades. Esto es algo que debería de llevar a la Unión Europea de Radiodifusión a cambiar las reglas sobre los compositores, ya que no es justo que haya artistas que gocen de mayores posibilidades de éxito por el nombre que hay detrás de su canción. Este año al menos cinco países han llevado canciones realizadas por compositores que ya participaron el año pasado, mientras que Georgia y Holanda han confiado en los mismos compositores durante los últimas cuatro ediciones. En el caso de Georgia cabe destacar que el compositor ha sido el mismo en casi todas sus participaciones.

Esto convierte a Eurovisión Junior en un concurso monopolizado en cuanto a compositores, lo que genera cierto desinterés y pocas oportunidades para otros. Por ello creemos que en las preselecciones nacionales y en el festival en sí, se debería de dar prioridad a la creatividad musical infantil, para que todos los niños pudieran tener la posibilidad de representar a su país y no solo los que tiene una voz privilegiada o entrenada durante años, un compositor conocido o una gran discográfica a sus espaldas.

Este año solo cinco de los dieciséis participantes han sido incluídos en los créditos de la canción que han interpretado. Además muchos de los compositores ya han trabajado en candidaturas pasadas presentadas al mismo festival:

  1. Nicole Nicolaou – I Wanna Be A Star (Chipre) – Compositores: Constantinos Christoforou
  2. Alicja Rega – Mój Dom (Polonia) – Compositores: Marek Kościkiewicz
  3. FOURCE – Love Me (Países Bajos) – Compositores: Joost Griffioen, Stas Swaczynan (JESC 2014, 2015, 2016)
  4. Misha – Boomerang (Armenia) – Compositores: Avet Barseghyan (JESC 2014, 2015, 2016), David Tserunyan, Artur Aghek, Vahram Petrosyan
  5. Helena Meraai – I Am The One (Bielorrusia) – Compositores: Rita Dakota (Russia – JESC 2016), Helena Meraai
  6. Mariana Venâncio – Youtuber (Portugal) – Compositores: João Cabrita, Mariana Andrade
  7. Muireann McDonnell – Súile Glasa (Irlanda) – Compositores: Muireann McDonnell, James McGuire, Robert McGuire
  8. Mina Blazev – Dancing Through Life (ARY Macedonia) – Compositores: Aleksandar Masevski (JESC 2016)
  9. Grigol Kipshidze – Voice Of The Heart (Georgia) – Compositores: Temo Sajaia, Giga Kukhianidze (JESC 2007-2008, 2010-2016)
  10. Ana Kodra – Mos Ma Prekni Pemen (Albania) – Compositores: Jorgo Papingji (JESC 2012), Kristi Popa
  11. Anastasiya Baginska – Don’t Stop (Ucrania) – Compositores: Kateryna Komar, Anastasiya Baginska
  12. Gianluca Cilia – Dawra Tond (Malta) – Compositores: Emil Calleja Bayliss, Dominic Cini
  13. Polina Bogusevich – Wings (Rusia) – Compositores: Taras Demchuk (JESC 2011, 2012, 2013)
  14. Irina Brodić and Jana Paunović – Ceo Svet Je Naš (Serbia) – Compositores: Lejla Hot, Ognjen Cvekić, Jana Paunović, Irina Brodić
  15. Isabella Clarke – Speak Up (Australia) – Compositores: Toby Chew Lee, Cameron Hollywood Nacson, Chloe Papandrea, Jess Porfiri
  16. Maria Iside Fiore – Scelgo (Italia) – Compositores: Stefano Rigamonti, Fabrizio Palaferri, Maria Iside Fiore, Marco lardella (JESC 2016)

Cada año, la Unión Europea de Radiodifusión lanza a la venta en formato digital el CD oficial que incluye todas canciones del festival. Desconocemos dónde va el dinero de estas ventas, autores o discográfica, pero sería bueno que los beneficios económicos de la venta del CD fuesen a parar a autores infantiles o a organizaciones benéficas que lleven a cabo proyectos para mejorar la situación de los niños en el mundo.

Como ya hemos comentado en profundidad, el Festival de Eurovisión Junior se ha convertido en un “talent show” en el que la canción tiene poca importancia dentro del conjunto de las candidaturas. Esto ha hecho que en los últimos años los algunos países se esfuercen poco a la hora de elegir la canción y puesta en escena centrándose más en el directo de los candidatos, lo que ha llevado a una profunda monotonía musical y visual. Un punto importante a tener en cuenta es que gran parte de dicha monotonía es debido a que la gran mayoría de países envían solistas y tan solo encontramos dos o tres grupos cada año.

El aumento de la importancia vocal ha llevado a ciertos países a decantarse por invertir poco en puestas en escena y centrarse en elegir canciones lentas que muestren el potencial vocal de los candidatos. Si en los inicios del festival había cuatro baladas, ahora hay el doble, y todo apunta a que esto irá en aumento si sigue ganado este tipo de canciones. Un dato a destacar al respecto es que en los últimos cinco años han ganado cuatro baladas, siendo la única canción ganadora movida y pegadiza ‘Not My Soul’ de Destiny, la cual ganó en gran parte por su potencia vocal. El incremento de baladas en Eurovisión Junior haría de éste un show bastante monótono y aburrido para los niños, y seguiría siendo visto principalmente por personas de más de dieciséis años.

Con respecto a las puestas en escena, vemos que han perdido dinamismo y originalidad si las comparamos con ediciones más tempranas. Esto significa que la mayoría de las actuaciones resultan poco atractivas visualmente y los espectadores, sobre todo los más jóvenes, pierden interés por el concurso y se incrementa la monotonía derivada del aumento de canciones lentas.

Tal vez en muchos casos esto se deba a que la delegación carece del presupuesto para permitirse pagar el viaje a más personas, por eso creemos que la televisión organizadora debería de aportar bailarines o músicos locales gratis a aquellas delegaciones con pocos recursos. De esta manera, todos los participantes tendrían la oportunidad de actuar como verdaderas estrellas de la música y las actuaciones serían más entretenidas.

En próximas entregas seguiremos exponiendo nuevos aspectos que necesitan mejorar con el ánimo de hacer una crítica constructiva del concurso de canciones infantil de la UER.

Autora: Belén G.

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